viernes 30 de mayo de 2008

Flan de calabaza

Flan de calabaza¡Que me den calabazas!

Todos los flanes del mundo. Capítulo II: la calabaza
Papá me ha dado calabazas, literalmente hablando. Dos grandes calabazas que estaban esperando este momento u otros como éste. Si me gustase repetir, lo haría con el pastel de calabaza o con un pan de calabaza, quizás en ese orden. Pero por suerte no he repetido, no recuerdo aquellos sabores, sólo un vago recuerdo que se despierta con la lectura de aquellas entradas en el blog. (http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)



Flan de calabazaMi memoria tiene la suerte de no serlo, la llamaría “desmemoria”, y este sencillo flan ha resultado riquísimo y le ha dado las gracias a mi desmemoria. Sin base ni harina, un cremoso flan especiado con un caramelo que realza ese contraste. Si tuviese que repetir lo haría, y lo haré, tengo otra calabaza por delante.

La primera parte de “Todos los flanes del mundo” sería el Flan criollo, sencillo y delicioso flan que en el fondo no es más que un flan de huevo con mayor porcentaje de caramelización. Esto ya cambia, parece un flan y se hace como un flan, ¡y sabe como un flan!, pero diferente. Un flan con un punto deferente… “…y sexy”, dirían en el anuncio.

Flan de calabazaHablando de anuncios
¡Qué poco me gusta el anuncio de Endesa! Sí, ese, “tomorrow…”sensiblero y falso que ponen en voces infantiles para causar mayor impacto. Por no hablar de que la empresa anunciante posee en Galicia la novena central eléctrica más contaminante de Europa, que emite al año la misma cantidad de CO2 que dos millones y medio de vehículos. O que son poseedores de tres de las cuatro centrales españolas que más contaminan. ¿Se puede ser más HIPÓCRITA?

Flan de calabazaBueno, ese no es el argumento del que quería hablar. El asunto es el mensaje subliminal, apoyado en la inocencia de unos niños, y que a mis ojos resulta de lo más conservador: “… quiero tener un hijo, y lo mejor es que él también querrá tener el suyo…” ¿Horror?, ¿qué es el horror? Traduzco del mensaje: no seas diferente, haz lo que todos y sigue el paso de tus padres. Dejadlo como está que nos va muy bien así. El mundo no se cambia dejándolo igual.

Yo sueño con un futuro como el de John Lennon en Imagine… y no uno políticamente correcto pero lleno de injusticias.

Me gustaría que el anuncio dijese algo así: Quiero decirle que “no” a algo. “No” a la intolerancia, “no” al egoísmo, “no” al capricho. Que piense por sí mism@, que no tenga hijos si no lo desea. Un futuro sin coches, sin ordenadores. Que las empresas no sean desafíos y sean humanas. Quiero que viva “en” la Naturaleza. Que aprenda de todo y con todos… Y lo mejor… qué él decida sobre su futuro… Tomorrooow.

Flan de calabazaLa lechera
¡Lo sabía! No es que sea gafe ni crea en esas supersticiones, pero hasta que algo no está firmado o cerrado es mejor callarse. Pero es que estaba muy contento, habías acabado con la eterna indecisión y nos las prometíamos muy felices acabando en la lejanía del Pacífico durante unos días. De camino a casa se nos rompió el cántaro.

El viaje era por Oeste de Estados Unidos (Los Ángeles, Las Vegas, Grand Cañón, San Francisco) con extensión a las Islas Fiyi (Fiji es su grafía inglesa). Dieciséis días con un poco de todo, para acabar descansando en aguas cristalinas que para los que venimos del país del agua, de la lluvia, es algo que necesitamos desesperadamente. Acabar en medio del Pacífico, traspasando la barrera del tiempo (dos días) era todo un incentivo.

Mi gozo en un pozo. Salimos de la agencia con la solicitud de la reserva, que yo ya daba por confirmada. Ayer nos llamaron para decirnos que ya no quedaban vuelos del paquete, y claro, escogiendo otro vuelo sobrepasaba los 6.000 euros por persona, cantidad que, por muchas ganas que tengas de viajar, excedía lo que habíamos pensado gastarnos. La vida está para vivirla pero con sentido común.

Ahora vuelta a empezar. A pensar en un destino diferente y los más alejado posible, o eso deseo yo. Descartado el hemisferio sur ya queda bien poco. Las Islas Cook por Fiyi, por lo que he podido hablar esta tarde con la agencia, tampoco parece ser una apuesta razonable. Como no quiero que me vuelva a pasar “el cuento de la lechera” no diré nada de nada hasta que tengamos los billetes… cruza los dedos. El año pasado nos cambiaron el circuito una semana antes.

Flan de calabaza¡Verano del 42!
Recordarla me ha llenado de emoción. Para mí no ha habido un verano del 42 particular, no existió ese verano en el que Pepinho pasó a ser Pepe. Tampoco tuve la suerte de conocer a una Jennifer O'Neill (nunca ha estado tan hermosa como en esa película), sólo de un modo platónico. Que no lo sepa M, se pondría celosa, pero el otro día me acordé de de TI.

Mi precocidad fue estimulada por los golpes de la vida. Pronto fui Pepe, por eso deseo recuperar mi tiempo perdido y volver a ser Pepinho, pero no puede ser. Por otro lado, nunca fui precoz en otras facetas: mi primera novia, mi primer beso correspondido,… una timidez extrema con la que M acabó (aparentemente). Ha sido ella la primera y la única. Hay quién dice que son las primeras relaciones por las que más se está dispuesto a sufrir, en las que sólo un terremoto o una juventud excesiva son los únicos motivos de ruptura. No lo sé.

Sólo sé que todo era nuevo y confuso, y que eso hacia sobrellevar los malos momentos, que los había.

SantiagoFoto realizada en Santiago el sábado 26/4/2008
Tengo una semana dura
… pero eso no me impide pensar. Pensar y pensar. Limita mucho mi tiempo, no es un tópico ni una justificación, es una realidad que empieza a notarse esta misma semana. Vosotr@s mism@s sois testigos de ello. ¿Lo diré o no lo diré?, perdón.

Es precisamente en los momentos duros cuando necesito hablar y ser partícipe de vuestros comentarios, pero no puedo. Sólo puedo pensar durante esas dos horas bajo la lluvia, porque sigue lloviendo y lloviendo. Sólo el azar puede impedir que llegue a casa empapado.

¡Qué lejos parece quedar aquel sábado 26 de abril paseando por la zona vieja!, hace poco más de un mes:

Santiago - Praza CervantesO el domingo 4 de mayo, tomándonos algo en el Bar del Faro, en A Illa, mientras observábamos la ría con sensación de relajación y paz exterior:

A ría de Arousa vista dende o Faro de A IllaDentro de dos días será una fecha señalada en el calendario. No he dicho de “celebración”, sólo “señalada”, y ni tiempo he tenido para reflexionar sobre ello y sobre “el camino”.

Me siento solo y apartado. De mi familia, con la que el teléfono se convierte en una barrera más que un puente. “¿Cómo estás?”, “Tirandillo, ¿y vosotros?”, pasados dos minutos llenos de tópicos, cuelgas pensando en que lo que has dicho podrías haberlo hecho en unos segundos: “os echo de menos”. De ella. ¿Cuándo ha sido la última vez que hemos hablado a corazón abierto? Tal vez… ¿nunca?

Flan de calabazaEl caramelo
  • 100 gr. de azúcar.
  • 40 gr. de agua.
  • Un par de gotas de limón.
El flan
La cantidad total de especias no debería sobrepasar en torno a ¾ de cucharilla de té. Si tenemos especias de calabaza podemos usar ¾ de cucharilla como sustituto de la combinación de especias que presento.
  • 130 gr. de puré de calabaza. Lo he hecho al horno como otras veces.
  • 90 gr. de miel.
  • 8 ml. de extracto de vainilla.
  • 195 gr. de leche evaporada.
  • ½ cucharilla (escasa) de té de canela molida.
  • 1/3 de cucharilla de té de jengibre en polvo.
  • 1/8 de cucharilla de té (escasa) de nuez moscada.
  • Una pizca de clavo molido.
  • Una pizca de pimienta de Jamaica (opcional).
  • ¼ de cucharilla de té de sal fina.
  • 2 huevos no demasiado grandes (ó 1+1/2 grandes ó 1 huevo grande y una yema/clara).
(1) Precalentamos el horno a 140-150º C disponiendo las bandejas para ponerlo al baño María. Preparamos el caramelo, bien en un molde grande o en pequeños moldes individuales. Calentamos a fuego fuerte el agua con el azúcar y unas gotas de limón hasta que (empiece a) tener tono dorado y sin que llegue a quemarse. En ese momento giramos el recipiente para que cubra generosamente las paredes del/los molde/s.

(2) En un cuenco en el que podamos emplear una batidora añadimos el puré, la leche evaporada, la miel, el extracto de vainilla, las especias y la sal. Batimos con una batidora eléctrica hasta que no tenga grumos y sin mover demasiado para que no coja demasiado aire. Incorporamos los huevos uno a uno, batiendo lo justo hasta que estén perfectamente incorporados.

(3) Vertemos en los moldes caramelizados e introducimos en el horno precalentado al baño María hasta que haya cuajado, cerca de una hora aproximadamente. Retiramos y dejamos enfriar antes de introducirlos en el frigorífico.
Para desmoldarlos con mayor facilidad podemos calentar ligeramente los moldes o ponerlos al baño María durante un par de minutos.

Que me sigan dando calabazas, ¡por favor!

Flan de calabaza

martes 27 de mayo de 2008

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainilla

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaThe way we were…

Hermé S.L.

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Circula por Internet la teoría, que yo no había desmentido, de que el pastel de Suzy es una receta de Pierre Hermé. Ante tanta unanimidad no le había puesto ningún pero a dicha afirmación y me atreví a confirmar su autoría. Pues no, después de un repaso por bibliografía para comparar versiones de éste y otros, he descubierto que la autora (mujer) del pastel de Suzy es de Suzy Peltriaux, una cocinera parisina, de ahí el nombre del pastel, pastel de Peltriaux ;-). Otro de los bulos que me atreveré a desmentir, esta vez de modo relativamente categórico, es la autoría de la conocida tarta de Nutella, que he hecho para la degustación personal pero no he puesto en el blog. La tarta de Nutella es una receta, o así viene firmada en los libros que he podido consultar, de Frédérick Grasser-Hermé, ex-mujer del prestigioso cocinero y su principal colaboradora en la publicación de sus libros. Detrás de una gran mujer… había un gran repostero.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainilla
Por ello, aunque este pastel aparece en varios libros de PH sin firma, tampoco me atrevería a confirmar de modo tajante su autoría. ¿Es Nancy el nombre de la ciudad?, ¿de una mujer?, ¿de su primera novia?, ¿de la muñeca? Dejémoslo en pastel patrocinado por PH, aval suficiente para garantizar su calidad.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaCambia tu corazón
...por una fresa o una frambuesa. Cambia tu corazón, mira a tu alrededor… (sí, es esa canción) Hasta en los pasteles más garantizados y apropiados no puedo evitar dejar mi firma o una mera aportación, aunque meta la pata (no creo haberlo hecho en este caso). No quiero ser un mero intérprete de estos libros, para eso pondría las fotos escaneadas, la receta y ahí se quedaría todo. No, quiero sentirme creador sin serlo. He llegado a pensar que ya tengo todos los libros necesarios para empezar a crear de modo autónomo, sin firmas ajenas. No quiero desmerecer la otra postura, pero prefiero ser un compositor, que combina notas de modo poco acertado, a un intérprete que pueda plasmar de manera personal las composiciones ajenas. Disfruto más de la creación que de la interpretación. Qué más da que la composición ni de lejos suene a Mozart y se parezca a un Chiqui-chiqui, es tu creación y tu forma de sentir ese postre o ese plato. Qué más da que sólo nosotros seamos los que disfrutemos de nuestras invenciones. La idea reconforta y hace que te sientas mejor sin serlo.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaUna vez comprados muchos libros de repostería se descubren demasiadas coincidencias con sutiles y superfluas diferencias. Partes de recetas base: masas (dacquoise, hojaldres, crêpes, bretón, soletilla,…), cremas (muselinas, pastelera, mousses,…), glaseados, etc. y se combinan de modo imaginativo, más de una vez buscando contrastes y realce de sabores: jengibre, cítricos y chocolate, especias y dulces, frutas exóticas...

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaTe puede pasar a ti
¡Qué lejos se ven las desgracias! Por lo menos a mí me pasaba. Las desgracias naturales siempre ocurrían en países lejanos, que por la distancia, la desazón y el dolor no se padecían con la misma intensidad. Las guerras siempre lejanas y en el tercer mundo (eufemístico). Los que se divorciaban eran los padres de otros; para mí, mis padres se llevaban a las mil maravillas, parecía imposible la separación, aunque en realidad fuese más que factible. Las pérdidas le sucedían a conocimos, en tu casa eso no pasaba. Una burbuja perfecta.

Ese pensamiento, creo que fruto de la inmadurez y una visión sesgada, local y poco realista, era una visión nublada por los ojos de un niño, un cristal que se aclara con los años hasta tal punto que desearías se volviese a enmohecer para vivir en la ceguera permanente.
Lo que antes era imposible ahora no sólo es posible, también es probable. Es muy probable, casi seguro, que tus padres discutan de vez en cuando, si no lo hiciesen algo fallaría. Es seguro que habrá una pérdida de un ser querido, aunque nos cueste acostumbrarnos a ello y a hacernos a la idea. Las palabras de M, que hace más de un año perdió a su abuela, son reveladoras: “pensaba que mis abuelos era inmortales”. Una niña.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaLa madurez es nacer a la verdad de la realidad manteniendo la mentira de la vida perfecta. Mentira que se oculta a los padres, a los hijos, a todo el entorno social que te rodea. Eso me indigna, ver esas familias que quieren parecer perfectas cuando todos sabemos que es imposible o, por lo menos, muy improbable. La mentira de la fachada. A un niño se le puede mentir, con un adulto difícilmente se puede llegar al engaño.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaPNR (point of no return), 2ª parte
La suerte está echada (“alea iacta est”), cruzar el Rubicón, “...lanzarse irrevocablemente en una empresa de arriesgadas consecuencias”, quemar las naves, ese punto en el que hay que continuar con todas las consecuencias, pues una vuelta atrás es físicamente imposible o muy peligrosa. En términos aeronáuticos se da cuando no queda combustible suficiente para volver al punto de partida y la única solución es concluir la travesía.
Todas son expresiones o situaciones con idéntico significado y que hace un tiempo que he pasado (y lo seguiré haciendo) con más o menos gravedad. Las naves están quemadas, sólo me queda plantarle cara al “enemigo”. A mi futuro.

Ṭāriq ibn Ziyād al-Layti [*] mandó quemar sus naves para conquistar la península y que sus hombres no pudiesen retroceder, yo he quemado parte de mi vida para que otros puedan avanzar y lograr sus objetivos. Son muchos los ríos Rubicón que me he encontrado por el camino. Unos obligados y a los que todos hemos tenido que someternos por la propia naturaleza, el ciclo de la vida. Los peores, aquellas decisiones tomadas de modo personal o, en algún caso, provocadas por otros puntos de no retorno.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaPrimer significativo PNR: “conocer a los padres y demás familiares”. No porque les tengas un cariño especial o porque exista una empatía difícil de romper, más bien conectamos bien poco. Una ruptura arrastraría a mucha más gente de la que en principio se suponía, a ella y a mí mismo. Si tuviese que dar un consejo (que bien poco me gusta) o volver a tomar decisiones, conocer a sus padres sería lo penúltimo que haría antes de tomar las decisiones casi definitivas. En aquellos momentos de noviazgo pasé por situaciones muy difíciles que no hubiese estado dispuesto a soportar si la ruptura sólo nos implicase a ella y a mí. O eso creo ahora.

Segundo ejemplo de PNR: “lo práctico”. Lo práctico agrupa todas aquellas decisiones que se toman durante la relación con vistas a facilitar la convivencia y la futura vida en pareja. Simples eventos materialistas sin importancia pero con una vuelta a atrás llena de conflictos casi siempre de carácter superficial pero liosos: cuentas bancarias conjuntas, vida en pareja, proyectos,… Desde luego es menos significativo, pero una vuelta atrás implica un papeleo y degradación de la honradez humana bastante difícil de aceptar.

Tercero: “el matrimonio”. No es que crea en la indivisibilidad del matrimonio y en la visión religiosa del mismo, ni de lejos. Ni con prismáticos. Pero una ruptura matrimonial suele etiquetarse como el primer gran fracaso personal. No puede dejar de pensarse en qué he hecho mal, por qué no he luchado (sufrido) hasta “salvar” el matrimonio, qué será de mi vida.

Los puntos de no retorno nos los encontramos a diario, incluso a veces en decisiones que aparentemente parecen irrelevantes. Para muchos un PNR significa: matrimonio, casualidad, hijos, dependencia económica, haber sacrificado tu vida personal y profesional por la de tu pareja…

La peor sensación que tengo y he tenido es la de tener la impresión de NO SER DUEÑO DE TU VIDA, de navegar en un RÍO que desemboca en el mismo mar que todos los demás, un río en el que la única decisión es el ritmo de navegación o, como mucho, desviarte temporalmente en algún lugar del cauce.

[*] Tariq desembarcó en Gibraltar, de ahí el topónimo: “Yabal Táriq” = Gibraltar, monte de Tariq.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainilla
Memorias de Sidney Pollack
Hoy me he levantado con una mala noticia, la muerte de Sidney Pollack. Probablemente S. Pollack no pase a la Historia del Cine como uno de los diez grandes, pero estoy seguro que lo hará como un gran director/actor que amaba al cine. Eso se nota. Se nota cuando alguien respira cine. Como director, como actor, productor o incluso como guionista ha realizado y participado en verdaderas joyas.

Todos amamos esa película y ese clarinete de Mozart que suena en plena sabana. Como actor era grande, por ejemplo con su papel en “Maridos y Mujeres”. Tampoco fue casualidad que Stanley Kubrick, perfeccionista dónde los haya, lo hubiese llamado para encarnar al personaje de “Victor Ziegler”, tras las desavenencias con Harvey Keitel, en “Eyes Wide Shut”. No hay palabras.

The way we were. El amor es así de real y cruel. Gracias Sidney.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaPastel de chocolate de Nancy
Necesitaremos un molde desmoldable de 22 cm. de diámetro y papel para hornear.
  • 200 gr. de chocolate negro al 70%.
  • 200 gr. de mantequilla a punto de pomada + 15 gr. para el molde.
  • 6 yemas.
  • 6 claras.
  • 100 gr. de azúcar polvo.
  • 75 gr. de almendra molida.
  • 80 gr. de harina.
  • Una pizca de sal.
  • 20 gr. de almendras fileteadas. (x2)
  • Azúcar glasé para espolvorear (opcional)
  • Unas fresas cortadas en tiras para rellenar, aunque mejor frambuesa si se tiene (opcional). Otras ideas: jengibre confitado, plátano caramelizado,…
(1) Precalentamos el horno a 170º C. Troceamos el chocolate con un cuchillo de sierra y lo fundimos al baño María o en el microondas. Como suelo hacer, por la facilidad y tiempo, lo he hecho en el microondas. Controlamos la temperatura (no debe ser alta) y añadimos la mantequilla troceada, poco a poco y sin dejar de remover hasta que forme una masa homogénea.

(2) Separamos las yemas de las claras. Añadimos las yemas a la mezcla de chocolate, una a una y removiendo enérgicamente. Añadimos el azúcar, la almendra molida y la harina tamizada con una pizca de sal. Mezclamos bien.

(3) Montamos las claras a punto de nieve firme con unas gotas de limón (para facilitar el trabajo). Retiramos un par de cucharadas de las claras y las vertemos sobre la masa de chocolate para aligerarla. Batimos bien para que tenga una densidad apropiada y, por último, añadimos de modo cuidadoso el resto de las claras, de manera envolvente, de abajo hacia arriba y desde el centro.

(4) Forramos la base del molde con papel de de hornear, engrasamos el molde y esparcimos las almendras fileteadas por la base de modo aleatorio pero de aspecto uniforme. Vertemos mitad de la mezcla y esparcimos las frambuesas o fresas en trocitos. También le he puesto un poco de almendra. Vertemos la otra mitad e introducimos en el horno precalentado durante unos 35 minutos, hasta que esté hecho.
Cuando esté hecho en el centro, desmoldamos y volcamos cuidadosamente sobre una rejilla para que las almendras aparezcan en la parte superior. Podemos degustar cubierta de azúcar glasé o rodear con un aro o molde para cubrir con la cobertura de vainilla.

Cobertura de vainilla
  • 220 gr. de azúcar moreno.
  • 75 gr. de mantequilla troceada.
  • 75 ml. de leche.
  • 8 ml. de vainilla.
  • 130 gr. de azúcar polvo.
(1) En un cazo ponemos al fuego los tres primeros ingredientes: el azúcar moreno, la mantequilla y la leche. Removemos con cuidado hasta que se haya disuelto el azúcar, y al contacto con los dedos no se noten granos. Añadimos la vainilla y retiramos del fuego.

(2) Esperamos un par de minutos, vertemos el azúcar polvo y removemos hasta que no se formen grumos. Si fuese necesario volvemos a calentarlo un poco para que coja espesor o se disuelva bien. Dejamos se temple y espese un poco antes de cubrir la tarta.
Rodeamos la tarta con un aro (o la dejamos en el propio molde), batimos ligeramente la cobertura y cubrimos la tarta. Introducimos en el frigorífico. El pastel está mejor de un día para otro y después de haber reposado en el frigorífico.

viernes 23 de mayo de 2008

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Las 9 estaciones

La guinda
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Una tarta riquísima y fácil, sólo montar y montar. Si no tenemos paciencia o tiempo podemos prescindir del sencillo y ultra-esponjoso bizcocho de chocolate sin harina. De hecho, seré sincero, M prefiere una sencilla base de galleta a un bizcocho de chocolate, a mí me gusta más el contraste de fresa y chocolate. Si nos sucede lo contrario, que tenemos tiempo y paciencia, podemos hacerle un glaseado de frambuesa a base de glucosa, caramelo y confitura de frambuesa. Tenía paciencia pero no glucosa, no se puede tener todo, era la guinda que faltaba para darle brillo y presentación a este postre. Pedida está y, en estos momentos, no sé si la conseguiré en la farmacia de la esquina (Edito: ya la tengo). Si así no fuera siempre nos quedará Internet.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)La temporada de fresas se acaba y antes de que eso suceda, ya con los últimos de Filipinas, no quería pasar “la temporada de las fresas en blanco”. Pronto llegarán las cerezas, y con ellos los clafoutis y la Selva Negra. Después los helados, las moras y las frambuesas. Allá volveré a las mousses y los quesos. Las manzanas, las uvas, los higos, las castañas… un ciclo que se repite año tras año y que casi siempre dejo pasar sin intentar obtener los objetivos que me había planteado. La dejadez, el cansancio, el desánimo y la desgana (lo peor de todo) empiezan a apoderarse de mi tiempo.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)La libertad
Hasta en eso la lluvia me juega una mala pasada. Después de tanto tiempo, contaba con tener la tarde y noche para mí solito. Había pensado en ir al cine, acostarme y quedarme leyendo en cama con la luz encendida. La lluvia me ha aguado mi tarde-noche libre.

M tenía (pasado) rafting con los compañeros de trabajo, después cena. La lluvia ha hecho que lo pospusiesen para otro día. La cancelación dará lugar a otra “maravillosa” tarde de compras, en la que yo seré un espectador más con ganas de que pase pronto. Ahora un aparador, mañana será…

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Todos necesitamos de vez en cuando un tiempo para nosotros, para nuestras aficiones o para, simplemente, encontrarnos con nosotros mismos y pensar qué dirección seguir. Ahora me encuentro en un punto de no retorno.

¡Dios!, ¡si supiera que nadie me lee! Si este fuese mi verdadero diario podría decirlo todo y sin miedo. No puedo hablar, tú me conoces y me lees, tú sabes (un poco) cómo soy, pero siempre hay cosas que no deberías saber.

Estación central
Fresas. Llega la manga corta, muy sigilosa, casi sin darme cuenta. Me prometo trabajo para los meses que restan, sólo dos y podré correr al sol todo el día. Todo era mentira, un día llueve y otro también, las camisetas tardan en llegar y el tiempo se echa encima. En verano volverán las prisas y a vivir para Ella.

Cerezas. Llega el hueso, el falso calor y más prisas. El plan del verano y la ilusión de las vacaciones. Otra falsa alarma, deseas volver a trabajar de nuevo. La rutina era tu mejor aliada. Todo el mundo escudriña en tu plato para ver cuánto comes, nadie te deja en paz. La paz se esconde detrás de unas falsas vacaciones que nunca llegan.

Melocotones y ciruelas. Es mi agonía entre arenas y toallas. El tiempo pasa, por una vez, despacio, muy despacio,… quieres volver a casa, estás cansado de tanto sol y tanta nada. Vuelta y vuelta, libro en mano y nada que contar. NADA. VACÍO. VOID.

Manzanas, uvas y melones. Te vienen a la memoria tus tiempos de instituto, ese deseo de empezar las clases para volver a verla. A estudiar aquello que tanto te gustaba, a soñar despierto.
No volverás a descalzarte y notar el escozor de mosto que se cuela entre las heridas de las delgadas piernas. Las rodillas contra el suelo y el olor a zumo de uva por los caminos. Volver, es la época de volver a empezar: un curso, una estación, una nueva vida con los planes y las mentiras de casi siempre.

Naranjas y peras. Ya podía ser verano.La naturaleza no es sabia, la naranja debería ser una fruta estival. El largo invierno se prolonga y esperas a que todo vuelva a ser como antes, como unas docenas de estaciones antes, cuando eras joven y libre.

Te pasas la vida esperando y haciendo planes para nada. Carpe Diem.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Te duele la verdad
A ti te duele la verdad, tanto que ni te atreves a preguntarlo. Te duele que no haya cambiado, que sepas que no estoy bien, que no me gustan las berenjenas.
A mí me duele la mentira, tanto que no me atrevo a contarla. Me duele que no hayas cambiado, que en el fondo sólo pienses en tu vida, que te encanten las berenjenas.

Me he mentido. La mayor de las mentiras que se pueden contar es la que se cuenta a uno mismo, decisiones que se toman para complacer a los demás. Me he engañado durante años, he preferido vivir en mi engaño que afrontar la realidad. Olvidarse de la valentía de las decisiones, aferrarme como cualquier otro a la protección y cobardía de la rutina. Dejarse llevar. Me miento cuando no hago las cosas con convicción y la convicción es la de otros u otras.

Es mucho más complejo de lo que parece, no son las relaciones personales, es todo.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)La música de tu vida
Para cada estado de ánimo una música. No sé si llega la música y afecta a mi estado de ánimo o acontece al revés, si soy yo quién busca esa música ante ese estado de ánimo. Hace años eran música y cine, reveía secuencias enteras de películas. Como los estados eran dos (0 y 1, binario puro), las secuencias también lo eran: el “true”, George Bailey y su “Feliz Navidad vieja compañía de empréstitos”; el “false”, The End, que ya puse en la última receta.

Desde hace unos días que revolotean por mi cabeza estas dos canciones. Unas veces llegan y se quedan un par de días como mucho, otras, como esta vez, se quedan durante semanas: Anyone else but you, All I want is you.

Anyone else but you…

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Bizcocho de chocolate sin harina
El contraste de la fresa y el chocolate no es del agrado de todo el mundo. M, por ejemplo, prefiere una sencilla base de galleta, a mí sí me gusta la esponjosidad y el gusto de este bizcocho de chocolate. Para gustos.
Expongo dos versiones, una “casera” y otra más “profesional”. El proceso es idéntico en las dos versiones expuestas, sólo que la pasta de cacao se añadirá al chocolate fundido en el segundo caso. Escribo las dos versiones para que haya constancia de una versión más profesional si deseamos aventurarnos en la precisión y sutileza de la gran repostería.
Necesitaremos un molde de 20 cm de diámetro o papel de hornear con el que poder dibujar el disco.


Versión casera
Es la versión que he hecho. Entre corchetes he puesto las cantidades para 2 discos, por si alguna vez queréis hacer una tarta con relleno. El peso aprox. para una yema es de 20 gr., el de una clara unos 38-40 gr.
  • 4 yemas de huevo, unos 80 gr. [8 yemas].
  • 60 gr. de azúcar polvo, para batir con las yemas [120 gr.].
  • 45 gr. de chocolate al 67% [90 gr.]
  • 3 claras, unos 112-115 gr. [6 claras].
  • 60 gr. de azúcar polvo, para montar las claras [120 gr.].
Versión “profesional”
Entre corchetes la versión para dos discos pequeños
  • 80 gr. de yemas [120 gr.]
  • 45 gr. de azúcar [68 gr.], para batir con las yemas.
  • 45 gr. de chocolate amargo al 67% [68 gr.]
  • 10 gr. de pasta de cacao extra [15 gr.], se funde con el chocolate amargo al baño M.
  • 100 gr. de claras de huevo [150 gr.]
  • 45 gr. de azúcar [68 gr.], para montar las claras.
(1) Precalentamos el horno a 170º C. Batimos las yemas enérgicamente con la primera parte del azúcar hasta que quede blanquecino y espumoso, mejor con un batidor eléctrico de varillas. Troceamos el chocolate con un cuchillo de sierra para que se funda con mayor facilidad y lo derretimos en el microondas o al baño María hasta obtener unos 40º C. Acabamos de fundirlo con una espátula de plástico fuera del calor. Si usamos pasta de cacao la añadiremos durante el proceso de fundición.

(2) Montamos las claras a punto de nieve con el azúcar restante, añadiéndolo en tres veces. La primera vez cuando empiece a levantarse y blanquear. Incorporamos 1/3 de las claras sobre las yemas y el chocolate derretido. Batimos enérgicamente con un batidor eléctrico de varillas hasta que quede bien aireado y sin grumos.

(3) Por último, agregamos el resto de las claras con cuidado y de modo envolvente, de abajo hacia arriba y desde el centro. Vertemos sobre un molde desmoldable de 20 cm. de diámetro, con base cubierta de papel de hornear y suficientemente engrasado y enharinado. Horneamos a 170º C durante unos 25 min., hasta que esté hecho. El tiempo exacto depende del tamaño del pastel y del horno.
Dejamos enfriar totalmente antes de usar. Si vamos a decorar los discos les daremos la vuelta una vez fríos. Pueden mojarse en algún jarabe si no se emplean para mousses.
También pueden formarse discos sobre una bandeja del horno con papel de hornear.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Capa de mousse de fresa o frambuesa
Para la mousse necesitamos preparar antes un merengue italiano. Necesitamos unos 120 gr. de merengue. También puede hacerse con un merengue suizo.

Merengue italiano
  • 75 gr. de azúcar.
  • 23 ml. de agua.
  • 75 gr. de claras a temperatura ambiente.
  • 20 gr. de azúcar.
  • Un unas gotas de limón para ayudar a montar las claras (opcional).
Mousse de fresa o frambuesa
  • 200 gr. de puré de frambuesas o fresas, para el que neceritaremos entre 300-350 gr. de frutas.
  • 4 hojas de gelatina neutra, lo que viene siendo algo menos de 8 gr.
  • 120 gr. de merengue italiano.
  • 160 ml. de nata para montar (35% M. G.)
  • 1 cucharada de azúcar.
  • Zumo de 1 limón.
(1) Preparación del merengue italiano.

(1.1) Retiramos las claras (o los huevos) de la nevera con antelación para que no estén frías y se monten con mayor facilidad. Preparamos el jarabe en un cuenco al fuego con los dos primeros ingredientes: 75 gr. de azúcar y 23 ml. de agua. Sin remover, dejamos que se forme un jarabe hasta que alcance una temperatura de 121º C.
Es importante simultanear la elaboración del jarabe con el montaje de las claras, o incluso medio-montar antes las claras, si preparásemos el jarabe con antelación se habría templado y endurecido.

(1.2) Mientras se va haciendo el jarabe (controlando la temperatura) vamos montando las claras, a las que le hemos añadido un chorrito de zumo de limón (o crémor) para facilitar la rotura de las cadenas proteicas. Las montamos con el batidor eléctrico, en primer lugar a baja velocidad y al final a una velocidad media-alta. Mientras las vamos montando, añadimos los 20 gr. de azúcar, poco a poco.

(1.3) Cuando empiecen a estar firmes añadimos el jarabe recién hecho (o esperamos a que acabe de hacerse) en forma de hilo y siempre sin dejar de batir con el batidor. Debemos ir pasando el batidor por dónde vayamos echando el chorrito para que se monte con las claras y no cuaje al entrar en contacto con el merengue a una temperatura inferior. Batimos hasta que haya bajado la temperatura y tenga una textura densa y esponjosa. Reservamos.

(2) Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante unos minutos. Mientras tanto, hacemos puré las fresas o frambuesa pasándolas por un colador y presionando con una espátula para que además no pasen las semillas. Para eso deben estar bastante maduras, no pasadas. Si resulta difícil este proceso puede batirse ligeramente con una batidora eléctrica, sin que llegue a hacer demasiada agua. Necesitaremos 200 gr. de puré.

(3) Calentamos a fuego muy ligero, hasta 40º C, 50 gr. (¼) del puré de frambuesa o fresa. Si lo calentamos demasiado se perderían los aromas por evaporación. Escurrimos las hojas de gelatina hidratadas y las vertemos sobre el puré templado. Removemos con una espátula hasta que se disuelva totalmente y no tenga grumos. Colamos (o vertemos) sobre el resto del puré, removiendo para formar un puré homogéneo.

(4) Montamos la nata bien fría con un batidor de varillas. Cuando esté casi montada añadimos la cucharada de azúcar, batiendo hasta que justo esté en su punto y se formen picos. Si nos pasamos tendremos mantequilla y no nata montada ;-)
Para facilitar el montaje de la nata suelo dejar el cuenco y las varillas en el frigorífico. También pueden montarse sobre unos hielos.

(5) Añadimos el zumo de limón sobre el puré. Posteriormente el merengue italiano y, una vez incorporado, la nata montada. Estos dos últimos de modo envolvente y con cuidado para que no se baje la mezcla. Vertemos sobre la base de bizcocho de chocolate, que hemos alisado cortando los bordes que pudieran sobrepasar con un cuchillo de sierra. La tarta la podemos montar en el propio molde desmoldable o en un aro especial para tartas. Llevamos al frigorífico para que enfríe totalmente. Mejor de un día para otro.
EL bizcocho lo he hecho una noche, la mousse al día siguiente y la hemos tomado al tercer día. ¡Paciencia!
Cubrimos con un glaseado de frambuesa/fresa o confitura y decoramos a gusto. Para desmoldarlo con mayor limpieza podemos congelar la tarta.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)
Como no tenía glucosa y en la farmacia tampoco, le he puesto una simple capa de confitura de frambuesa decorada con unos trozos de chocolate blanco templado y unas fresas con un baño de jarabe de bola blanda.

Confitura
La he hecho con el puré de fresas sobrante y la mitad en peso de azúcar. Hervimos en un cazo, sin dejar de remover, hasta que se haya reducido suficientemente y tenga densidad.

Es un proceso que vale la pena: por la experiencia, por las sensaciones, por lo aromas y, sobre todo, ¡por el increíble resultado! La pena fue no tener unas buenas fresas de temporada o unas frambuesas para que su sabor fuese definitivamente insuperable.
Deliciosa, palabra representativa dónde las haya.

EDITO: ¡BUEN FIN DE SEMANA!, ¡Hasta el lunes!

miércoles 21 de mayo de 2008

Pan de plátano (Banana bread)

Pan de plátano (Banana bread)Hacienda somos todos

Galicia en el país de las maravillas
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

En su rancho de Texas, George Walter Bush se toma un trocito de este pan para acompañar el desayuno. La familia Bush es la típica familia de clase media americana: viven en una casa blanca con jardín y se reúnen todas las mañanas para desayunar en familia. También poseen un pequeño rancho en Texas de 670 hectáreas, con un casa de 920 metros cuadrados que sólo cuesta algo más de 1.3 millones de dólares, en dónde el padre de familia trabaja ("working holidays") de vez en cuando.

Pan de plátano (Banana bread)Laura, la mamá que hace años que ha perdido su apellido, prepara unas tortitas y unos zumos mientras todos se sientan en torno a la mesa circular. Papá tiene prisa, tiene que arreglar el mundo. No problema, mamá Bush le ha preparado un Tupperware con un delicioso “pan de plátano” para que tome a media mañana.

Por las noches juegan al póker y al Scattergories. La última noche ganó papá Bush, le han aceptado, empezando por la D, “Dinosaur” como animal de compañía. Laura había puesto “Dog” y se la han dado por mala. Laura siempre tiene una sonrisa en la boca… ¡SIEMPRE! and ever… ¿Será el botox?

¡Qué bueno es nacer en los E-E-U-U de América!

Pan de plátano (Banana bread)No SPAM
Es pan. A este cake se le llama “pan”, como al pan de calabaza. Ésta es una versión personal del conocido postre tradicional norteamericano (¡de mediados del siglo XX!). Existe una versión vietnamita, Bánh chuối, que es prácticamente idéntica a la americana pero con leche de coco, ¿casualidades? En Australia suelen llevar siempre nueces y trozos de chocolate, como esta versión.
Sorprenderá, seguro. Es una verdadera delicia de postre. Nada seco y muy jugoso. Aguanta varios días en perfecto estado. Im-pre-sio-nan-te, siempre que os guste el plátano, por supuesto.

Pan de plátano (Banana bread)El chotis
A estas alturas todos sabemos que hace unos días fue San Isidro, que el chotis es un baile de origen alemán y todo sinfín de curiosidades sobre los organillos. Hacienda somos todos, pero unos más que otros. Después quieren y predican esa España (con mayúsculas) plural e igualitaria.

“Esta noche escribiré las palabras más duras, críticas y crueles”. Porque estoy harto. La televisión pública, la de casi todos los españoles, ayer (sábado) en todos los telediarios nos recordó que era el día de Internet (¡y a mí que me importa!), con amplios reportajes y minutos de oro. Al día “das Letras Galegas” un brevísimo comentario al final del telediario, un “ahhh, y en un rincón de la España global hay una tierra que se llama Galicia que celebra su día grande”. Ni les importa un comino qué se escribe o publica en Galicia, parte de la cultura de esa España diversa.

Pan de plátano (Banana bread)Hacienda somos todos, pero unos más que otros. Si en vez de hacer publicidad gratuita (¿?) a memeces peliculeras con efectos “tres de”; en vez de dedicar una semana a promocionar gratuitamente (¿?) los libros light, 0% de materia gris, como el de C. L. Zafón [*]; a si Raúl debe o no ir a la selección; en vez de dedicarle más de diez minutos del telediario a si éste u otro jugador de fútbol tiene cefalea o ha dormido mal… Sólo pido unos minutos una vez al año en la televisión pública, las privadas pueden hacer lo que les venga en gana.
[*] Nota: ojo, que yo también leo libros bajo en calorías, pero me molesta tanta publicidad gratuita. Son libros en los que al acabar dices: ¿y ahora qué?, como si sólo hubiese pasado el tiempo y todo lo que haya entrado haya salido sin dejar restos.

Pan de plátano (Banana bread)Hacienda somos todos, pero unos más que otros. Yo tampoco entiendo esas carreras jugándose la vida delante de los toros; esos piropos (¡guapa!) a una imagen a la que miles de personas, sudorosas, quieren tocar cómo si les fuese la vida en ello; a aquellos que se dicen valientes por pasar un manto colorado delante de un toro; a esos que queman millones de euros transformados en cartón piedra mientras otros pasan hambre; a esos, como yo, que escribimos estupideces en un blog (por poco tiempo)… pero LOS RESPETO (aunque ahora no lo haya demostrado) y entiendo que se hable de ello. Sólo pido un poco equilibrio. En este estado hay más celebraciones que la Semana Santa, San Isidro o los Saraos de la Feria de Abril. Hay pueblos olvidados que existen y quieren existir más allá del Olé y el mantón de Manila.

Por una vez estoy de acuerdo con esos fachas con la bandera del pollo negro: “España una”. Sí, España es Madrid y alrededores.

Pan de plátano (Banana bread)Anything you want …
… you got it.
Anything you need, you got it.
Anything at all, you got it.
Baby!
Lo tienes todo y más. Más de lo que nunca has dado, tu balanza está demasiado desequilibrada. Quid pro quo, reciprocidad. Pero una reciprocidad espontánea, nada forzada y altruista. Por lo visto eso es imposible.

The End, hasta mañana si Dios quiere. Buenas noches.

Pan de plátano (Banana bread)Ingredientes
  • 280 gr. de harina normal.
  • ¼ de cucharilla de té de sal.
  • 1 ½ a 2 de cucharillas de té de bicarbonato.
  • 85 gr. de mantequilla reblandecida a temperatura ambiente.
  • 270 gr. de azúcar.
  • 2 huevos pequeños.
  • 350 gr. de plátano bien maduros (no pasados).
  • 10 ml de extracto de vainilla.
  • ½ de cucharilla de té de canela.
  • Una pizca de nuez moscada.
  • 230 gr. de nata fresca espesa (crème fraîche)
  • 60 gr. de nueces troceadas.
  • 30 gramos de chocolate negro troceado (opcional).
(1) Precalentamos el horno a 165º C. Mezclamos la harina tamizada con la sal y el bicarbonato. Reservamos. Con ayuda de un batidor eléctrico (levanta-claras), levantamos la mantequilla con el azúcar, primero con la mitad y después echándole el resto. Añadimos los huevos, el plátano machacado (hecho puré), la vainilla, las especias y la nata fresca. Seguimos batiendo hasta que quede espumosa y aireada. Este proceso debe hacerse a máquina.

(2) Vertemos la mezcla de la harina tamizada, poco a poco y con cuidado, mezclando con una espátula de plástico de modo envolvente. Añadimos nueces y el chocolate (opcional) troceados. El chocolate contrasta con el sabor de la fruta y puede o no ser del agrado de todos, a mí me gusta el contraste.
Vertemos en un molde para cake, engrasado y enharinado, cubriéndolo hasta ¾ de su altura para que no rebose. Introducimos en el horno precalentado a unos 165 º C y dejamos cocinar hasta que esté hecho, entre 40 minutos y una hora, comprobando la cocción. Se retira cuando una brocheta salga limpia al introducirla en el centro.
El tiempo de horneado depende del tamaño del molde y las piezas. A mí me ha sobrado masa, por lo que he hecho unos muffins grandes, que han requerido en torno a media hora, creo recordar.

(3) Retiramos del horno y dejamos templar en una rejilla. Envolvemos en película de cocina e introducimos en el frigorífico, retirándolo una media hora antes de servir. En el frigorífico gana sabor y se vuelve más jugoso.

Los primeros me los he tomado de modo inmediato (delicioso), los segundos después de reposar en el frigorífico (igualmente deliciosos).
¡No se puede parar!, ¡y quién quiere parar!

Pan de plátano (Banana bread)

martes 20 de mayo de 2008

Cake de queso, chocolate y naranja

Cake de queso, chocolate y naranjaDicen que está lloviendo

Love me two times
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Desde hace muy poco que me he aficionado a los cakes. No sé si fue a raíz del cake chocolate con trozos de chocolate a la flor de sal (uno de los buenos) o ya venía de antes, con los de saborcito a mantequilla. Cada cierto tiempo me entra una necesidad relativa de tomarme uno, eso días en los que por un motivo u otro acabo estando en casa demasiado tiempo. Entre pausa y pausa un trocito de cake.

Cake de queso, chocolate y naranjaEsta vez he hecho dos: uno con sabor anaranjado, sencillo, jugoso y rápido, éste; y otro de impresionante sabor a plátano, especias y vainilla, un clásico personalizado. Empezaré por dónde tengo que empezar, no me adelantaré.

Cake de queso, chocolate y naranjaLa lluvia en Gallicia es una maravilla
Dicen que está lloviendo y ahora, sábado por la tarde, no veo una sola nube en el horizonte que de distingue desde la ventana del salón de A Illa. El mar se divisa en la lejanía y, de puntillas, puedo ver un poquito de “O Areoso”. M duerme, quería “aprovechar la tarde”. Justo acaba de levantarse. Salimos.

A ToxaA Toxa
Ya estamos de vuelta, y revuelta. Hemos aprovechado la tarde dando un paseo por A Lanzada, A Toxa y O Grove. Los malos augurios meteorológicos no se produjeron y el sol nos ha acompañado en todo momento. Es sábado pero parece domingo, todo cerrado y la gente viste su ropa dominical con algún que otro zapato de charol. El paseo festivo es un clásico, a veces aburrido, a veces relajante y siempre esperando a que llegue el lunes. La sorpresa, no siempre alegría, llega cuando, ya en casa, descubres que todavía te queda otro día por disfrutar antes de la vuelta al trabajo.

Praia da Lanzada - Playa de A LanzadaPraia da Lanzada - Playa de A Lanzada
Las 9 olas han quedado para mejor ocasión...


Hoy he visto otro clásico que pensaba estaba de capa caída: las bodas del Parador. Bodas de alfombra roja, pamelas y con el toque tradicional de gaiteiros, que encajan bien poco en el ambiente más conservador del entorno.

Cake de queso, chocolate y naranjaDr., me duele aquí
Todo tiene un porqué, un porqué probabilístico y motivado. Esas casualidades, que existen, son fruto de unos dados trucados tirados al azar. Si la vida está llena de desesperación y confusión, estás desanimado, sin fuerzas, cansado de tanto “tú”, la probabilidad de que el dado salga por la cara de la incomunicación, aislamiento, desánimo, olvido y apatía es mayor que la probabilidad de que salga “comunicación”, “mensajes en el blog” o el “ahora voy”. La puerta de la habitación está cerrada.

Tardes que se suceden una tras otra. Tardes perdidas en la nada. - ¿Cómo estás? - Tirandillo. “Tirandillo” es peor que mal, “tirandillo” es “ni fu ni fa”, la vida pasa y se agota poco a poco, consumes y no produces ni alegrías ni emociones, (mal)gastas el tiempo para que llegue antes. Llegar, nos pasamos la vida esperando…

Cake de queso, chocolate y naranjaLove me two times

Cake de queso, chocolate y naranjaIngredientes
  • 265 gr. de harina.
  • 16 gr. de levadura química (Royal)
  • Una pizca de sal.
  • 300 gr. de azúcar.
  • 300 gr. de queso crema.
  • 1 ½ naranja, el zumo y la ralladura.
  • 3 huevos, separadas las yemas de las claras.
  • 80 gr. de trocitos de chocolate negro (70%)
Cake de queso, chocolate y naranja(1) Troceamos el chocolate. Mezclamos la harina tamizada con la levadura química y una pizca de sal. Reservamos. Con un batidor de varillas, levantamos el queso con el azúcar y la ralladura de naranja fina. Podríamos haber mezclado antes el azúcar y la ralladura de naranja con los dedos para aromatizarlo más intensamente. Añadimos las yemas y el zumo, todo sin dejar de batir de modo enérgico.
Vertemos la mezcla de la harina, poco a poco, mezclando con una espátula de plástico.

(2) Precalentamos el horno a 180º C. Levantamos las claras a temperatura ambiente con un chorrito de limón. Cuando estén firmes, añadimos un par de cucharadas de las claras sobre la masa para aligerarla y el resto con cuidado y de forma envolvente. Al mismo tiempo iremos añadiendo el chocolate troceado.
Vertemos en un molde para cake, engrasado y enharinado, cubriéndolo hasta ¾ de su altura para que no rebose. Introducimos en el horno precalentado a 180 º C y dejamos cocinar hasta que esté hecho, cerca de una hora, comprobando la cocción. SI a media cocción vemos que se oscurece la superficie, cubrimos con papel de aluminio para que no se tueste. Retiramos cuando una brocheta salga limpia al introducirla en el centro del cake.

(3) Retiramos del horno y dejamos templar sobre una rejilla o en un baño de agua fría. Desmoldamos y empapamos (opcionalmente) en un jarabe ligero con un poco de zumo de naranja (ideal) y Grand Marnier. Envolvemos en película de cocina e introducimos en el frigorífico. Personalmente lo prefiero frío y unas 24 horas después de su preparación, gana sabor y se vuelve más jugoso.
Fácil y un buen acompañamiento para un desayuno o un café de media mañana/tarde.

Cake de queso, chocolate y naranja

viernes 16 de mayo de 2008

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)Querida vida, tres puntos.

Pepinhos
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Web que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Ésta es otra de esas recetas que podría traer mucha controversia en cuanto al origen, denominación o receta. En Galicia les chamamos “xuxos”, por lo menos en mi zona, y no es más que una masa fermentada enrollada al estilo croissant y rellena de crema pastelera. Suele acompañarse con abundante azúcar y canela o chocolate. He hecho las dos versiones.

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)En la zona de Girona hay una variante que se llama xuixo (creo que deriva del francés choux), en Valencia (¿?) susú,… A diferencia del pepito, que está hecho con pasta choux (la de unos profiteroles o buñuelos), ésta se hace con levadura y es más parecida a la de los donuts. Cada cual que proponga su justificada autoría y denominación de origen, yo seguiré en mis trece diciendo que los platos no siempre son lo que parecen, sus diferencias pueden ser muy sutiles y su origen muy discutido (o no tanto: crêpes-filloas; donuts-berlinas; porras-churros; pancakes-hotcakes-flapjacks-blinis…). Confróntese: la tarta de Santiago con el pastel de Biarritz (¿es una curiosidad que esté en el camino de Santiago?). Por no hablar de mantecados y polvorones: salmantinas, sevillanos, de El Escorial,…

Lo he dicho tantas veces: ¡me vuelve loco, con cordura, la bollería!, ya sea frita u horneada.

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)O Lucky Man!
Qué obligaciones y qué demonios. Estoy cansado, horrorosamente cansado, de todo. Tengo ganas de: dar un grito enorme por la ventana y mandar todo al…; irme a Burkina Faso corriendo, país con una esperanza de vida de 47 años (si llego vivo); hacer un largo recorrido por el mundo en busca de lo que busco; deshacerme del portátil, el PC, la televisión, el móvil y cualquier otro aparato electrónico; darle todo mi dinero a la primera persona que me lo pida y lo necesite de verdad; ser austero a niveles extremos, comer lo justo, no más, comprar lo necesario, aprovechar cada uno de los objetos inútiles que hay en casa para hacer cualquier tontería; desprenderme del reloj y la agenda; salir a campo abierto y correr descalzo por la hierba; darme un baño en cualquier playa;… ¡Oh, un hombre afortunado!

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)Saudade
Mañana no estaré aquí. Estaré en un rincón de Galicia que ya tiene nombre, porque M se lo ha puesto. Quería haber ido a un concierto que hay esta noche en el Sar pero M ya ha puesto hora al momento de salida. La hora y fecha de llegada no está nada clara, puede ser tanto el sábado a última hora como el domingo casi lunes, el tiempo proveerá. Quedan escasos minutos para que nos vayamos… ¡BUEN FIN DE SEMANA!

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)“En las orillas del Sar”. Mañana será un día especial, como ya lo fue el día en que publiqué mis primeros “macaróns” (intento 1). Mañana será “O Día das Letras Galegas”.
El año pasado era Celso Emilio Ferreiro quién ponía voz y palabra a mis sentimientos, este año será Rosalía quien con un breve verso dará voz a ese día.

Este día señalado no está puesto al azar, se corresponde con el aniversario de la publicación de una de las obras (o La Obra) cumbres de Rosalía y de la literatura gallega: “Cantares Gallegos”, cuya fecha de publicación se data el 17 de mayo de 1863. Sólo una breve reseña de otra obra, evolución interior y formal de sus cantares en la distancia: “Follas Novas”.

En todo estás e ti es todo
pra min e en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.


Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)Saudade
Me parecen muy significativas las palabras del prólogo de “Cantares Gallegos”, imagen reflejo de las llagas de unas heridas que todavía están sin curar del todo. Un desprecio que han vivido nuestro padres y nosotros mismos hacia una lengua que, ni mejor ni peor, es nuestra y manifiesta en gran medida qué somos. Un desprecio y desconsideración de muchos que en su ignorancia y desconocimiento han repudiado y menospreciado a la gente que ha tenido que ganarse la vida por el mundo adelante, lejos de la tierra que los vio nacer, porque su tierra había sido olvidada por los más cercanos. Esos que los despreciaron y discriminaron se ven en la nueva necesidad de ser ellos los merecedores del castigo de la huída, en tierras que no son las suyas y hablando lenguas que lo parecen pero poco tienen que ver.

Lejos espero que queden esos tiempos de tópicos sobre una lengua y un acento de pobres. Son los pobres de espíritu los que se han avergonzado de ella, los que ignoran que el bilingüismo nos ha acercado al conocimiento y que esa lengua es sangre de su sangre, por la que muchos “bos e xenerosos” han consagrado su vida. Deseo que lejos queden los tópicos del acento “gracioso” andaluz, el tono “burgués” catalán, la “pureza” castiza. Tópicos que los hechos han desmentido. La riqueza de la lengua se demuestra con el mayor escritor en lengua castellana vivo (sólo su nombre me causa excitación), cuyo acento o variedad lingüística dista mucho del castellano de Valladolid.

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)Transcribo parte de ese prólogo de “Cantares Galegos”, con un sentimiento que todavía perdura en muchos de nosotros:

(…) Cantos, vagoas, queixas, sospiros, serans, romerias, paisaxes, debesas, pinares, soidades, ribeiras, costumes, tod' aquelo en fin que pó-la sua forma e colorido e dino de ser cantado, todo ó que tuvo un eco, un-ha voz, un runxido por leve que fosse, que chegase á conmoverme, tod' esto m' atrevin á cantar neste homilde libro prá desir un-ha vez siquera, y anque sea torpemente, ôs que sin razon nin conocement' algun nos despreçan, qu' a nosa terra é dina d' alabanzas, e qu' a nosa lingua non é aquela que bastardean e champurran torpemente nás mais ilustradisimas províncias, c' un-ha risa de mofa, qu' á desir verdade (por mais qu' esta sea dura), demostra á iñorancia mais crasa y á mais imperdoable inxusticia, que pode facer un-ha provincia á outra provincia hirman por probe qu' esta sea. Mais he aqui qu' ó mais triste nesta cuestion, é á falsedade con que fora d' aqui pintan así ôs fillos de Galicia com' á Galicia mesma, á quen xeneralmente xuzgan ó mais despreciable e feyo d' España, cando acaso sea ó mais hermoso e dino d' alabanza.

Non quero ferír con esto á susceptibilidade de naide (...) Dios favoreceu en fartura, pero non ná belleza d' os campos, bulranse d' esta Galicia competidora en clima e galanura c'os paises mais encantadores da terra, esta Galicia donde todo é espontaneo na natureza y en donde á man do home, cede o seu posto á man de Dios.

Que me permito traducir libremente para aquellos que no entiendan el gallego rosaliano.

“Cantos, lágrimas, quejas, suspiros, atardeceres, romerías, paisajes,...nuestra lengua no es aquella que bastardean [*] y chapurran [**] torpemente en las más ilustradísimas provincias, con una risa de moda, que a decir verdad (por más dura que esta sea), demuestra la ignorancia más indisculpable (crasa) y la más imperdonable injusticia que puede hace una provincia a otra provincia hermana por pobre que ésta sea. Mas he aquí que lo más triste en esta cuestión es la falsead con que fuera de aquí pintan tanto a los hijos de Galicia como a la Galicia misma.... cuando quizás sea el más hermoso y digno de alabanza. “
[* ] Apartar algo de su pureza primitiva.
[**] Hablar con dificultad un idioma, pronunciándolo mal y usando en él vocablos y giros exóticos.

“Dónde la mano del hombre cede su puesto a la mano de Dios”.

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)Mi vida en un reloj
Me tengo que ir con urgencia, como siempre contrarreloj. Un reloj del que no soy dueño y otr@ marca las horas. Ahora toca hacer la bolsa, mañana no sé que tocará, quizás volver a hacerla de nuevo…

De nuevo, buen fin de semana.

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)Ingredientes
Esta vez he intentado aclarar que siempre que hablo de “cucharilla” me refiero a una cucharilla de té (5 ml). Una cucharilla de café tiene la mitad de capacidad, aproximadamente, por lo que necesitaríamos doblar las proporciones.
  • 250 gr. de harina de fuerza (harina de pan).
  • ½ cucharilla de té de sal fina.
  • 1 ½ cucharilla de té de levadura seca de panadería. Pueden emplearse unos 10 gr. de levadura fresca.
  • 1 cucharilla de té de vainilla en polvo, esencia de vainilla, 9 gr. de azúcar vainillado o un chorrito de anís. Le he puesto vainilla en polvo. Si usamos líquidos se debe disminuir en la misma cantidad la leche.
  • 45 gr. de azúcar.
  • 1 huevo semibatido.
  • 90 ml de leche entera templada (28-30 ºC). Le he puesto 88 ml. de agua y 1 ½ cucharadas de leche en polvo, como sustituto de la leche..
  • 15 gr. de manteca (o mantequilla a temperatura ambiente cortada en trocitos).
Relleno
Confitura de frambuesa o crema pastelera.

Cobertura
Alguna de las siguientes opciones o las tres.
  • 45 gr. de azúcar con ¾ cucharilla de té de canela.
  • Chocolate negro templado.
  • Chocolate blanco.
(1) En un cuenco grande mezclamos la harina tamizada, la sal, los azúcares, la vainilla en polvo (si fuese líquida la añadimos en el centro del volcán con la leche) y la levadura (puede ser levadura fresca en mayor cantidad que la seca). Formamos un volcán, en el centro vertemos el huevo ligeramente batido y, mientras vamos removiendo, añadimos la leche templada, mezclando con una cuchara de madera. La leche la añadiremos poco a poco (nunca al final) hasta quede una masa blanda (¡blanda!, no dura). Para esas cantidades he necesitado unos 88 ml. de agua, recordad que le he añadido leche en polvo a la masa.

(2) Sin dejar de amasar añadimos la manteca o mantequilla reblandecida y amasamos hasta que la masa se despegue de las pareces del cuenco.
La masa debe quedar blandita, no dura. Insisto.
Formamos una bola y la dejamos reposar en un cuenco untado con aceite o harina. Cubrimos el cuenco con un paño y dejamos levar hasta que haya doblado su volumen (mínimo) en un lugar templado (un horno, por ejemplo). Yo la dejo reposar en el horno a unos 25-30 ºC.

(3) Cuando haya doblado du volumen, la estiramos con un rodillo formando un rectángulo de algo más de medio cm de espesor. Cortamos formando triángulos como si se tratasen de croissants, introduciendo un poco de crema pastelera o confitura de frambuesa/fresa en la base del triángulo y enrollándolos hacia la punta. También podemos formar círculos, poner mermelada o crema en el centro y cerrarlo firmemente hasta formar una bola, así tendremos unas berlinas. Dejamos fermentar sobre una placa de horno con aceite, papel de hornear o harina hasta que haya doblado su volumen, entre 30 minutos y una hora.

(4) Calentamos en una freidora el aceite hasta 170º C y los freímos con cuidado, girándolos con frecuencia hasta que estén dorados pero no quemados. Retiramos los bollos y los escurrimos en papel de cocina. Mezclamos el azúcar con las canela y los rebozamos. También podemos, como he hecho con algunos, rebozarlos sobre una rejilla con chocolate negro templado y con unas tiras de chocolate blanco.
Tomamos templados o si los hemos rebozado en chocolate, cuando se haya endurecido algo.

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)Crema pastelera
  • 65 gr. de azúcar (35+30)
  • 185 ml. de leche entera.
  • 65 ml. de nata.
  • 1 ramita de canela (o vainilla)
  • Un trozo de piel de naranja.
  • Un trozo de piel de limón.
  • 20 gr. de maicena.
  • 2 yemas.
  • Mantequilla, un trozo generoso (25-30 gr)
(1) En un cazo ponemos al fuego la leche, la nata, 35 gr. de azúcar, una ramita de canela (o media vaina de vainilla cortada longitudinalmente), la piel de naranja y de limón. Inicialmente a fuego bajo para dejar que infusione, luego lo subimos hasta que hierva.
Mientras tanto, en una olla no demasiado grande, batimos las yemas de huevo con el azúcar restante (30 gr.) hasta blanquear, añadimos la maicena y batimos hasta que no tenga grumos.

(2) En el momento que empiece a hervir la mezcla de la leche la vertemos poco a poco sobre la mezcla de huevos, pasándola por un colador para filtrar los restos sólidos. Todo ello sin dejar de remover. Llevamos la olla al fuego moderado y, sin dejar de mezclar en ningún momento, esperamos a que espese. Si tarda un poco y tenemos prisa podemos subir el fuego.

Cuando haya adquirido con la consistencia deseada retiramos del calor y dejamos que baje algo la temperatura (hasta unos 50º C). En ese momento añadimos la mantequilla troceada, que disolveremos al calor de la crema removiendo cuidadosamente con una espátula de plástico.

Si no la vamos a usar de inmediato la cubrimos con película de cocina y reservamos en el frigorífico. Si fuese necesario la volveremos a batir antes de su uso.

Xuxos (xuixos, susús, chuchos…)

miércoles 14 de mayo de 2008

Crema de zanahoria con picatostes

Crema de zanahoria¿Quién vigila al vigilante?

Crema rejuvenecedora
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Web que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Comentar dos platos salados de forma consecutiva es todo un record para mí. No es casualidad, son dos deliciosos platos que, además, combinan perfectamente. Esta crema como riquísimo y facilísimo entrante y las alitas acompañadas de unas verduras o patatas fritas como segundo.

Crema de zanahoriaDe pequeño, casi bebé, según decía mi madre, me comía la sopa con dos cucharas. Me la habré comido toda porque ahora no la pruebo. Las cremas son otra historia, la untuosidad, sabor y textura la confinan a mis mejores recuerdos. Mientras la preparaba y cataba (sin reutilizar cuchara ;-)) pensaba en Ratatouille y esos fuegos artificiales que experimentaba mientras probaba sus platos. Deliciosa experiencia.

No prescindáis de unos picatostes, son el complemento ideal para la crema. Un crujir por dentro y por fuera.

Crema de zanahoriaEl primer poder
Enciendo la tele y no escucho más que opiniones que me provocan indignación. Los medios de desinformación están siendo corporativistas, y me pregunto: ¿quién controla a los medios? Se protegen unos a otros de modo desmedido y descarado. Hace que me sienta impotente el no haber escuchado una sola voz discrepante.

Las noticias son sucesos y los sucesos puro sensacionalismo. Cada frase, cada palabra está media para conseguir el efecto deseado. La audiencia es el segundo objetivo, el primero es controlar las masas. NOS ESTÁN (o pretenden) EMBOBANDO y, peor todavía, CREANDO OPINIONES. Lo consiguieron con ciertos políticos que juzgamos de modo prematuro sin conocerlos, con personalidades públicas o con la propia Corona, a la que rinden una pleitesía y autocensura no escrita. ¡Y ahora se atreven a mencionar la autocensura!

Estoy ASQUEADO con el uso que se está haciendo de la locución: “libertad de expresión”, se olvida que la palabra clave es LIBERTAD, no expresión. Libertad a la intimidad, a poder vivir en paz y cómo uno desea, moviéndose sin miedo a ser auscultado, espiado, merodeado por aquellos que hacen sensacionalismo protegiéndose bajo una falsa bandera de “Libertad de expresión”. A todos se les llena la boca con la sentencia, hasta el punto de apoderarse de ella y distorsionar su verdadero significado.

Crema de zanahoriaAquellos que sólo leen las primeras líneas de la declaración de los Derechos Humanos, que tampoco parecen hacer leído, se han olvidado de la segunda parte, mucho más importante y que pone trabas a esa libertad de expresión:
“…la libertad de expresión no es un derecho absoluto ni ilimitado, como tampoco lo es ningún otro derecho o libertad. Cada derecho o libertad (derecho a la libertad de...) tiene un ámbito de desenvolvimiento y de compresión, y cada persona que ejerce un derecho, debe actuar dentro de ese ámbito de desenvolvimiento y de comprensión de dicho derecho. Actuar más allá de dicho ámbito, es no actuar dentro de dicho derecho, sino FUERA DE ÉL, CON LA POSIBILIDAD DE QUIÉN ACTÚA DE VIOLAR, VEJAR O ATROPELLAR DERECHOS DE OTRAS PERSONAS, y ES MÁS GRAVE AÚN CUANDO SE TRATA DE LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS PERSONAS. EL LÍMITE AL DERECHO HUMANO DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, ESTÁ DADO POR EL RESPETO A OTROS DERECHOS HUMANOS DE LAS PERSONAS.

Crema de zanahoriaEl Artículo 20 de la constitución, que transcribo literalmente para evitar la manipulación partidista por mi parte, pone limitaciones claras a esa libertad en el apartado 4º:

Artículo 20.
1. Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente INFORMACIÓN VERAZ por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

4. ESTAS LIBERTADES TIENEN SU LÍMITE EN EL RESPETO A LOS DERECHOS RECONOCIDOS EN ESTE TÍTULO, EN LOS PRECEPTOS DE LAS LEYES QUE LO DESARROLLEN Y, ESPECIALMENTE, EN EL DERECHO AL HONOR, A LA INTIMIDAD, A LA PROPIA IMAGEN Y A LA PROTECCIÓN DE LA JUVENTUD Y DE LA INFANCIA.

5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.


Si lo dice “LA CONSTITUCIÓN”, palabra por la que a muchos se les agranda el pecho, ¿quiénes son los medios para decir lo contrario? Por otro lado, si la implicada siente usurpada su intimidad e imagen, ¿quiénes son los medios para decir que no hay motivo para sentirse de ese modo? Somos SUJETOS, subjetivos, y por ello sentimos de modo personal y NADIE debe decirnos cómo debemos sentirnos antes acciones ajenas.

Recuerdo aquel bochorno a la dignidad humana. Cómo llevaron a un “Juan Nadie” asesino (había sido condenado por ello) a los altares de la sublimación humana. Fue entrevistado en muchos medios de comunicación (AR, por ejemplo) y tratado como el nuevo Mesías de los derechos humanos, ¡un asesino a sangre fría! Se aprovechó el derecho a la vida para transformarlo en derecho a la injusticia. Ahora se quiere poner la “expresión” delante de la “libertad”.

Crema de zanahoriaLa frontera
No soy yo (ni ellos) quién debe decir qué es ofensa y qué no. Cuando sucedió el conflicto de las “caricaturas de Mahoma”, tome parte de modo incondicional por los ofendidos, el mundo musulmán. Los medios volvieron a ejercer el corporativismo y su dosis de autoayuda. Ningún medio debe decir cuál es la frontera a esa libertad. Son los que lo padecen quienes deben expresar su conformidad o disconformidad.
Pondré un ejemplo (quizás exagerado) que, con razón, ofenderá a muchos. No lo tomen al pie de la letra, sólo es un ejemplo. Si digo que no soy creyente estoy ejerciendo mi libertad de expresión, si hago una caricatura de Jesucristo desnudo en el cruz con un pene que le llega al suelo estoy ofendiendo y habré pasado con creces la frontera de la libertad de expresión. Un burdo ejemplo que puede aclarar de qué estoy hablando y cómo los límites pueden sobrepasarse con suma facilidad, utilizando la libertad de expresión como escudo.

Crema de zanahoriaMalo
Estoy cansado de ser un niño bueno. De decir que sí, de ser políticamente correcto, de (parecer) ser esposo y trabajador responsable, de agobiarme por nada, de decir que sí. Tengo ganas de decir todos los improperios que me vengan a la boca, palabras sin contenido ni sustancia, malsonantes o soeces. Ser un grosero y un despreciable.
Lo intentaré: “¡Coño!”

Crema de zanahoria con picatostesIngredientes
  • 1 cebolla.
  • 1 diente de ajo troceado fino.
  • Mantequilla, unos 30 gr.
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  • 570 gr. de zanahoria.
  • 750 ml. de caldo de pollo ligero. Puede hacerse con media pastilla de Avecrem ©.
  • Opcional: un trozo de patata. Le da mayor densidad a la crema. Le he echado un trozo pequeño.
  • 60 gr. de queso crema (tipo Philadelphia).
  • 20 gr. de queso parmesano rallado.
  • 200 gr. de nata fresca espesa (crème fraîche).
  • Sal
  • Pimienta recién molida.
Picatostes
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 ramita de tomillo (o romero).
  • 4 rebanadas de pan.

http://larsvontrier.blogspot.com

(1) Picamos el ajo muy fino y la cebolla en tiras muy finas. Incorporamos la mantequilla y un chorrito de aceite de oliva (para que no se queme la mantequilla) a una olla al fuego. Cuando se haya derretido añadimos el ajo y la cebolla. Bajamos la temperatura a fuego muy bajo (al 3) y tapamos para que se caramelice la cebolla y se cueza con su propio vapor.

(2) Cuando esté transparente subimos la temperatura y añadimos la zanahoria pelada y troceada. Le damos unas vueltas y dejamos unos minutos. Añadimos, opcionalmente, la patata y el caldo de pollo caliente. Salpimentamos. Dejamos cocer hasta que la zanahoria esté blanda, lo suficiente como para que se pueda batir. Añadimos el queso crema.

(3) Todavía caliente, batimos la mezcla con una batidora hasta que no tenga grumos. Añadimos el queso parmesano, removiendo para que se funda. Rectificamos la sal y pimienta si fuese necesario y, por último, añadimos la crema fresca espesa, mezclando sin batir demasiado para que tenga cierto cuerpo.

(4) Picatostes. En una sartén antiadherente calentamos el aceite con un diente de ajo majado y la ramita de tomillo, aromatizando el aceite. Cuando esté tostado (no quemado) retiramos el ajo y el tomillo y añadimos las rebanadas de pan. Tostamos por ambos lados hasta que tenga color.

Todavía templada, servimos en plato de sopa acompañado de unos picatostes. A mí me gusta templada pero también puede tomarse fría.

Crema de zanahoria con picatostes

martes 13 de mayo de 2008

Alitas de pollo a la barbacoa

Alitas de pollo a la barbacoaPas(e)ando

Cómo me gusta la Bar-B-Q
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Web que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

BBQ, Bar-B-Q ó Bar-B-Que. Como en todo, existen muchísimas variaciones de la salsa barbacoa, aunque para poder ser llamada como tal no suele faltar el tomate o kétchup, un componente ácido (normalmente vinagre), especias y endulzantes (miel, azúcares, melaza). Dependiendo de la zona puede añadirse un poco (o un mucho) picante (tabasco, chile,…), mientras que las versiones orientales incluyen salsa de soja en vez de vinagre y no suelen llevar tomate. Como muestra, ya había puesto en el blog una receta de unas costillas en una salsa agridulce (oriental) hecha con soja, “Costillas de cordero en salsa agridulce de soja”, que no incluía ningún tomate, menos común cuando se usa con soja.

Alitas de pollo a la barbacoaEs sabido por aquellos que me conocen (un poco) que no soy nada amigo de las carnes, especialmente en sus versiones asadas (mi amor por los animales, incluso por el ser humano, viene desde muy pequeño). De entre la variedad de carnes, son el pollo y el conejo mis preferidas, un “preferido” dicho con la boca pequeña. Este plato, sin embargo, es una de esas excepciones a mi poca apetencia cárnica (el ser humano, mejor carnos@). La salsa está riquísima, tanto con pollo como con otras carnes que puedan hacerse a la parrilla. Por una vez (no diré eso de “…y sin que sirva de precedente” –aunque las emplee, no soporto esas frases hechas que suenan a tópico. “Valga la redundancia” es otra–) la palabra “riquísima” no está de relleno y casi apostaría a que más de uno empleará ese calificativo si la prueba.

Las hice el pasado sábado para acompañar uno de los platos preferidos de M. Mientras preparaba la salsa, M vio sobre la mesa una botella de vinagre (reserva) de Jerez. Poco amiga del olor y sabor del vinagre puso cara de pocos amigos. Su cara y su gesto cambiaron cuando después de probarlas, como dice ella, “se le pusieron los ojos en blanco” (un poco exagerado por su parte). Se las tomó todas, sólo una pequeña prueba para mí, que no tomé por voluntad al ver cuánto le habían gustado.

Quimicefa
He hecho esta salsa de varias maneras, probando con ingredientes y proporciones. Después de algunas pruebas, casi todas con relativo éxito, os presento la última versión, casi definitiva. No sé, quizás la salsa de tomate como sustituto del kétchup (el kétchup ya incorpora muchos de los otros ingredientes), alguna ramita aromática (orégano), un poco de cítrico,...

Después de haberla preparado a ojo, como muchas otras veces, me aventuré a repetirla con relativo cuidado para medir las cantidades con la mayor precisión posible. Aquí el resultado.

Alitas de pollo a la barbacoaLa mejor forma para hacer una barbacoa en el horno de casa es hacerla en papillote. Así también hago con las sardinas asadas, por ejemplo. Además de la ventaja de evitar humos y olores, que repartidos por toda la casa no tienen el mismo efecto que en la mesa, permite que la carne se haga en su salsa sin perder el mínimo aroma. Otra ventaja personal es que me permite realizar otras actividades mientras se hornea. En mi caso, programo el horno para que haya acabado en el momento que llegue de correr y antes de que lo haga M. Después, simplemente, subo un poco el horno y gratino.

Alitas de pollo a la barbacoaPasión por…
Tengo que contarlo. Eufórica, entra M por la puerta conocedora de una de mis debilidades. “Te traigo una cosa…, tienes que verla”. Olerla, diría yo. Era un gel de baño.

Os doy 10 segundos para que penséis en el aroma (no vale hacer trampa adelantándose en la lectura): uno… dos… tres… cuatro… cinco… seis… siete… ocho… nueve… nueve y medio, nueve y tres cuartos… nueve y cuatro quintos… ¡DIEZ!. Era de ¡CHOCOLATE!, lo abres y da ganas de comerlo. No me imagino yendo al trabajo con un olor a chocolate auténtico. Con unas almendras en el bolsillo pensarán que soy un brownie con ganas de tragarme algún brown. El olor es muy intenso y huele a auténtico chocolate. ¡Están locos estos romanos!

Alitas de pollo a la barbacoa¿Qué hay de lo mío?
Pensando, pensando (a veces lo hago), he descubierto que mi fin de semana, además de horroroso, ha sido totalmente programado. Tal vez por ello ha sido horroroso. Viernes cena, ella deseaba salir; sábado de compras, ella deseaba cambiar una alfombra; domingo visita a sus amigos, ella deseaba ver a la nueva hija de A y M. ¿Y qué hay de lo mío? Na de Na.

Alitas de pollo a la barbacoaNo le llegaba con la cena ni con salir a ¿bailar?, perdón, sostener copas. Que además, con su capacidad para clavar puñaladas voluntariamente, me suelta en plena ¿juerga? las famosas frases acusadoras. Si quieres volver a los dieciséis años, allá tú, yo seguiré evolucionando en otra dirección. La época de borrachera, que además entra en contradicción con tus otros objetivos, en mi caso ya ha pasado.

Pasados los treinta se llega a tener resaca sin haber bebido, por el simple hecho de respirar en ese ambiente. Me pregunto cómo podía sentir resaca si sólo me tomé (probé) un chupito de crema de güisqui tras la cena. Durante las compras me caía de cansancio y sueño.

Este domingo, a diferencia de otros típicos días festivos con “ropa de domingo”, no fuimos de paseo y a tomar algo. Agonizando en los últimos minutos a la espera de tu odiado lunes y mi querida vuelta a la rutina. Tocó “a casa de…”.

Los paseos de no “excepto domingos y festivos” tienen su parte positiva. El día de la Ascensión [*] pasemos por la alameda. Sin cámara, emplee el móvil para hacer unas fotos, típicas vistas Santiaguesas. No está entre mis rincones preferidos, aunque me trae un buen recuerdo por aquellas competiciones sabatinas en categoría Alevín dando vueltas, pero creo que es dónde se pueden conseguir una de las mejores estampas de la Catedral.

Santiago desde el paseo de La HerraduraComo he dicho, las imágenes adolecen de cierta calidad pero para aquellos que no conozcan Santiago espero les sirva de referencia y puedan acercarse al entorno del que tantas veces hablo. En otro momento os mostraré el que para mí es el mejor rincón de Santiago.

Santiago desde el paseo de La Herradura[*] Hay un dicho popular (con variantes) que dice algo así: ”Cando chove pola Ascensión, trinta días de ballón”, “Se chove na Ascensión, corenta días de auga son”. No ha llovido en la Ascensión, pero el dicho no menciona nada de qué pasa si no llueve. Por el momento el sol lo vemos a los lejos, muy a los lejos…

Alitas de pollo a la barbacoaFrankie
Estos días, no recuerdo exactamente el día, se celebra el décimo aniversario de la muerte de Frank Sinatra. Para mí el mejor de los peores actores de la historia o el peor de los mejores. Sólo recuerdo algunas buenas actuaciones suyas: “El hombre del brazo de oro”, de Otto Preminger; “Un día en Nueva York” de Stanley Donen (y Gene Kelly); “Levando Anclas” de George Sidney; o “El mensajero del miedo” de John Frankenheimer. Su pésimo papel en “De aquí a la eternidad” no consigue estropear la película ni las apariciones de una de mis actrices preferidas, Deborah Kerr.
Como cantante su inexpresividad desaparece y su voz es pura expresividad. No me gusta demasiado “My way”, mis preferidas, tres genialidades (a mi parecer): Fly me to the moon, Something Stupid y I've Got You Under My Skin (¡Cole Porter!).
Nicole Kidman y R. Williams tampoco lo hacía mal de todo en su versión de “Something Stupid y, otra curiosidad, su hija volvió a ser darse a conocer gracias a Tarantino: Bang, Bang.

Bang, bang…

Alitas de pollo a la barbacoaIngredientes
  • 6 alitas de pollo enteras (con sus tres partes)
Salsa Barbacoa agridulce
  • Una pizca de sal.
  • Pimienta negra recién molida.
  • 1 diente de ajo picadito.
  • 1/2 chalota pequeña picada fina.
  • 50 ml. de vinagre de Jerez.
  • 60 gr. de kétchup.
  • ½ cucharilla de mostaza (unos 4 gr.).
  • 45 gr. de miel casera.
  • 20 gr. de melaza (miel de caña).
  • 25 gr. de azúcar moreno (o más).
  • Unas gotas de salsa Perrins (Salsa Worcestershire), tabasco u otra salsa picante (4 ó 5 gotas)
  • Opcional: un poco de zumo de naranja.
Nota: aunque el sabor del vinagre contrasta a la perfección con el dulce y resulta imperceptible después de ser cocinado. Si no os gusta demasiado el vinagre puede sustituirse en parte por zumo de naranja o limón.

(1) Cortamos las alitas en dos partes, las salpimentamos y las ponemos en una bandeja de horno sobre papel de aluminio suficientemente grande como para cerrarlas en papillote. Mezclamos los ingredientes de la salsa, exceptuando la sal y la pimienta negra, en un cuenco que pueda ir al fuego. Ponemos a fuego moderado, removiendo sin parar hasta que el azúcar se haya disuelto y la salsa empiece a espesar, no demasiado. Esto durará unos minutos.

(2) Vertemos la salsa sobre las alitas, girándolas para que se impregnen bien, y cerramos el papillote. Aquí podemos dejarlas macerando toda la noche o ponerla de inmediato en el horno.
Introducimos en el horno precalentado a fuego moderado, unos 150-155º C durante una hora y media. Pasada la hora y media subimos el horno hasta 200º C y lo dejamos un cuarto de hora más, aproximadamente. Por último abrimos el papel de aluminio y gratinamos unos minutos para que se tuesten un poquito y cojan algo de color. Para otro tipo de carne (cerdo, cordero,...) lo dejaremos unos 45 minutos más de lo indicado

Tomamos calientes. Están tan buenas que no durarán nada. Para quedar como reyes y disfrutar como tales. Sr. Tal.

viernes 9 de mayo de 2008

Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)

Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)Dripper

Pollock
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Web que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

La sencillez no está reñida con lo apetitoso. Es una de las tartas más sencillas que he hecho, y también de las ricas, por fresca, esponjosa y aromática. No va al horno, ni al fuego, sólo hay que derretir un poco de chocolate en el microondas, con ella ya preparada y fría, para decorar y perfilar los sabores con una pequeña aportación de chocolate. Sueño con que algún día, una tarde de sábado, alguien me ayude con este postre, entre charla y charla, sorbo y sorbo. Sin prisas y sin fuegos. Ese alguien tiene nombre.

Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)Cuanto más necesito escribir, más escribo, y cuando más escribo, más publico. Detalles de una persona que necesita escapar pero no puede. No lloraré porque no lo merecéis, no me quejaré porque no es justo. Me callaré porque no quiero hablar, ni con una llamada. Solo.


Cabalgando sobre cuadros
Jackson Pollock cabalgaba sobre los cuadros, los construía gota a gota. Si fuese repostero diría que templaba chocolates con múltiples colores y navegaba sobre las tartas hasta reconstruir el alma del artista. Si esta tarta fuese un Pollock, usaría también chocolate con leche, chocolate blanco, ganache de fresa,… sobre fondo blanco, hasta que el fondo fuese una gota más. Una acuarela con pintura, en la que los espacios son los que dibujan.

Pollock
Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)En el MOMA de N.Y., M posó ante un Pollock, intentando buscar en el detalle algo que se ve sólo a lo lejos o paseando sobre el cuadro. El mundo se ve mejor desde la Luna y la Luna desde la Tierra, a veces. El detalle distorsiona y no me deja ver la verdadera esencia de las cosas: el todo. El todo que necesita de las partes para serlo.

Un Lichtenstein de cerca es un punto, de lejos un comic y en su medida es Arte. ¿Cuál es la medida de las palabras?, ¿cuál el baremo exacto?, ¿el equilibrio? Si tuviese la respuesta no estaría escribiendo.

Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)National Geographic
Hemos estado varias semanas entre folletos de viajes, planificando el viaje de julio. Me dijo, “ha llegado el momento de que escojas tú”. Se había traído muchos folletos, casi todos enfocados en un viaje a la costa oeste de Estados Unidos (San Francisco, Las Vegas, Gran Cañón, Yosemite,…). De repente todo ha cambiado, ahora quiere Japón, aunque no sepamos qué podamos encontrarnos allí (salvo Tokio, Kioto,…) Llevamos una semana sin hablar del viaje, algo pasa. ¿Habrá cambiado de planes? ¿A dónde desea ir realmente? Lo último era Japón, quizás mañana sea otro lugar. Espero a que “tú”, yo, perdón, “te decidas”, perdón, me decida.

Cualquier viaje, por pequeño que sea, puede ser una auténtica aventura.

Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)La cena, la copa y el baile.
Hoy tenemos cena. De esas cenas en las hace mucho tiempo que no nos vemos, semanas, meses, años. No me apetece, pero iré (tendré que ir), ¡estoy tan cansado, agotado y desanimado! No quiero hablar, y menos de trivialidades de la vida. Contar tres chistes malos, salir con dos copas de más e intentar bailar un poco en un Pub de pijos mientras el resto del personal pierde el tiempo al borde de la barra sosteniendo una copa y girando la cabeza “a ver si ligan”. La infidelidad de las miradas, le llamo yo.

Los chicos sostienen el vaso con la mano derecha, la otra en el bolsillo. No lo dejan ni para bailar, es la pareja de baile que necesitan para ocultar sus carencias. Como bailarines y como personas. Ellas bailan, bailar comunica y es su modo de expresión. Lo hacen con una sensualidad innata, un ritmo sin copas de más.

Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)Hace mucho (años) que no me tomo una copa. No me gustan y ya no es el medio para desinhibirme, no lo logro de ningún modo. La noche daba vueltas y vueltas, mientras te preguntabas por qué habías tomado la última copa. La mañana siguiente, ahora el día, es un calvario, y el siguiente, porque ya no llegan unas pocas horas para recuperarse. La culpa siempre es de la última, aunque la primera sea igual de culpable.

Ella desea volver al pasado cercano. A las juergas y la falta de responsabilidad, de su boca: “ser alocada”. Yo deseo caminar hacia delante, vivir más tranquilo y en equilibrio. Esas cenas son tu escape hacia atrás y mi penitencia particular.

Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)La infidelidad de las miradas.
Es más cruel que la propia carne. El deseo del amor, nuevo y sin tapujos. La mirada perdida y un cruce de vuelta atrás. Una mirada que no se puede sostener por su peso, cedes y bajas la cabeza.

La conexión perdida de unos ojos que no volverán a encontrarse. Y te preguntas: ¿cómo habría sido?, y te respondes: deja la vida correr. Sueñas con otro momento como ese.

Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)Ingredientes

Base
Para un molde de unos 21-22 cm. de diámetro. Para 23 cm. de diámetro harán falta unos 85 gr. de mantequilla por 250 gr. de galletas, nunca demasiada mantequilla para que no quede dura y se deshaga en la boca con facilidad.
  • 220 gr. de galletas de tipo Digestive.
  • 70 gr. de mantequilla.
  • Una pizca de canela.
  • Una cucharilla de azúcar en polvo.
  • (Opcional) Una pizca de jengibre en polvo.
Relleno
Para un molde de unos 21-22 cm. de diámetro, aproximadamente. Para el pequeño molde de 18 cm. de diámetro le he echado la cantidad entre corchetes.
  • 2 limones muy grandes ó 3 pequeños, la ralladura y el zumo. [1+½]
  • 350 gr. de leche condensada [175 gr.].
  • 390 ml. de nata para montar (35% M.G.) [195 ml.]
  • (Opcional, no le he echado): algún licor o vainilla.
Cobertura
  • 70 gr. de chocolate negro. Sobrará.
(1) Engrasamos y enharinamos un molde desmoldable, eliminando la harina sobrante. Preparamos la base. Trituramos las galletas hasta hacerlas polvo en una trituradora de cuchillas, derretimos la mantequilla y las mezclamos en un cuenco con las galletas, mezclando hasta que ligue la masa. La mantequilla podemos derretirla al fuego o en el microondas.
Presionamos la base y los laterales del molde e introducimos en el frigorífico para que enfríe mientras preparamos el relleno.

(2) Los productos de relleno deben estar bien fríos para que se monten con facilidad. En un cuenco apto para batidora echamos la leche condensada, la ralladura de limón, el zumo y la nata. Si gustamos, podemos echar algún licor (limoncello, por ejemplo). Batimos con una batidora de batillas (como para levantar claras) hasta que se haya montado, quedando suave y cremoso.
Retiramos el molde del frigorífico y vertemos el relleno sobre él. Alisamos la superficie con una espátula, un leve golpe y dejamos enfriar unas horas, mejor de un día para otro.

(3) Derretimos el chocolate en el microondas, mejor podemos templar el chocolate (hasta 31º C). Retiramos la tarta fría del frigorífico, rellenamos una pequeña bolsa de congelación que hará las veces de manga pastelera con el chocolate templado. Hacemos un pequeño corte con una tijera en una esquina de la bolsa y formamos tiras a gusto, pasando la bolsa rápidamente sobre la tarta y en ambas direcciones.
Para la decoración debemos ser rápidos pasando el chocolate de lado a lado y en ambos sentidos. Introducimos de nuevo en el frigorífico hasta el momento de degustar, que viene de “gustar.

Muuuy rica y muuuy fácil, para aquell@s que dicen que hago recetas complicadas… será en Japón, si vamos.

Tarta de limón con trazas de chocolate negro (fría)

miércoles 7 de mayo de 2008

Coulant de dulce de leche (y chocolate)

Coulant de dulce de leche (y chocolate)
Coulant de dulce de leche (y chocolate)El paseíllo

¡Es la (dulce de) leche!
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Web que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Pablo Neruda, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada

20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Coulant de dulce de leche (y chocolate)
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como está la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Coulant de dulce de leche (y chocolate)Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Coulant de dulce de leche (y chocolate)Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda, 1924, "Veinte poemas de amor y una canción desesperada"

Coulant de dulce de leche (y chocolate)El pasillo
Sólo los necios disfrutan más de la humillación que de la victoria.

Coulant de dulce de leche (y chocolate)Ingredientes
Para unas 4 unidades no demasiado grandes. Las cantidades entre corchetes son para dos y seis unidades, respectivamente.
  • 200 gr. de dulce de leche [100 gr.][300 gr.]
  • 85 gr. de mantequilla [43 gr.][129 gr.]
  • 20 gr. de chocolate negro al 70% troceado [10 gr.][30 gr.]
  • 40 gr. de harina [20 gr.][60 gr.]
  • 10 gr. de cacao puro en polvo, unas 4 cucharillas [5 gr.][15 gr.]
  • 2 huevos [1 unid.][3 unid.]
  • 2 yemas [1 unid.][3 unid.]
  • Una pizca de sal o flor de sal.
(1) Mezclamos la harina con el cacao. Reservamos. En un cuenco a fuego muy bajo derretimos la mantequilla con el dulce de leche y el chocolate troceado, removemos suavemente y de modo continuado. Cuando la mantequilla se haya derretido, retiramos del fuego y mezclamos con cuidado hasta que esté disuelto.

(2) Batimos ligeramente los huevos con las yemas y vertemos sobre la mezcla de dulce de leche no caliente. Mezclamos un poco y añadimos la mezcla de harina con una pizca de sal. Vertemos sobre moldes individuales, suficientemente engrasados y enharinados para que no se separen con facilidad una vez horneados. Tapamos los moldes con película de cocina e introducimos en el congelador un mínimo de una hora (o en el frigorífico de una día para otro). Puede conservase durante semanas.

(3) Precalentamos el horno a fuego fuerte, unos 225º C, e introducimos los moldes todavía fríos en el horno. Los moldes los pudimos haber retirado con determinada antelación (de un cuarto de hora a media horita) para que no queden fríos por dentro. Horneamos hasta que comience a perder humedad y se vea que empieza a cuajarse, entre 8-14 minutos, dependiendo del tamaño de los mismos (¡y del grosor de los moldes!).
La receta es muy fácil, pero éste es el punto más crítico y determinante, el tiempo exacto de cocción. En cada horno puede sufrir una variación de tiempo y temperatura. Recomendaría hacer una primera prueba con un único coulant, tomando buena nota del tiempo exacto e ir ajustando el tiempo según necesite más o menos horno. Con cucharicha y sin desmoldar un ramequín de porcelana no hay posible error ;-).
Disolvemos dulce de leche en un poco de agua o leche caliente, hasta que quede fluido. Desmoldamos vertemos un poco del dulce y cortamos de inmediato para que parte del dulce de leche se funda con el chocolate, como uno que son.

Servimos de inmediato. Riquísimo, siempre caliente. La única complicación es tomarle el punto exacto de cocción, si nos pasamos tendremos un bizcocho, si nos adelantamos tendremos un crema de chocolate riquísima dentro de una pequeña porción que lo recubre. Mejor quedarnos cortos que pasarnos.

“A mis (…), con una salud perfecta
He empezado a vivir, y sólo espero no dejar ya de hacerlo hasta mi muerte.

(…)

… Mis poemas y yo vamos a fundirnos con tu espíritu,
Como gira la rueda alrededor del eje este libro,
Inconsciente, no gira sino entorno de tu idea…”

Hojas de hierba, Walt Whitman.

Coulant de dulce de leche (y chocolate)

martes 6 de mayo de 2008

Flan criollo

Flan criolloOffline: día 3. Fahrenheit 320

La foto
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Web que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Página 309, la foto es relativamente poco agraciada, su aspecto es insuficientemente atrayente, una superficie rugosa y no homogénea, con burbujas y el caramelo parece estar quemado (¿me he pasado?). Dudo que sea obra de PH. En la Larousse de los postres, el flan está hecho con un molde de corona para savarín y la receta recomienda una temperatura considerablemente alta para un flan. Ni “jarto de güisqui” pongo un flan a 180º C, no un flan de huevo. También se “tira un poco de la moto” (¿será un error?, seguro) empezando un caramelo con 100 gr. de azúcar y… ¡300 ml de agua!, claramente falta una coma o le han puesto una “c” dónde era una “m”, 30 ml, un par de cucharadas. Pues por una vez pondré un poco más 4, toma ya.

Exceptuando esos dos matices (la temperatura del horno y la cantidad de agua, que no es preocupante, sólo habría que esperar un poco más tiempo -un par de minutos- a que se caramelice el azúcar), he hecho esta sencilla receta tal cual. Preparaba una receta casi idéntica, “Cuajado de dulce de leche”, que hacía con un bote de leche condensada (375 gr), preparado como dulce de leche, al que le añadía dos partes de leche por una de dulce + 4 huevos, muy parecida.

Flan criolloEs una verdadera delicia de flan y otra manera de evitar que el dulce leche acabe comiéndose con la punta de los dedos. Esta semana he preparado varios flanes, se me ha dado por ahí, y éste es de los que más, o el que más, le ha gustado a M. Sencillo y muy rico.

Flan criolloQuemando libros
Aquel sábado de no se sabe qué año pusieron una película que me marcó. Era muy pequeño y no acababa a comprender ese odio (“censura”, descubrí más tarde) a mis sueños estampados en hojas de papel, mi evasión preferida. Las mañanas de los sábados encendía la televisión en B/N y veía aquel programa: Sabadabadá. ¿Fue entonces?, no estoy seguro del todo, el tiempo distorsiona los recuerdos, pero así aparece clavado en mi memoria.

Por motivos que desconozco, algún evento importante o “avance informativo”, ese sábado proyectaron la película: sin títulos de crédito, sólo antenas. Los bomberos hacían fuegos y (una imagen que permaneció en mi memoria desde ese mismo instante) una mujer que se dejaba quemar en una montaña de libros. En mi inocencia e incomprensión quedé fascinado, un grupo de personas luchaba por salvar mis bienes más preciados memorizando línea a línea libros enteros. La televisión era en B/N pero los bomberos eran muy rojos en mi imaginación, rojos como el fuego que se iniciaba a la temperatura que empiezan a arder los libros: “Fahrenheit 451”.

Quería escribir sobre mi intención de olvidar los libros de cocina pero me he ido por la tangente. A unos “Fahrenheit 320” es la temperatura a la cual empieza a formarse un caramelo claro para este flan. Unos segundos más y estará listo.

Flan criolloResulta curioso cómo funciona la memoria, cómo podemos acordarnos casi al detalle de escenas y hechos de nuestra vida tan lejanos en el tiempo y generados cuando apenas levantamos unos palmos del suelo. Mucho más tarde fue cuando descubrí en una librería el libro y la imagen en la portada: ¡los bomberos eran rojos!, tal y cómo creía haberlos visto en aquella televisión en B/N en mi primera infancia.

Muchos de mis mejores y principales recuerdos de esa infancia giran en torno al cine. Era muy niño cuando otra película me marcó en otro programa (que después descubrí) mítico. Seguía sin entender los matices, pero la agonía, la ansiedad por salvar una vida, la mentira de la verdad me volvió a marcar. El programa era: La clave, en mi tarde preferida, la de los viernes. Un momento con Banner y Flappy. El destino del tiempo me permitió volver a descubrir que se trataba de: “Más allá de la duda”, de Fritz Lang, cuyo visionado no se ha vuelto a producir desde entonces, sólo una madrugada de VO en La 2.

Flan criolloUna vida inútil
Ayer (sábado, 3 de mayo de 2008) me encontré por casualidad mientras paseábamos por Vilagarcía con dos ex¬-alumnos (moteros). Estuvimos hablando un buen rato, seguían estudiando Ingeniería Informática… Me preguntaron: “¿dónde estás?, ¿sigues dando clases?”. Ante mi respuesta afirmativa sus caras denotaron cierta extrañeza, intuía el motivo y que quizás nunca habían entendido nada sobre mis inquietudes o, más probablemente, no me había explicado. Me dijeron: “¡Con lo bueno que eres!, alguien con… (evito poner los calificativos), ¿qué haces…?”. Como el joven no sabía como concluir la frase le eché una mano: “…perdiendo el tiempo con alumnos…”. Ahí fui yo quien no quiso concluir el comentario: “… como vosotros”. Esa conversación demostraba que no había sabido explicar por qué me había pasado al ente público, por qué había dejado la empresa privada (y las expectativas económicas), la investigación, la microelectrónica, por qué “perdía” mis horas enseñando…

Debo admitir que por un momento sentí una pequeña desazón e desilusión, el dolor del “talento malgastado”. No sé si lo tengo o no, pero TODOS tenemos capacidad para hacer algo bien: cocinar, contar historias, hacer bolillos, relaciones sociales, divertir y hacer reír, entretener, abstraerse, inventar, pescar,… Todas esas capacidades y muchas más tienen igual validez e importancia. Qué labor es más importante, ¿la que desempeña un científico o un panadero?, ¿un director de cine que entretiene o un escritor?, ¿un humorista o un periodista?, ¿un pescador de “Gran Sol” o un cocinero como Ferrán Adriá que lleva a los platos esos manjares? Toda la vida se sostiene por la diversidad de las personas y sus acciones, es un gran engranaje que hacer que todo funcione, a veces. Gracias al trabajo de incontables madres anónimas muchos hijos han podido desarrollarse profesionalmente y durante mucho tiempo han sostenido el peso de varias generaciones. Por suerte, poco a poco empieza a reconocerse el trabajo y la aportación de esos personajes anónimos.

Aún así no pude dejar de tener esa sensación amarga de pensar y poder hacer otras actividades que me reconfortaran más. Sé que no pararé aquí, he hecho muchas cosas, pero cada vez me cuesta más coger otras vías alternativas totalmente diferentes, se arrastran demasiadas circunstancias. Ya no soy yo únicamente. Ahora esos caminos son vías paralelas.

Flan criolloFue cuando trabajaba para la empresa privada cuando mayor sensación de inutilidad tenía. La productividad era el único objetivo, la conversión de trabajo en dinero. Con mi trabajo desde hace casi 5 años me reconforta pensar que estoy siendo una parte, aunque sólo sea una infinitésima parte, en la formación y adquisición de conocimientos de algunos jóvenes. Esa sensación se vería aplacada si no tuviese, ni pudiese tener, una vida paralela de estudio y vida privada que no me permitía la empresa privada o la investigación pura y dura.

Ayer mismo leí una encuesta que decía que la mayoría de los adultos, y más a medida que aumentaba la edad, cambiarían parte de su dinero por tiempo. Los más jóvenes pensaban lo contrario, daban su vida, su juventud, a cambio de dinero. ¡Porca miseria!, cuando pasen los años se darán cuenta que han perdido los mejores años de nuestras vidas haciendo no se sabe qué… Desde ese punto de vista nunca he sido joven. Nunca he sido materialista y sólo he deseado hacer cosas, aprender, “ver mundo”, que se decía antes.

Flan criolloIngredientes
Para cuatro o cinco flaneras individuales grandes
  • 375 ml de leche entera. [750 ml]
  • 175 gr. de dulce de leche. [350 gr.]
  • 3 huevos. [6 huevos]
  • 50 gr. de azúcar. [100 gr.]
Caramelo
  • 100 gr. de azúcar.
  • 35 ml de agua [*].
  • Unas 4 gotas de zumo de limón (evita la cristalización).
[*] La cantidad de agua no es relevante, hasta puede hacerse sin agua. Cuanto más agua más tiempo se necesitará para la creación del caramelo. Cuando se calienta el azúcar con el agua, ésta se va evaporando poco a poco hasta obtener la temperatura y el punto de caramelo adecuado al uso. Es la temperatura la que determina el nivel de caramelización (normalmente en grados Bh).

(1) A fuego fuerte preparamos el caramelo mezclando el azúcar con el agua y las gotas de zumo de limón. Sin remover ni introducir ninguna cuchara dejamos que hierva hasta que tenga un tono marrón y sin que llegue a quemarse. De inmediato, antes de que se solidifique el caramelo, vertemos con cuidado en cada una de las flaneras girando el molde a medida que lo vertemos. El caramelo es obtiene a muy alta temperatura (más de 160º C) por lo que hay que tener cuidado en no quemarse.

(2) Precalentamos el horno a 140ºC y preparamos el baño María. La receta original indica hacerlo a 180º C, a mí no se me ocurriría hacer un flan al baño M a tanta temperatura.
En un cazo a fuego bajo disolvemos el dulce de leche con la leche. Removiendo con una espátula de plástico hasta que no tenga grumos. Batimos los huevos con el azúcar, suavemente, intentando que no coja demasiado aire. Vertemos la mezcla de leche sobre los huevos, mezclamos suavemente y colamos sobre los moldes para que no tenga grumos ni demasiado aire. Dejamos hornear al baño María a 140º C durante una hora a hora y veinte, aprox. El dulce cuaja al enfriar.
Dejamos enfriar antes de desmoldar. Introducimos en el frigorífico hasta el momento de tomar. Si lo desmoldamos con posterioridad podemos fundir ligeramente el caramelo que rodea el molde para facilitar el desmoldado, bien al baño María o con un poco de fuego.

Tan fácil como rico, perdón, mucho más rico todavía que fácil.

Flan criollo

lunes 5 de mayo de 2008

Dulce de leche (Arequipe, Cajeta, Doce de leite, Confiture de lait)

Dulce de lecheOffline: día 2. The big cajeta.

Tengo mis razones
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Web que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Será una de las entradas más breves en el blog, porque tengo mis razones. Razón 1: tiempo; razón 2: estado de ánimo; razón 3: estoy pensando seriamente en organizar mi tiempo de otro modo. La terapia ya no rinde el efecto deseado.

Dulce de lecheHabía pensado hacer el dulce de leche para otra tarta, una más, pero el tiempo escaseaba y la cantidad de dulce de leche iba disminuyendo poco a poco. En resumen, al final, entre dedo y dedo me veo con poco dulce, no suficiente para una tarta. Opté por acabar haciendo unos “millonaire’s shortbread” con una base de masa dulce, dulce de leche y chocolate, como no. Como necesitaba (¿?) más dulce de leche, al final he optado por utilizar otro bote de tamaño dinosaurio que tenía abierto en el frigorífico; en este caso lo he preparado por medio del sistema de horneado al baño María. Con el dulce obtenido he hecho unos ricos postres que me han sorprendido pos su facilidad y resultado.

Hay quién hace dulce de leche al modo clásico ([1, el brinquindáns]), con leche (1 litro), azúcar (300-400 gr.), vainilla (opcional) y mucha paciencia (1:30 a 2:30 horas), removiendo con mucha frecuencia y sin dejar de remover cuando empieza a espesar. Mi madre me ha dicho que ya mi abuela lo hacía ([2, el crusaíto]) con leche condensada al baño María, tal y como lo he hecho en la primera versión; hoy en día es la manera más popular y extendida (y mi preferida). También puede prepararse ([3, el maiquel-llanson]) en el microondas, a potencia media (50%) durante 4 minutos, removiendo a los dos minutos, y después a un 25% removiendo cada poco (minuto) para que no se derrame y se cocine de modo homogéneo, estará entre unos 10 y 15 minutos; ([4, el robocó]) en una olla rápida, durante unos 20-40 minutos sin que llegue a salir vapor; ([5, yaestoycansadodelchiquichiqui]) o al horno a temperatura fuerte (220º C), durante algo más de una hora. Me ceñiré a ratificar la versión de leche condensada al fuego, la que solía hacer, y la del horno, la que por tiempo y facilidad haré muchas veces en lo que me resta de… La de la olla rápida supongo que más de un@ la conocerá, pero lo haré pronto, sobre todo si tengo prisa.

Se me olvidaba, hay una versión muy ultra-rápida. Se llama comprar en Mercadona un bote que pone: “Dulce de leche”. Nunca lo he probado pero intuyo que será la más rápida y sencilla, y más si nos queda de camino…

Dulce de lecheLa versión del horno, por haberme olvidado de ella, sin poner alarmas, sin haber removido ni prestado la mínima atención, me ha quedado menos lisa, más densa y más caramelizada. Siempre rica, sola, untada en trocito de pan, para endulzar leche caliente, para tartas y caramelos, un banoffe (base de galleta con capa de dulce leche, nata montada y plátano) o unos millonaire’s. Las posibilidades son muchas.… Ya comentaré las estupendas y sencillas recetas que he preparado con el dulce.

Dulce de lecheDía 2: sábado, 3 de mayo del 2008
Un sábado que parece domingo. Nuestros vecinos se han ido de bautizo, los padres de M también. Cuando, como este fin de semana, llegamos el viernes a A illa parece que el fin de semana se hace un poquito más largo. El tiempo aquí pasa mucho más despacio y las distancias se acortan, es una de las muchas ventajas de los pueblos frente a las ciudades.

Bautizo. Mientras los no creyentes (o no practicantes) empiezan a perderle el miedo a no casarse por la Iglesia, con el bautizo no pasa lo mismo. Un “habelas, hainas”, un “no creo en Dios pero por si acaso…” El “qué pensarán” es más efectivo cuando se trata de niños, los niños tienen menos complejos que los mayores, no entienden de discriminación ni prejuicios.

Discrepancia número 99: pues no, M, por eso no paso. Yo no creo, tú sí, ¿qué prevalecería?, ¿pasar a formar parte del R. de D.?, ¿permanecer en el lado oscuro de la fuerza (el mío)? La opinión tuya y la de tus padres era clara: no se le hace ningún mal. Pero yo digo: sí se hace algún mal, se entra en un círculo de celebraciones paganas con seudónimo sagrado. ¿Cuántos piensan qué significa realmente el bautismo? ¿Se le hace algún mal por no hacerlo? Dios proveerá.

Dulce de lecheIngredientes
Importante: si se usa un bote de leche condensada cerrado, debe dejarse enfriar totalmente el bote (ya de dulce de leche) antes de ser abierto. Si se hace al baño María nunca debe quedarse sin agua, explotaría.

a) Al fuego durante 3 horas o más
  • Uno o varios botes de leche condensada (¿sólo?, sí)
(1) Retiramos (opcionalmente) el papel que rodea el/los bote/s de leche condensada (no es necesario, es sólo para que durante la cocción no se despegue) y lo introducimos en una olla alta con abundante agua, de modo que cubra el/ los bote/s de leche condensada. Si ponemos la lata de costado se caramelizará de modo más homogéneo, si la dejamos de pié se hará más por el fondo del bote.
Dejamos cocinar a fuego moderado (lo he puesto al número 4) durante unas 3 horas o más. Si vemos que se va quedando sin agua se la vamos añadiendo cuando fuese necesario. Es muy importante que no se quede sin agua.
Cuanto más tiempo, más espeso y caramelizado quedará.

He leído recetas en las que se le hace un agujero para que no explote. Nunca he tenido esa mala experiencia (toca madera), simplemente evitando que se quede sin agua es más que suficiente.
Dejamos enfriar (importante), abrimos el bote y listo para degustar.

b) Al horno durante 1 hora 15 minutos, aproximadamente.
Este modo tiene varias ventajas: la primera es que podemos ver el nivel de caramelización de la leche condensada en todo momento, el tiempo requerido es más de la mitad y no necesitamos que el bote de leche condensada esté cerrado, podemos emplear alguno ya abierto que nos haya sobrado. También podemos añadirle una pizca de sal. También puede hacerse al fuego (en la vitrocerámica ;-)) al baño María.
Uno o varios botes de leche condensada.
Una pizca de sal (opcional)

(1) Precalentamos el horno a 220º C, preparando un cuenco profundo con agua para hornear al baño María. En una fuente de Pirex © o similar vertemos la leche condensada con una pizca de sal y cubrimos con papel de aluminio (evitará que absorba vapor de agua y se tueste por la parte superior). Introducimos en el horno al baño María (debe cubrir parte del molde) y dejamos hornear hasta que tenga el tono deseado. Podemos remover de vez en cuando, un cuantas de veces, para que se haga de un modo homogéneo. También debemos comprobar que el agua no se haya evaporado, añadiendo más si fuese necesario.
Una vez retirado del horno y todavía caliente batimos para que se distribuya de modo homogéneo. Si batimos demasiado ganará densidad y tendremos un gran toffee ;-) sin mantequilla.

Dulce de lechec) Con leche y azúcar, en torno a unas dos horas.
  • 1 litro de leche entera
  • 350-400 gr de azúcar.
  • Un poco de vainilla.
  • Una pizca de sal (opcional)
  • ½ cucharilla de bicarbonato (opcional)
(1) Vertemos todos los ingredientes en una olla al fuego. Si usamos una vaina de vainilla debemos abrirla longitudinalmente y añadir las semillas. Cuando empiece a hervir, bajamos el fuego y cocinamos a fuego medio-bajo, removiendo con frecuencia para que no se pegue. Como un arroz con leche. El proceso durará entre 1 hora 30 min y 2 horas 30 min, aproximadamente, hasta obtener la consistencia deseada.

Cuando empiece a espesar debemos remover constantemente para que no se pegue al fondo.

d) En olla rápida, entre 20 y 40 minutos.
Esta forma nunca la he probado, quizás lo haga pronto.
  • Uno o varios botes de leche condensada.
Procedemos igual que del modo a) pero durante menos tiempo, unos 30-40 minutos, dependiendo del tipo de olla a presión.

Dulce de lechee) En el microondas, unos 15 minutos.
Aunque es el más breve, puede resultar el más tedioso pasados los primeros 4 minutos. Después se derrama con facilidad y hay que ir removiendo cada poco tiempo, retirando, removiendo y volviendo a introducir en el microondas. Además tiene el inconveniente de que no se pueden hacer grandes cantidades y que deben usarse recipientes para microondas, nunca metal.
  • Leche condensada.
(1) Vertemos la leche condensada en un recipiente grueso (tipo Pirex) apto para microondas. Ponemos el microondas al 50% de potencia durante dos minutos, removemos y dejamos otros dos minutos más. Removemos y bajamos la potencia hasta el 25%, aproximadamente. A partir de ahí hay que ir removiendo poco a poco, casi cada minuto, para evitar que no se derrame. Continuamos hasta que tenga la densidad deseada. Habremos acabado pasados unos 10-15 minutos.

Cuando preparo dulce de leche la mayor parte acaba en los dedos de la mano. De los dedos a la boca, cambiando de dedo, eso sí ;-)

domingo 4 de mayo de 2008

Tarta de arroz y almendra

Tarta de arroz y almendraOffline: día 1

Dicen que es de arroz
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Web que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Hay un famoso postre bilbaíno llamado “Pastel de arroz”… ¡que no lleva arroz!, por lo menos las versiones que yo he probado y comprobado. Tiene gracia, supongo que lo llevaría en origen y que se habrá perdido en el tiempo (por tiempo de preparación y economía).

Tarta de arroz y almendraPues esta tarta sí lleva una crema de arroz, deliciosa por sí sola y más si se utiliza en una tarta con almendra, huevo y un poco de vainilla. Podrían parecer pocos huevos, pero el almidón que desprende al arroz le da la densidad necesaria para que cuaje. Recordad que los arroces con leche se vuelven más consistentes cuando se enfrían, por eso no es deseable que salga del horno demasiado hecho, mejor horneada a temperatura media-baja y que baile ligeramente al salir del horno. Si le queremos dar un tono dorado podemos gratinarla unos minutos antes de retirarla. Por lo demás, nada que decir, el sabor de una buena crema de arroz con almendra habla por sí solo.

Tarta de arroz y almendraDía 1: 2 de mayo del 2008
No estoy con fuerzas para seguir, los beneficios de ánimo ya no son efectivos. Todo se estrecha y me limita las palabras por miedo a ofender. La maldita palabra que empieza por “T” tampoco ayuda. Me pregunto si en el fondo el tiempo que le dedico, exceptuando la compañía, el desahogo o el placer de la creación, no es T perdido que robo a otras actividades que siempre me han proporcionado mayores instantes de satisfacción (contacto con la naturaleza, el cine o la lectura). No sé si publicaré esta o más entradas, si la leéis es que no he podido evitarlo.

Como le he dicho a alguien en un correo, la presencia de publicidad de Google (adsense) es meramente anecdótica, una simple curiosidad personal que se está corroborando: somos cobayas de un entramado en el que ganan ellos, puro marketing. Ni he claudicado, ni creo que lo haga (salvo por el conocimiento que tuvo M de ello y sus presiones) ante las propuestas de publicidad de aparatos de cocina u otro tipo de publicidad más directa. Mi ausencia de respuesta a las propuestas era un “no”. Pero más que eso, no soporto que otros hubiesen hecho uso de mis fotografías y textos, personales y de recetas, para conseguir algo contra lo que estoy luchando.

Tarta de arroz y almendraHoy mismo, surgió una pequeña conversación mientras curioseaba entre productos de silicona y buscaba unos medidores que necesitaba, perdón “quería”, la necesidad es un concepto muy relativo. Un pequeño comentario sobre cocina despertó a mis palabras, que se encadenaban sin parar, a no ser (como así ha sido) que los responsables del establecimiento las durmiesen porque era la hora del cierre. Me gusta la cocina, eso está claro, y expresar lo que aprendo día a día, aunque de rebote, quizás por eso sea profesor. Me gustan las sensaciones que se tienen durante el proceso creativo (de crear) y, de vez en cuando, inventivo (de inventar). Como con esta receta.

Después, yo no he querido mencionarlo de modo deliberado, surgió la pregunta: “¿nos puedes decir la dirección de tu página Web?” Yo ni lo había insinuado, tal vez M había soltado algún pequeño comentario mientras hablaba. Con cierta incomodidad, mi respuesta fue algo así como: “lo siento, se trata de un diario personal y me da cierto reparo”. Lo más curioso es que no los conocía. Parece una contradicción poner algo en internet y no querer predicarlo. Acaso la pérdida del anonimato por unos momentos me hicieron sentir incómodo, como si fuese casi imposible encontrarme con aquellos que se asoman por el blog. Soy extremadamente tímido, aunque no lo parezca.

Tarta de arroz y almendraEmpezaré escribiendo para mí. Día a día, M seguirá siendo M y Pepe C será Pepinho. Esta primera entrada Offline, posiblemente, algún día pueda estar Online, más temprano o más tarde. Nunca se sabe. Necesito pensar que alguien lee mis palabras para poder lograr que ese desahogo tenga efecto (el efecto placebo no existe ante el conocimiento de ingesta de productos inocuos). Escribirlas para mí, sin interlocutor, es estar más cerca del ahogo que des seahogo. Me trago mis palabras letra a letra, sabiendo (como hacía antes) que nunca serán leídas y que nadie podrá entenderme lo más mínimo.

Tarta de arroz y almendraLarga es la tarde
M trabajaba este viernes y estaba desesperada por “aprovechar” el fin de semana. Por lo que a mí respecta, en el último momento he descubierto que no tenía clase, aún así la mañana no me ha llegado a nada, el tiempo justo para hablar con el seguro (¡después de tanto tiempo seguimos con ello!), limpiar un poco, ir a correr y preparar la comida.

Tarta de arroz y almendraNo he parado en toda la mañana y no ha llegado el momento de descansar. Llega eufórica, no sé si porque se asoma el fin de semana, porque ha tenido una buena mañana o una combinación de ambos. Mientras entra por la puerta la comida está saliendo del fuego, el arroz en su punto y listo para ser servido. A Fregar. Pero falta lo mejor, el postre, dos postres al horno: uno de 10 minutos a fuego fuerte y otro de una hora a fuego moderado. Cuando sale el primero todavía está comiendo (yo ya lo había hecho con anterioridad). Empiezo yo, ¡increíble invención!, un minuto más de horno y hubiese quedado perfecto. La hora restante de horno moderado es demasiada espera para luchar con sus deseos de irse de fin de semana. Quiere salir ya. Lo de siempre: ¿te falta mucho?

¡Tanta prisa para qué! Para acabar en un supermercado haciendo la compra de la semana o buscando un lugar en el que tomarse algo y pongan unas buenas tapas. Todo ya en Vilagarcía y camino de A illa. Cuando te ha interesado no has tenido prisa.

Tarta de arroz y almendraIngredientes
Para un molde de 21 cm. de diámetro.

Crema de arroz con leche
  • 700 ml. de leche entera.
  • 300 ml. de nata líquida (35% M.G.)
  • 1 ó 2 ramas de canela.
  • Piel de ½ naranja.
  • Piel de ½ limón.
  • Una pizca de sal.
  • 60 gr. de arroz.
Tarta de arroz y almendra
  • Base de hojaldre.
  • 500 gr. de crema de arroz con leche (de la preparación anterior).
  • 30 gr. de azúcar.
  • 1 huevo grande.
  • 1 yema de un huevo grande.
  • 10 ml. de vainilla líquida.
  • 30 gr. almendra molida.
  • Almendras fileteadas.
  • Azúcar glasé para espolvorear.
Nota: si nos gusta compacta podríamos añadirle un poco de maicena (20 gr.) a la mezcla del azúcar con los huevos, batiendo hasta disolver. En ese caso la textura será más densa, similar a la de una tarta de almendra. La última foto se corresponde con esa textura. Yo la prefiero más ligera y húmeda.

(1) En una olla ponemos al fuego la leche con la nata, la rama de canela y las pieles de los cítricos. Cuando empiece a hervir añadimos el arroz y una pizca de sal fina. Dejamos cocer a fuego medio, removiendo con frecuencia para que no se pegue al fondo del cuenco. Cuando el arroz haya espesado y soltado el almidón (¿unos 40 minutos?), quedando como un arroz con leche suelto, añadimos los 60 gr. de azúcar. Si lo echamos antes se caramelizaría y el arroz tendría un tono tostado. Removemos para que se disuelva, retiramos y trituramos con una batidora eléctrica. Debe quedar bien batido y espeso. Pasamos por un colador para eliminar los restos del “corazón del arroz” que no se hayan disuelto.

(2) Mientras preparamos el arroz, estiramos la base de hojaldre relativamente fina y cubrimos un molde desmoldable engrasado y enharinado, pinchando la superficie con un tenedor. Horneamos durante unos 10 minutos a 180º C.
Mientras la crema de arroz todavía está caliente, pesamos 500 gr. y reservamos (sobrarán entre 100-200 gr.). En una olla batimos los huevos con 30 gr. de azúcar, añadimos el extracto de vainilla y vertemos la crema de arroz. Llevamos al fuego medio-bajo, como si fuésemos a hacer una crema pastelera. Sin dejar de remover, cocinamos hasta que tenga la densidad de una crema pastelera no demasiado espesa. Añadimos la almendra molida, mezclamos para que no tenga grumos y retiramos del fuego.

(3) Vertemos sobre la base de hojaldre, esparcimos por la superficie unas almendras laminadas e introducimos en el horno a 180º C durante 10 minutos. Posteriormente bajamos la temperatura hasta unos 165º C y cocinamos hasta que tenga consistencia media. Al almidón del arroz hace que gane consistencia una vez haya enfriado. Dejamos enfriar y tomamos a temperatura ambiente o fría, según gustos. A mí me gusta introducirla en el frigorífico y retirarla una hora antes de comer.

No durará mucho. Nosotros ¡nos hemos tomado dos tartas en dos días!, una por persona y día.

Tarta de arroz y almendra