domingo 29 de junio de 2008

Tarta de dulce de leche y naranja

Tarta de dulce de leche y naranjaÀ bout de souffle

Adjetivos
(http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Ya no sé qué decir sobre el postre. Mis dedos se escapan entre el teclado sin querer hablar de ello. No aparecen adjetivos, ni buenos ni malos, es un problema de concentración, mi mente está pensando en otros temas.

Tarta de dulce de leche y naranjaEs un postre riquísimo, fresco, de texturas intermedias: base densa y crujiente, relleno cremoso y cobertura etérea, anaranjada. Me pregunto cómo he podido vivir sin dulce de leche hasta hace poco. En flanes, en tostadas y en tartas he obtenido unos resultados sorprendentes, hasta estoy pensado en hacer una milhojas de dulce de leche y confitura de…

Es muy sencillo. Lleva un merengue suizo, más dulce y fácil de hacer, con un aroma anaranjado impresionante. Ya solo una delicia, combinado con el resto del postre se unen en una verdadera amistad. Friends forever!

Tarta de dulce de leche y naranjaAl final de la escapada, sin aliento
He llegado confundido. La eterna pregunta y la eterna sin respuesta. ¿Para qué existo?, ¿para qué? Para que vivan otros como han deseado, para vivir frustrado por haberme olvidado de mis anhelos. ¿He vivido para correr?, no lo sé, sé que vivo mientras corro.

Tarta de dulce de leche y naranjaMaría (adiós, M), aún trabajando, ha tenido una semana muy personal, de ocio y comidas. Hoy una comida de estrella Michelín ((*). Ayer esperé encerrado en casa a ver qué deseabas, hoy no. Hoy me he ido al cine. No se sabe si llueve o hace sol, si hace calor o frío. Por la mañana he salido a correr, despacio, lo hago las pocas veces que no tengo hora de llegada, sabía que podría correr hasta dónde me llevasen las piernas. Estaba solo, llevo muchos días solo. Milladoiro, Picaraña, Iria Flavia…, de vuelta busco la montaña y el aire libre, Pedroso ¿del Sur?, Lampai, A Grela, Luou, Salláns,…. Santiago. Más de dos horas y media de vueltas a la cabeza y relajación. No estoy en forma, las últimas dos semanas me he escapado de ella, he estado encerrado en mí mismo y en casa. Busco libertad, busco aire puro, busco dejarlo todo y cerrar mi agenda. Busco mi vía al final de la escapada (“À bout de souffle”), dejar de vivir sin aliento.

Tarta de dulce de leche y naranjaHola. Adiós. No quiero palabras buenas, no quiero palabras, quiero soledad y comprensión. Soledad eterna. Gracias. Adiós. Hasta pronto. Hasta luego. Hola. Confuso, qué es bueno y qué necesito. Desde hace dos años que he dedicado mucho tiempo al diario, tiempo de lamentos, quejas y alguna risa (sonrisa). Una escapada infructuosa que no ha evitado que siga viviendo sin aliento. He dejado de hacer y he pospuesto, he sido irresponsable y dejado. Una escapada al mar, un mar de soledad.

Tarta de dulce de leche y naranja¡Ya tienes lo que más quieres! ¡Y qué! Ya no lloro, ni río, ni canto y (casi) ni corro, paseo, y vago como un alma en pena. ¡Déjame correr! Confusas son estas palabras que sólo yo entiendo, nadie más. Nadie está en mi piel ni dentro de ella, nadie lo ha entendido. Como nunca nadie ha entendido que con diez años me encerrase en la habitación con la llegada de visitas, ni me atreviese a entrar en la cafetería del Instituto, como nadie ha entendido mis necesidades intelectuales, como nadie ha entendido por qué corro más de dos horas, como nadie ha entendido qué se siente cuando el viento golpea mi cara, como nadie ha entendido qué es la vida. Ya me da igual, me da igual todo (casi todo) lo mío. Me da igual porque no entiendo nada, ¡nada! Ni porque he escrito estas palabras sin sentido, sin enmiendas y relecturas, sólo dejando los dedos fluir. Porque necesito un gran desahogo, porque me estoy quedando sin aliento al final de la escapada…

Tarta de dulce de leche y naranja¿Y ahora qué?
Ahora de nuevo prisas. Llamadas, coche, Isla, de aquí para allá, maletas, más maletas, cansancio, medias verdades y medias mentiras. Ahora playa y reloj. Mañana reloj y coche, más maletas, más agenda. Una vida contrarreloj. Ya no sé qué es estar quieto y con mi tiempo.

No me duele decirlo, porque es cierto. Me alegro si de vez en cuando tienes una comida de trabajo, o bolillos, o has quedado con unas amigas. Es el momento de la escapada, de tomar aliento, de no mirar el reloj ni consultar la agenda. De tener un instante de respiro.

Tarta de dulce de leche y naranjaOut of time
Viernes. Tengo por delante una de las mañanas y tardes más al límite de las últimas semanas. Tantos tienes que… que desearía volver al trabajo, habría excusa. La mañana no da para mucho, no para llamar por teléfono (dos llamadas de gestión pueden ser interminables), ir a la Xunta, a Decathlon, desmontar las bicicletas, hacer las bolsas, hacer la cama, limpiar y la comida (y comprarla), acercarme a preguntar si tienen candados y la famosa cesta, ir a correr. Dos párrafos, apagar el portátil y meterlo en el coche.

Era tarde, no dormías por el café y me culpaste. Yo entre mis fogones y mi ansiedad, ha vuelto pero al revés. Cuando se aproxima la noche debo estar lejos de la cocina,… Necesito estar solo, no tengo ganas de ir de viaje. No necesito vivir a contrarreloj.
Noche. Me he sentado por primera vez en el día a escribir unas palabras. Me he quedado dormido. ¿Mañana?, mañana Dios jugará a los dados. A ver quién gana.

Tarta de dulce de leche y naranjaLa receta

Masa dulce
Me ha sobrado masa para un molde de 20 cm de diámetro, podría llegar para unos de 21 cm.
  • 90 gr. de mantequilla [150 gr.]
  • 18 gr. de almendra molida [30 gr.]
  • 57 gr. de azúcar polvo [95 gr.]
  • 7,5 gr. de azúcar vainillado (1 sobre) [11 gr.]
  • 36 gr. de huevo [60 gr.]
  • Sal, una pizca. [1 gr. de flor de sal]
  • 150 gr. de harina [250 gr.]
Relleno de dulce de leche a la naranja
  • 200 gr. de dulce de leche [400 gr.]
  • 65 ml. de zumo de naranja (natural y recién exprimida) [140 ml zumo]
  • Ralladura de media naranja grande o una pequeña. [Ralladura 1 naranja grande]
  • 1 yema + 20 gr. clara de huevo (quizás un huevo peque) [1 yema + 1 huevo]
  • 75 ml. de nata 35% MG [145 ml]
Merengue suizo a la naranja
Ha sobrado, para cubrir, se entiende.
  • 75 gr. de claras.
  • 100 gr. de azúcar.
  • Ralladura de una naranja.
  • Colorante rojo y amarillo (el doble de amarillo que de rojo)
(1) Preparación de la base
(1.1) Retiramos la mantequilla del frigorífico con antelación. Con una espátula de plástico, trabajamos la mantequilla hasta que se reblandezca y quede lisa. Añadimos el resto de ingredientes (menos la harina) en el orden indicado en la lista: almendra, azúcar, vainilla,… Cuando añadamos la harina mezclaremos rápidamente, lo justo para que ligue y no se contraiga al salir del horno. Envolvemos en película de cocina e introducimos en el frigorífico hasta que tenga cierta consistencia. Entre 30 minutos y una hora.

(1.2) Estiramos la masa entre dos bolsas de congelación, hasta unos 4 (ó menos) mm. de espesor. Extendemos sobre el molde, engrasado y enharinado y recortamos lo sobrante con ayuda de un rodillo. Volvemos a introducirla en el frigorífico para que se endurezca, una media hora.

(1.3) Pinchamos la superficie con ayuda de un tenedor, cubrimos el molde con papel de hornear, rellenamos con garbanzos o alubias secas para que no crezca e introducimos en horno precalentado a 170º C durante 15-20 minutos. En el último momento retiramos el papel para que se coloree un poco la superficie y dejamos unos 5 minutos más. Dejamos templar.

(2) Relleno
(2.1) Subimos el horno a 180ºC. Batimos suavemente el dulce de leche con la ralladura y el zumo hasta que esté homogéneo. Mezclamos bien. Añadimos el huevo/s y mezclamos. Hervimos la nata y la vertemos poco a poco, sin dejar de mezclar suavemente, sobre la mezcla de dulce de leche.

(2.2) Rellenamos con la masa y horneamos por período de unos 18-25 minutos, hasta que quede ligeramente consistente, el centro debería estar algo móvil, pues toma consistencia al salir y enfriar. Retiramos del horno y dejamos enfriar.

Tarta de dulce de leche y naranja(3) Merengue suizo
(3.1) Mezclamos las claras con el azúcar. Calentamos suavemente (o al baño María) mezclando hasta que se disuelva el azúcar y haya alcanzado los 50-60º C. Batimos con un batidor eléctrico de varillas hasta que esté consistente, suave y brillante. En el último momento, y sin dejar de batir, añadimos la ralladura de naranja y los colorantes para que tengan tono anaranjado.

(3.2) Rellenamos una manga pastelera y cubrimos a gusto. Espolvoreamos con azúcar glasé y quemamos con soplete o gratinamos en el horno.
Introducimos en el frigorífico hasta el momento de consumir. Mejor fría, y más en esta época del año. Rica de verdad de la buena.

Dernier souffle!

Tarta de dulce de leche y naranja

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificada

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificada100 metros lisos

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificadaChícharos con ojo
(http://larsvontrier.blogspot.com)

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Es muy fácil, muy rico, muy rápido, pero como suele pasar con los platos salados, los ingredientes (más concretamente el caldo) se miden a gusto y para gustos. Lo dejamos a la mano del cocinero. A ojo, que se dice. Para que no se pierdan sus propiedades, sustancias y vitaminas, que no se queden en el agua sobrante de la cocción, sería muy bueno tener el tino de calcular la cantidad de líquido adecuada antes de la cocción. Yo los cuezo con no demasiado caldo y durante no demasiado tiempo, principalmente si se trata de una sopa.
A M le ha sorprendido, le gustan las cremas, más que las sopas y, como sucedió con la crema de zanahoria, le ha encantado.

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificada¡Y qué más da!
Nada me importa. Me importa un pepino que esos que se dicen ESPAÑA ganen hoy (jueves), no me importa que no ganen, no me importan los índices de audiencia ni las mentiras del mundo. Las conozco. Me molesta que se pare el mundo cuando ellos quieren, que no pueda respirar ahora. Yo también tengo mis mentiras, pero no me las creo. No me creo que llegue el momento de felicidad, ni que siguiendo el ritmo y la inercia que me marca la sociedad todo sea más fácil. No me creo que M haya cambiado, yo no lo he hecho (no por dentro) ¿por qué tendría que esperarlo de ella?

Crema de guisantes gelificadaTodo será igual. Unos se tragarán sus palabras y dirán que ellos no las han dicho. Yo no, es lo único de lo que no me arrepiento: de mis palabras sinceras y viscerales. No hay palabras más sinceras que aquellas que no pasan por el cerebro. Los Padres Emilio y Tembra me decían: “reflexiona (sobre tus palabras) antes de actuar”, por aquel entonces era como el increíble Hulk, la masa de las palabras y las consecuencias. Consiguieron que dejase de ser visceral y emotivo, que pensase las cosas antes de actuar, que contase hasta 10. Lo consiguieron, pero no consiguieron que dejase de ser sincero, pospusieron mi verdad durante diez reflexivos segundos. Cien metros lisos.

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificada“No saben lo que se pierden”
Un día después.
Hoy una periodista de prestigio y que admiro ha dicho que no entiende a aquellos que no se alegran de los triunfos de la selección, que no saben lo que se pierden. Sus palabras fueron una gran decepción y una venta a los índices de audiencia. ¿Qué se pierden los que centran su vida en torno los triunfos que hay bajo una bandera? ¿Qué es bueno y qué es malo? ¿Qué es lo correcto?

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificadaYo en el pasado he sido de esos, de esos que eran incapaces de ver una bandera roja y amarilla sin ver un pollo en el medio, de esos que se sentían excluidos de la España Nacional. Por eso, y por muchas otras cosas, me ha costado identificarme con una o cualquier bandera. Un trozo de tela coloreado que representa no se sabe qué, por la que muchos matan y han matado. Si esas nuevas batallas sustituyen a las de antaño bienvenidas sean. Me alegro mucho, más que antes, me alegro. Me alegro por esos chicos que no conocen las dos Españas, ni las tres, ni las Españas olvidadas. Me alegro por su felicidad.
En el otro lado están los oportunistas, los que aprovechan para hacer campaña y sumarse en las victorias cuando hasta hace poco se dedicaban a criticar. Los que se frotan las manos por tener más audiencia, ingresos o ventas de prensa. Sólo es un juego y un negocio, no lo olvidemos.

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificada¿Y después qué? Ya lo he vivido en las propias carnes. Nuevas metas, nuevos retos, nuca se acaba. Siempre insatisfecho.

No estoy curado del todo. No han conseguido que vea el partido (sea del tipo que sea). Mientras unos (la derecha) sigan apropiándose de un nombre y unos colores me sentiré excluido. Me he ido a comprar fresas para el siguiente postre y me he puesto a cocinar. La ciudad está mucho más tranquila cuando se escucha la palabra Gooool tras las ventanas. Las calles silenciosas son por un día un lugar de paz y tranquilidad. No sé qué haré el domingo, quizás vea la televisión o pasee por la calle antes de que sea demasiado tarde. Los que se quedan ante el televisor no saben lo que se pierden…

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificadaCrema de guisantes a la menta
La cantidad de caldo depende de los gustos, más o menos espesa. Por tratarse de una crema de guisantes, podemos eliminar o darle espesor añadiendo más o menos crema-caldo/queso al final.
  • 500 gr. de guisantes, preferiblemente frescos de los que me dan mis padres ;-), para vosotros pueden ser congelados.
  • Unos 300 ml de caldo de pollo o más para cocer los guisantes, de los cuales usaremos inicialmente sólo unos 100 ml en la crema. Puede ser agua mineral.
  • De 3 a 6 hojas de menta, no más, más de ahí puede quedar demasiado fuerte. Personalmente prefiero sólo unas tres hojas que le den un ligero aroma remanente, no me gusta que la menta camufle el sabor del guisante.
  • Sal y pimienta.
  • ½ cebolla.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • 100 ml. de nata fresca espesa.
  • Unos 100 ml. de nata.
  • Opcional: 2-4 cucharadas de queso crema (tipo Philadelphia)
(1) Cocemos los guisantes en el caldo de pollo/agua con sal, no demasiado tiempo, hasta que cambien de color y estén algo blanditos. Retiramos y reservamos. En una olla con un chorro de aceite, caramelizamos la cebolla cortada en juliana fina, a fuego bajo y tapándola para que se haga en su propio valor.

(2) Cuando esté caramelizada añadimos los guisantes escurridos, le damos unas vueltas, retiramos del fuego, añadimos unos 100 ml. de caldo (rectificaremos al final la cantidad de caldo según los gustos) y las hojas de menta. Batimos con una batidora eléctrica, añadimos la nata y el queso. Probamos, rectificamos la sal, pimienta y la densidad, añadiendo más caldo si fuese necesario.
Puede tomarse tanto fría como caliente, acompañada de jamón serrano secado al horno o unos picatostes aromatizados con ajo, tomillo y/o romero.

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificadaSopa de guisantes a la menta
Como en la crema de guisantes, la cantidad de caldo depende de los gustos, más o menos espesa. Aún así, un buen punto de partida puede ser emplear la misma cantidad (o algo menos) en peso de agua que de guisantes, batir con parte del caldo e ir añadiendo según nuestros gustos.
  • 500 gr. de guisantes. Pueden ser congelados o incluso, si nos gusta su sabor, hay quién la hace con guisantes ¡crudos!
  • Entre 250 y 500 ml de caldo de pollo. Puede ser agua mineral.
  • Opcional: unas hojas de menta, de 3 a 6, no más, más de esa cantidad puede quedar demasiado fuerte. Personalmente prefiero sólo unas tres hojas que le den un ligero aroma remanente, no me gusta que la menta camufle el sabor del guisante.
  • Sal y pimienta.
  • Aceite de oliva virgen extra.
(1) Hervimos el caldo con los guisantes, un poco de sal y pimienta recién molida, hasta que empiecen a cambiar de color. Si nos gustan fuertes también están muy ricos si, simplemente, se baten crudos con el caldo hirviendo, eso sí. Añadimos la menta y trituramos todo con una batidora eléctrica, rectificamos la sal y pimienta y colamos, eliminando las partes duras de los guisantes y sin presionar para que no queden partículas sólidas en la sopa. Es una sopa ligera.
Puede tomarse fresquita o templada, en verano está muy rica fresca. La acompañamos con unos picatostes (si se toma caliente), jamón, queso fresco, huevas,… cómo más gustemos. Al final añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificadaSopa de guisantes gelificada
  • Sopa de guisantes o crema ligera de guisantes.
  • Agar-agar (yo uso en láminas).
(1) Hervimos la sopa/crema ligera de guisantes, vertemos el agar-agar y hervimos durante un minuto, removiendo generosamente para que se disuelva y no tenga grumos. Vertemos en un molde plástico y desmoldamos cuando se haya endurecido. ¿Cuánto agar-agar?, a ojo, si después de una hora no se ha solidificado volvemos a hervir durante un minuto con un poco más de agar-agar. El agar-agar puede calentarse cuantas veces queramos sin perder sus propiedades.
No es necesario que se introduzca en el frigorífico, el agar-agar permanece sólido a temperatura templada. Puede tomarse templado o frío.

Cortamos en cubitos y acompañamos de polvo de jamón, tomate, queso…

Crema de guisantes a la menta – Sopa de guisantes a la menta – Sopa/crema de guisantes gelificada

lunes 23 de junio de 2008

Tarta pasión por el chocolate a la naranja/limón

Tarta pasión por el chocolate a la naranja[*]

Feliz cumpleaños
(http://larsvontrier.blogspot.com)

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Después de ese fin de semana poco animado e infructuoso afectivamente hablando, de vuelta de Ferrol, M me pidió de un modo concluyente que deseaba y necesitaba una tarta de chocolate, con mucho chocolate, para la celebración de su cumpleaños (17 de junio). Mi idea inicial era otra, quizás una mousse de queso y limón con una muselina, base de dacquoise, envuelta en un bizcocho caramelizado y cubierta de fresas y/o frambuesas. Algo suave y fresco con sorpresa interior. Estaba muy cansado y tenía poco tiempo, necesitaba cada segundo de mi tiempo para ultimar el trabajo, poner exámenes, y cumplir los deseos de M. No se trataba de hacerle un sencillo bizcocho de chocolate, había que hacer una rica tarta de cumpleaños.

Tarta pasión por el chocolate a la naranjaRecordé la mousse de sabayón de chocolate que empleé en el Criollo y la riqueza de sabores alimonados con el chocolate. Aquella mousse no había quedado perfecta. El sabayón, por las prisas, había quedado a medio montar y la nata montada había apelmazado ligeramente el chocolate fundido durante la mezcla (creo que no debería haber templado el chocolate), quedando una mousse de textura y consistencia intermedia.

Cuando eso sucede mi perfeccionismo me lleva a la necesidad de repetir de modo (relativamente) inmediato la receta, las veces que sea necesario hasta que quede tal y cómo pienso que debería quedar. Opté por repetir la mousse de sabayón haciendo cambios sobre la receta, pesando cada una de las yemas y el huevo, cambiando las temperaturas y no dejando al azar ni un gramo de los ingredientes. Me olvidaría de la receta del libro, medida en unidades, y lo haría con los cambios que sí considerase apropiados fruto de otras experiencias. No sería necesario un solo gramo de gelatina. El resultado fue un sabayón casi perfecto, blanquecino y tan montado que podría haberse hecho pasar por un merengue ligeramente coloreado de amarillo. El chocolate, mezclado con la nata a 45º C, no se apelmazó en ningún momento y la mezcla con la nata y el sabayón fue muy sencilla. El aroma, en este caso anaranjado (podría ser limón, pero no he querido repetirme), se lo añadiría en el momento final.

Tarta pasión por el chocolate a la naranjaLa tarta de cumpleaños debía estar dispuesta para el martes, día de celebración. El lunes y miércoles debían estar puestos los exámenes. Sólo tenía la tarde del lunes para hacerla. La tarde del lunes, ocupada, de contradicciones y desesperadamente confusa no dio para mucho, sólo pude hacer las tres primeras capas a última hora de la noche. Por suerte (no se malinterprete ;-)[*]) M no vendría a comer el martes, había datado una ociosa comida de trabajo sin percatarse que era el día de su cumpleaños. Tenía sólo unas horas después del trabajo y hasta la cena para ultimar la mousse y la cobertura. Poco tiempo si tenemos en cuenta que estas tartas necesitan mucho reposo. M llegó a las 8 de la tarde y, entre felicitaciones y llamadas, no pudo soplar las velas hasta el miércoles. Mejor para la tarta y para mí, tenía que ultimar los detalles del examen del miércoles. El jueves estaba todavía mejor, incluso el pequeño trozo que acabé el viernes me supo mejor.

Naranja o limón
No es necesario pero sí podría ser recomendable añadir un aroma que refuerce y contraste el sabor del chocolate, y más si se acompaña de una crema de naranja o limón (o jengibre). El resultado ha sido una tarta en capas de distintas texturas e intensidades, de mayor a menor densidad, una pasión fresquita de chocolate aromatizado con naranja, esta vez por lo menos. Otra irá con limón, que podría ser tanto o más apetecible. Para gustos.

Tarta pasión por el chocolate a la naranjaEs importe que la tarta pueda reposar en el congelador entre capa y capa hasta endurecerse suficientemente, así como tener uno o dos aros (o rectángulos) de pastelería para darle forma. He usado un molde desmoldable que no le da al corte externo toda a limpieza que precisa para tener una superficie perfectamente lisa, pero me ha permitido disponer de un aro menor para establecer los límites de la crema de naranja o limón en el interior.

Las capas: una brownie muy tierno (aromatizada), una crema de chocolate, una crema de naranja/limón y una mousse de chocolate (aromatizada). De más a menos consistencia, de más a menos intensidad. Deliciosa.

El rape II
¡Necesito un peluquero, ya! El año pasado por estas fechas ya tenía el pelo al uno, ahora hasta casi me puedo hacer una mini-coleta. El calor ha llegado de modo repentino y bochornoso después de unas semanas dubitativas, por fin podré hacerme el corte del verano. Adiós a la larga espera y a la imagen, llega el momento de darle importancia a la comodidad, al fresquito del viento entre el cabello corto, al moreno detrás de las orejas, a las orejas despejadas con ánimo de volar. Adiós pelo, si lo deseas, nos volveremos a encontrar dentro de unos meses, ahora manda cortarlo.

Salgo en dirección a la peluquería más cercana. Si tengo suerte llegaré con un kilogramo menos. (…) Tienen gente, no me atenderán hasta dentro de una hora, el tiempo justo para acabar de escribir estas palabras.

Ya he vuelto y me siento culpable. Al dos y al cuatro, parezco un miliciano. Para acabar con la depresión post-rape M me ha dicho, con razón, con mucha razón: “estás mucho más mono con el pelo largo”. Si lo sé, pero quién aguanta con este calor. Menos mal que no le doy mucha importancia a la imagen, en caso contrario ya estaría preparándome la soga en la repisa de la mampara del baño. Que todo sea por la comodidad. Snif, snif,…

Tarta pasión por el chocolate a la naranjaHe estado ojeando fotografías de hace años. Ver cómo cambia nuestro aspecto externo, unas veces para mejor y otras para peor, me hace ver cuánto puede cambiarse por fuera (peso, color de piel, aspecto,…) y qué poco por dentro. Me siento el mismo. La peor época: cuando no hacía más que trabajar, había descuidado mi ocio, mi aspecto y mi vida. La había olvidado por completo.

Tarta pasión por el chocolate a la naranjaBonaval
Nos hemos quedado en Santiago el fin de semana, las predicciones meteorológicas no eran demasiado optimistas y, aunque me duele decirlo ;-), se han equivocado. Hemos aprovechado para estrenar las bicicletas y dar un paseo hasta uno de mis rincones preferidos de Santiago: el parque de San Domingos de Bonaval, uno de los mejores enclaves (¡qué bien suena!, “enclaves”) para tomar el sol, pasear, jugar con una pelota o leer. La última vez que habíamos ido estaban practicando Capoeira, tocando la guitarra y leyendo tranquilamente con la vista reposando en los tejados de la zona vieja.

BonavalBonaval
El parque se sitúa a pocos centenares de metros de la zona vieja, justo detrás de los museos de O Pobo Galego y de Arte Contemporáneo. El parque incluye un antiguo cementerio (sorry, pero sólo he encontrado esta foto), jardines y mucho césped. El perfecto lugar para pasar una tarde tranquila y, de vuelta a casa, tomarse un refresco en alguna café de la zona Vieja.

Tarta pasión por el chocolate a la naranjaLa receta
Usaremos un molde de unos 21-21,5 cm de diámetro, que también podría ser rectangular (19x19, 16x22.5,…), y un aro para la crema de naranja/limón de unos 17 cm de diámetro.

Bizcocho tipo brownie (tierno)
  • 125 gr. de chocolate negro al 67%
  • 125 gr. de mantequilla reblandecida, a punto de pomada.
  • 110 gr. de azúcar.
  • 100 gr. de huevos (2 pequeños)
  • 36 gr. de harina de repostería (harina floja)
  • Una pizca de sal o flor de sal.
  • Opcional: ralladura de naranja o limón.
  • Opcional: nueces. Le he puesto unos trocitos de chocolate blanco.
(1) Precalentamos el horno a 170 º C. Troceamos el chocolate con un cuchillo y lo derretimos en el microondas o al baño María. Añadimos, en este orden, la mantequilla, el azúcar, los huevos semibatidos, la harina, una pizca de sal y la ralladura. Vertemos la mezcla en un molde engrasado y enharinado de unos 21-21,5 cm de diámetro.

(2) Este bizcocho debe quedar muy poco hecho, casi crudo. Al enfriarlo se endurece y tendremos una capa de bizcocho brownie muy tierna y jugosa. Lo cocemos durante unos 14-18 min, no más, aunque parezca que no está hecho. Pasamos el cuchillo, dejamos enfriar e introducimos en el congelador por período de una hora o más. Sí, congelador.
Pasamos a hacer la crema de chocolate.

Tarta pasión por el chocolate a la naranjaCrema inglesa al chocolate aromatizada con naranja
  • 1,5 gr. de gelatina (¾ de hoja, casi una).
  • 90 gr. de cobertura de chocolate negro al 70%.
  • 60 gr. de yemas (3 grandes).
  • 60 gr. de azúcar.
  • 8 gr. de azúcar vainillado.
  • 125 gr. de leche entera.
  • 125 gr. de nata líquida al 35% M.G.
  • Piel de media naranja/limón.
(1) Crème anglaise collée al chocolate. Mojamos la gelatina unos minutos en agua fría para que se hidrate. Troceamos el chocolate en fragmentos pequeños con un cuchillo de sierra y lo reservamos en un cuenco u olla grandes.
Batimos las yemas con los azúcares en una olla que pueda ir al fuego. En otro cuenco hervimos la leche con la nata y la piel de la naranja. Sin dejar de remover, colamos vertemos poco a poco sobre las yemas. Llevamos al fuego y calentamos hasta una temperatura de 85º C, removiendo constantemente, como una crema inglesa o natillas, sin que llegue a hervir.

(2) Cuando haya espesado y al introducir una espátula se adhiera la crema, quedando limpia al pasar el dedo, la retiramos y vertemos mitad de la crema sobre el chocolate troceado. Mezclamos con una espátula para que se derrita y añadimos el resto de la crema. Añadimos la gelatina hidratada y escurrida, mezclando hasta que se haya disuelto totalmente. Como ya he comentado otras veces, 85º C es la temperatura ideal para que no se corte la crema. A temperatura menor de 65º C no espesará, a mayor temperatura tendrá el aspecto de haberse cortado (coagulación excesiva de la yema).
Cubrimos sobre la base de bizcocho de brownie e introducimos un par de horas en el congelador.
¡A por la crema de limón!

Tarta pasión por el chocolate a la naranjaCrema de limón/naranja
  • 60 gr. de huevos (1 huevo)
  • 68 gr. de azúcar.
  • 45 ml. de zumo de limón o naranja.
  • Ralladura de media naranja/limón grande o una pequeña.
  • 90 gr. de mantequilla pomada (blanda).
(1) Aromatizamos el azúcar con la ralladura de limón, mezclando con las yemas de los dedos o el envés de una cuchara. Frotamos hasta que tome color y se humedezca el azúcar. Batimos los huevos con el azúcar y el zumo. Calentamos al baño María hasta alcanzar los 84º C, removiendo constantemente (como una crema inglesa).

(2) Colamos, dejamos enfriar hasta los 55-60º C y añadimos la mantequilla troceada. Homogeneizamos batiendo enérgicamente con un batidor de varillas. Batimos durante cerca de unos 10 minutos con una batidora eléctrica, hasta que quede un poco untuosa y cremosa. Usamos de inmediato.
Retiramos la tarta del frigorífico, cubrimos y cerramos con un aro que no llegue hasta los bordes, unos ¾ del radio. Vertemos la crema alisando la superficie e introducimos en el congelador hasta que tenga consistencia para cubrir con la mousse.
¡Ya sólo queda la mousse y el sencillo glaseado!
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Tarta pasión por el chocolate a la naranjaMousse sabayón de chocolate y naranja
  • 70 gr. de azúcar.
  • 16-20 gr de agua. Como es para un jarabe no es importante la cantidad exacta.
  • 35 gr. de huevo (½ extragrande).
  • 40 gr. de yemas (2 grandes)
  • 125 gr. de cobertura negra al 70%.
  • 172 ml. de nata para montar, 35% de materia grasa.
  • Ralladura de media naranja grande o una pequeña.
  • Una cucharada de azúcar (opcional)
(1) Montamos la nata bien fría. Para facilitar el trabajo, yo también introduzco el cuenco y las varillas en la nevera. En el último momento añadimos una cucharada pequeña de azúcar. Reservamos en frío.
Con un cuchillo de sierra, troceamos en pequeños fragmentos el chocolate y lo reservamos en un cuenco. Vertemos las yemas y el huevo en un cuenco u olla pequeña para montar con facilidad, si fuese grande el montaje es más difícil pues se adhiere a los bordes y superficie, sin tener volumen suficiente para batir.
Debemos simultanear el montaje de las yemas con la preparación del jarabe. Preparamos un almíbar mezclando el agua con el azúcar a fuego fuerte hasta alcanzar los 128º C. En ese instante y rápidamente vertemos en forma de hilo mientras batimos la mezcla de las yemas a gran velocidad, así durante unos 3 minutos. Seguimos batiendo a velocidad media otros 3-4 minutos hasta que haya enfriado y el sabayón esté muy pálido. Su volumen se habrá multiplicado por 3 ó 4. Reservamos.

(http://larsvontrier.blogspot.com)(2) Fundimos el chocolate en el microondas o al baño María. Cuando se haya fundido trabajamos hasta que baje la temperatura a 45º C. Cuando haya alcanzado esa temperatura añadimos ¼ de la nata montada. Mezclamos y añadimos el resto de la nata y la ralladura fina de naranja de forma envolvente. Por último incorporamos el sabayón frío desde el centro y de modo envolvente. Utilizaremos de inmediato, cubriendo la tarta e introduciéndola entre 1 y 2 horas en el congelador.

Glaseado de cacao brillante

Tarta pasión por el chocolate a la naranjaHe multiplicado por 2 y me ha sobrado muchísimo. Por si acaso pongo las proporciones multiplicadas por 1,5 entre corchetes.
  • 120 gr de azúcar [180 gr.]
  • 80 gr. de nata al 35% MG [120 gr.]
  • 98 ml. de agua [145 gr.]
  • 40 gr. de cacao puro en polvo. [60 gr.]
  • 2 hojas de gelatina (unos 4 gr.) [6 gr., 3 hojas]
(1) Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante unos minutos. Ponemos un cazo al fuego con la el azúcar, el agua y la nata. Disolvemos un poco, añadimos el cacao y calentamos a fuego fuerte hasta alcanzar los 103º C. Retiramos del fuego y esperamos a que baje la temperatura hasta unos 60º C. Vertemos las hojas de gelatina hidratadas y secas con un paño y, removiendo suavemente con una espátula, mezclamos hasta que no tenga grumos. Estará lista para usar haya alcanzado los 38-40º C. Si ya la tenemos preparada hay que volver a calentarla hasta alcanzar esa temperatura, muy suavemente.

Desmoldamos la tarta sobre una rejilla y, con ayuda de un cucharón, cubrimos la tarta con el glaseado, recogiendo el exceso que vaya cayendo en un recipiente que pondremos bajo la rejilla.
Introducimos en el frigorífico para que adquiera consistencia y sabor. Mejor un mínimo de 24 horas.

Podemos decorar con piel de naranja/limón, confitada durante 10 minutos a fuego bajo en un jarabe formado dos partes de agua y una de azúcar. También podemos usar unas tiras de chocolate atemperado.

¡Pasión por el chocolate!

viernes 20 de junio de 2008

Tortitas de calabaza

Tortitas de calabazaI Want to Ride My Bicycle

Tortita es diferente
(http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Ha llegado el momento de la calabaza. Riquísimas y, tal vez por su autenticidad y singularidad, mejores. No sabría con cuál quedarme. La pimienta de Jamaica, que he combinado muchas veces con otras especias de calabaza, pero que por temas de “disponibilidad” en otras he indicado como “opcional”, es un sabor casi indispensable. Os podéis imaginar qué bien combina con la canela y otras especias, allspice le llaman.

Tortitas de calabazaSupongo que surgirá la pregunta: ¿dónde comprarla? En España yo la he adquirido en el Rincón del Gourmet del CI, pero seguro que también se podrá comprar en algún buen herbolario o una frutería. En otros países es mucho más sencillo conseguirla.
A M le han encantado. La acidez del zumo limón, además de dificultar la oxidación, le da un ligerísimo toque ácido (el sabor de limón reside principalmente en la piel no en el zumo, cuya principal función suele ser la de evitar la oxidación o cristalización de azúcares).

También las he hecho con trocitos de chocolate, aquí presento la versión básica e ideal para disfrutar del sabor de la calabaza. Un poquito de miel, un sirope de arce ligero y/o un poco de nata son más que suficientes para aportar aquello que le pueda faltar, un poco de dulzor más.

Tortitas de calabazaLiberando espacio
Borrando correos antes de que se me llene la cuenta, me he puesto borrar aquellos mensajes publicitarios engañosos. He entrado en uno que transcribo literalmente (en parte), faltas incluidas: (…)puede encontrar todo lo que han estado buscando! Estas pastillas le hara feliz ¡Cómo se aprovechan del personal! De gente que necesita ayuda.
Antes el correo basura era de viagra. Ahora de pastillas y productos farmacéuticos o de zapatos y complementos de marca.

Tortitas de calabazaPero peor que esos correos son los programas nocturnos de preguntas estúpidas con la palabra TIMO escrita en letras mayúsculas. “¿Cuál es la letra que falta? T_MO. Una pista, es una vocal y no es ni la “a”, “e”, “o” ni “u”.” Llamadas falsas hechas por los propios miembros del equipo, esperas interminables. Eso me pasa por encender la televisión a altas horas de la madrugada, antes de dormirme y acabar de hacer parte de mi trabajo pendiente. ¿No se puede hacer nada?

Tortitas de calabazaEn tercera persona. Debería
Debería tener motivos de felicidad. Cualquier mortal tendría motivos para ser feliz, para ESTAR feliz. Pero él no es cualquier mortal, es peor que cualquier mortal, conoce la diferencia entre SER y ESTAR o entre TENER y POSEER.

Ya tiene el viaje de sus próximas vacaciones, reservado y pagado. Pero, aunque no cree en Dios, no puede evitar supersticiones; tiene miedo a que con sólo decirlo todo se vaya al traste. Una cancelación, un imprevisto,… No sabe cómo sucede, al final nunca van a dónde él desea inicialmente, no exactamente. Y eso que ella le había prometido que este año le tocaba a él escoger los viajes.

Tortitas de calabazaYa tiene bicicleta, pero no le ha llegado todavía por motivos de la huelga de transporte. La segunda bicicleta de toda su vida. La primera la tuvo a los dieciocho años, como regalo por su MH en el Bachillerato, antes había usado la de su hermano mayor (cuando le dejaba). Cuando acabó la carrera no pasó nada, sólo se derrumbó definitivamente su mundo. Esta nueva bicicleta le hace mucha más ilusión que el coche nuevo, aún así no puede evitar sentirse culpable por adquirir un nuevo capricho (otro objeto más) que no podrá disfrutar del todo, lo sabe.

Tortitas de calabazaYa sólo le queda una semana de trabajo (eso era cuando escribió estas palabras), además de claustros o evaluaciones. Con el fin de curso llegarán otras tareas, otras responsabilidades: la semana de vacaciones en casa de los suegros, las eternas reflexiones sin fin, el vacío, la necesidad imperiosa de actividad física y mental, el cine basura, el trabajo no reconocido,… Sólo le reconforta el poder dormir después de estas durísimas semanas poniendo exámenes, evaluando y... Ayer se acostó a las tres de la madrugada, a las siete ya estaba en pie. Bueno sería si hubiese dormido las cuatro horas, pero no ha sucedido.

Pese a todo no ES ni ESTÁ, no TIENE ni POSEE. El cansancio ayuda, pero no es sólo eso. El vacío y la muerte interior.

Tortitas de calabazaLos SIMs 4: en casa de la suegra
Cuánta tensión durante el fin de semana. La vida en casa de los suegros, en vez de mejorar, ha empeorado, prefiero discusión a depresión. M ha estado muy tensa, demasiado, y a mí me ha tocado sufrirlo. Se siente olvidada y descuidada por sus padres, y empiezo a sospechar que de modo justificado. Lo paga conmigo, como si fuese el culpable de todos sus males.

Me dice: “la niña no tiene la culpa”. Sólo faltaría, pero le tienes cierto recelo. Recelo motivado por el olvido al que te tienen sometida: celebramos tu cumpleaños de modo prematuro, con cierto descuido gastronómico porque tu madre prefería no hacer la comida y estar libre durante el periodo de la visita facultativa de la nieta (dos horas cada dos domingos de once a una). Tu hermano no ha hecho el mínimo ademán de venir a celebrarlo, mientras, se pasa los fines de semana en casa de su suegra (este comportamiento tiene un nombre); tus padres se molestan por tomar tus decisiones;…

Pese a no haber dormido, pese a haberme acostado tenso, hay muy pocas tensiones que un acertado recorrido no puede liberar. La prisión del fin de semana se liberó por unas horas de carrera. Sorprende como cuando uno parece hacer localizado todos los rincones posibles del contorno, un día descubres alguna pequeña vía que te lleva lejos aún estando cerca. Corrí bordeando el río Xubia, entre abedules y remansos de agua. Sobrepasé una vieja presa con pasos entre el barro… subí. Me olvidé de mi cansancio y del olvido, estuve relajado durante un par de horas.

Tortitas de calabazaTortitas de calabaza
  • 125 gr. de harina normal.
  • 1 cucharilla de té de levadura química (Royal).
  • ½ cucharilla de té de bicarbonato sódico.
  • ½ cucharilla de té de canela molida.
  • ½ cucharilla de té de pimienta Jamaica.
  • ¼ cucharilla de té de jengibre en polvo.
  • ¼ cucharilla de sal fina.
  • 30 gr. de azúcar moreno.
  • 8 gr. de azúcar vainillado, un sobre.
  • 178 ml. de leche entera.
  • 125 gr. de puré de calabaza.
  • 1 huevo no grande.
  • 15 ml. de aceite de oliva.
  • 15 ml. de zumo de limón.
(1) Mezclamos la harina con las especias, la levadura química, el bicarbonato, la sal y los azúcares. Reservamos. En un cuenco mezclamos la leche con el puré de calabaza, batimos con una batidora (túrmix) hasta que no tenga grumos y sea lisa. Añadimos el huevo batido, el aceite y el zumo de limón. Sobre ello vertemos la mezcla de harina, poco a poco. Batimos hasta tener una pasta homogénea y aireada.

(http://larsvontrier.blogspot.com)(2) Ponemos una sartén antiadherente (o plancha lisa) a fuego fuerte, frotamos con un poco de mantequilla y limpiamos con un paño. Así conseguiremos que no se pegue ni la primera tortita ;-). Bajamos a temperatura media y vamos vertiendo la masa con ayuda de un cucharón en el centro de la sartén, dejando que se caiga hacia los laterales. Cuando tenga burbujas en la superficie y se despegue con facilidad le damos la vuelta. Cocinamos por el otro lado (normalmente necesita menos tiempo). Procedemos hasta acabar la masa.
Acompañamos con miel, nata y/o sirope de arce.

miércoles 18 de junio de 2008

Tortitas de chocolate y Coca Cola con salsa de chocolate a la Coca Cola

Tortitas de chocolate y Coca Cola con salsa de chocolate a la Coca ColaSpeeding Bicycle

El lado Coca-Cola de la vida
(http://larsvontrier.blogspot.com)

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Y cómo os digo yo que tengo tantas recetas pendientes (hechas y sin hacer) que no sé por cuales empezar. Empezaré, por su sencillez y curiosidad, por unas riquísimas tortitas que hago con relativa frecuencia. Más a menudo que las clásicas tortitas de leche, harina, huevo, levadura química,... Por lo tanto, no esperéis que éstas sean unas tortitas más, son un valor añadido a las tortitas de siempre. Sorprendentes sabores y texturas.
Observo que últimamente mis comentarios incorporan más expresiones políticas y hechas: “un valor añadido”, ¡qué asco! Estaré perdido cuando emplee el (sub)verbo inexistente: “posicionarse”. ¡Pon Dios!. Esto de escribir con un teclado resulta menos gratificante y más confuso que la escritura a mano. Acelera el proceso, sí, pero los cruces disléxicos y ortográficos están a la orden del día. ¡Pon Dios!, otra frase hecha: “a la orden del día”. Paro y sigo.

Tortitas de chocolate y Coca Cola con salsa de chocolate a la Coca ColaEl sabor de la vida. Las tortitas de Coca Cola son en realidad unas tortitas de Chocolate ligeramente azucaradas con la Coca Cola, desde 1886 repartiendo felicidad. La bebida refrescante ejerce una doble función: gasificante, gracias a las burbujas que le dan esponjosidad a la masa, y endulzante, los azúcares y caramelización de la cola realzan de modo muy suave el sabor del chocolate, su aroma es prácticamente imperceptible. Un pequeño aporte vanillado [*] le da el toque final a la mezcla.

[*] Tengo una duda sobre la palabra “vainillado”. Que yo sepa, si bien la palabra no aparece en diccionario de la Real Academia, la mayoría de los productos comerciales la emplean para hacer referencia al azúcar aromatizado con vainilla. En algún libro he encontrado la palabra, quizás más apropiada, “avanillado”. Como creo que ninguna de ellas está aceptada, seguiré usando el formato utilizado por varias marcas comerciales, “vainillado”.
Otra sorpresa, relativamente cercana en el tiempo, fue descubrir el verdadero “género” de la palabra “azúcar”. ¿Mucho o mucha azúcar? Por lo que he podido indagar, se trata de una palabra en la que están permitidas ambas versiones, es ambiguo, aunque personalmente siempre uso la versión masculina, mucho azúcar. En femenino me suena bastante mal, supongo que será una cuestión de zona lingüística y geográfica
.

Tortitas de chocolate y Coca Cola con salsa de chocolate a la Coca ColaQué hace una canción como tú en un sitio como éste
Llevo un tiempo queriendo recuperar aquella canción que descubrí gracias a mi amigo Pedro (que, curiosamente, se casa pronto). Se trata de una grabación telefónica (y radiofónica) con cierto toque desafinado pero que sonaba auténtica y emotiva. Al otro lado del teléfono Daniel Johnston ponía su voz al tema Speeding Motorcycle, mientras el grupo Yo la tengo hacía los acompañamientos de guitarra desde un estudio radiofónico.

He perdido el número del teléfono móvil de Pedro, quizás llame a sus (y mis) antiguos compañeros para localizarlo. Mientras sigo en su búsqueda, continúo llenando el iPhone con mi colección de CDs. Un disco clásico abre la lista, incluyendo una canción de moda, cuyo significado original han cambiado por otros intereses menos humanos. ¿Qué es una metáfora? ¿Qué es la dura y atroz lluvia que va a caer? Yo, por desgracia, lo sé.
Le sigue un sinfín variado de música que hace mucho tiempo que no escuchaba. Entre ellas, aquella bonita colaboración de Peter Gabriel con Kate Bush: “Don't give up”.

Tortitas de chocolate y Coca Cola con salsa de chocolate a la Coca ColaMe he puesto a buscar la canción y he encontrado el MP3 de esa grabación. Si os interesa, podéis bajarlo y escucharlo, son 4 MB… a mí me trae muy buenos recuerdos. Hay que escucharla completa, por lo menos recomendaría esperar a que suene la guitarra.

Tortitas de chocolate y Coca Cola con salsa de chocolate a la Coca Cola
En tercera persona. El Cafeto
Pepinho se ha escapado, cansado. Se ha ido por poco tiempo, como alguna otra vez. En pocos minutos todo volverá a estar como antes, igual de mal, para eso sirven las revoluciones.
Suena música de fado. Está solo, ella ha llamado y viene de camino. Quiere aprovechar esos últimos minutos de soledad antes de dar respuestas que ella no entenderá.
No entraba en ese café desde que eran novios. Cuando cumplía absolutamente todos sus deseos y su vida no era suya. No ha recuperado su vida, que sigue perteneciéndole a ella, pero de vez en cuando se atreve a asomar la cabeza al mundo. Ahora algo ha cambiado, él, ella.
Queda menos, ni tiempo tendrá para escribir unas palabras en su inseparable bloc de notas. Se tomará una infusión y se irán como si nada hubiese pasado, aunque él ya no sea el mismo. El Pepinho que ha entrado en el café no será el mismo que el que salga, tampoco el café ni la compañía. Ha entrado solo y saldrá acompañado.
Se ha parado en la página 141 de libro indeterminado: “Seguimos hablando y al cabo de un par de horas logre debilitar su resistencia, insistiendo una y otra vez hasta que al final se dio por vencida…”. Los libros son sueños transcritos por otros que casi siempre se hacen realidad en la imaginación de quién los lee. ¿He dicho “imaginación”?

Tortitas de chocolate y Coca Cola con salsa de chocolate a la Coca ColaTortitas de chocolate y salsa de chocolate a la Coca Cola
  • 125 gr. de harina normal.
  • 15 gr. de cacao en polvo.
  • 1 cucharilla de té de levadura química (Royal) (6 gr.).
  • ½ cucharilla de té de bicarbonato sódico.
  • ¼ cucharilla de sal fina.
  • 30 gr. de azúcar.
  • Un sobre (8 gr.) de azúcar vainillado/10 ml de extracto de vainilla.
  • 1 huevo.
  • 155 ml. de Coca Cola.
  • 30 gr. de mantequilla derretida.
Salsa de chocolate y Coca Cola
  • 30 gr. de chocolate apto para fundir (70%)
  • 70 ml. de Coca Cola.
  • 25 gr. de azúcar polvo.
  • 30 ml. de nata.
  • Una nuez de mantequilla.
Tortitas de chocolate y Coca Cola con salsa de chocolate a la Coca Cola(1) Mezclamos la harina con el cacao, la levadura química, el bicarbonato, la sal y los azúcares. Reservamos. En un cuenco echamos la Coca Cola y sobre ella la mezcla de harina, el huevo batido y la mantequilla derretida pero no caliente. Batimos hasta tener una pasta homogénea y aireada.

(http://larsvontrier.blogspot.com)(2) Ponemos una sartén antiadherente (o plancha lisa) a fuego fuerte, frotamos con un poco de mantequilla y limpiamos con un paño. Así conseguiremos que no se pegue ni la primera tortita ;-). Bajamos a temperatura media y vamos vertiendo la masa con ayuda de un cucharón en el centro de la sartén, dejando que se caiga hacia los laterales. Cuando tenga burbujas en la superficie y se despegue con facilidad le damos la vuelta. Cocinamos por el otro lado (normalmente necesita menos tiempo). Procedemos hasta acabar la masa.

(http://larsvontrier.blogspot.com)(3) Para la salsa de chocolate y Coca Cola. Troceamos el chocolate con un cuchillo de sierra y lo vertemos en un cazo con la Coca Cola, el azúcar y la nata. Calentamos, removiendo hasta que la mezcla haya espesado ligeramente y no tenga grumos (se espesa más al enfriar). Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla cuando haya bajado algo la temperatura. Servimos de inmediato sobre las tortitas. Podemos volver a calentarla a fuego bajo si la queremos volver a usar.

Tortitas de chocolate y Coca Cola con salsa de chocolate a la Coca Cola

jueves 12 de junio de 2008

Anillo/Roscón de Pascua

Anillo Pascual - Roscón de PascuaYo también soy Pepinho

Hacer la rosca
(http://larsvontrier.blogspot.com)

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No, ni vivo en Centroeuropa ni estáis leyendo una entrada de abril. Para mí no hay fechas ni etapas, últimamente todos los días son igual de agónicos. Los postres los escojo y hago cuando me apetecen. Polvorones en verano, Navidades en julio, roscón de Reyes en otoño o helados en Navidad. ¡Y qué más da!, ¡qué manía!, estoy seguro de que alguien dirá: “no estamos en Pascua” y yo responderé: ¿y cuándo es Pascua? El domingo siguiente a la primera luna llena primaveral del hemisferio norte, el primer norte que llena el hemisferio de primaveras el domingo siguiente de luna o la primavera siguiente al domingo norte de luna llena en el hemisferio. ¡Vaya usted a saber!

Anillo Pascual - Roscón de PascuaSi los dulces son mi debilidad, ¡la bollería es mi perdición! Un único problema: mejor hacerlo de mañana (¡qué bien suena!, “hacerlo de mañana”) para que no quede de un día para otro y poder tomarlo bien fresquito. No es tan problemático, ¿verdad?

Anillo Pascual - Roscón de PascuaLa transformación
Después de tanto tiempo fregando casi a las cinco de la tarde, mientras M ve la televisión y acaba de comer, me he convertido en un verdadero experto sociológico del culebrón de moda: “Yo soy Pepinho”. Mi capacidad auditiva es lo suficientemente buena como para poder escuchar el sonido del agua y el de la televisión al mismo tiempo. Ahí llego.
Desde el primer momento no he podido evitar plantearme una serie de preguntas que M no ha sabido responder. Unas dudas de lo más absurdo, más absurdas que yo mismo. Quizás podáis ayudarme.
  • ¿Conocéis algún baño público mixto? ¿Quién se reúne en un baño a hablar con sus compañeros y compañeras de trabajo?
  • ¿Por qué todos los papeles de graciosos se hacen con acento andaluz?
  • ¿Por qué los papeles de andaluces los hacen actores no andaluces y los actores andaluces construyen sus personajes con un castellano de Valladolid?
  • ¿Cuándo trabajan en esa empresa? ¿Son funcionarios de alguna Consellería de la Xunta Galicia? (me recuerdan a algunos de los que he conocido en mi época por aquellos lugares)
  • ¿Por qué sobra siempre el capítulo del medio?
  • Los estereotipos: un gay afeminado, un malo engominado y una rubia tonta.
  • ¿Por qué sigo viendo a Bea igual después de la transformación?
  • ¿Por qué siempre se sabe qué va a pasar?
  • ¿Sólo tienen una música de piano? ¿Y los decorados? ¿Y los extras?
  • ¿No es “la transformación” un modo dar la razón a los que dicen que lo importante es la imagen? ¿Cuál es la moraleja? ¿Cuida tu imagen?
  • ¿Alguien podría decirme a qué hora empieza y a qué hora termina?
  • ¿Por qué no cambiaba de canal cuando M se levantaba de la mesa?
Anillo Pascual - Roscón de PascuaRe-flexiones
He tenido demasiadas últimamente. Hoy era mi tarde libre y he tenido que sacrificarla, otra vez, para dedicarla a temas pendientes de M. A las siete ella se ha ido a clase de bolillos y yo, que deseaba ir al cine después de tanto tiempo, he tenido que hacer unas “gestiones” (¡qué mal suena!) para ella.
Ahora estoy cansado, agobiado, estresado por no tener un segundo libre. Probablemente después de desahogarme con estas palabras salga a dar un paseo nocturno por los alrededores, que me dé un poco el aire. Ya me da igual dormir o no. Necesito estar solo y tranquilo.

Anillo Pascual - Roscón de PascuaLos temas de conversación de hoy en el blog me han hecho reflexionar, otra vez, sobre el amor, el cariño y el tiempo. El amor y el tiempo, la pasión perdida, el amor consolidado, la compañía agradecida, el tiempo perdido y las desgracias ajenas.

No puedo aceptar que todo esté escrito en los genes. No puedo aceptar que la combinación milagrosa de dos grupos de genes esculpa en letras de fuego, desde el primer momento de la unión, un futuro que todavía está por vivir. ¿Qué es la voluntad y el albedrío? No puedo aceptar que haya algo eterno, ni el amor ni la vida. Todo tiene un principio y un final.

Anillo Pascual - Roscón de PascuaCapítulo I: te puede pasar a ti. Es muy cómodo vivir en una burbuja, ajeno a los problemas de otros hasta que te sucedan o impliquen directamente. Estoy seguro que la mayoría de vosotros sois felices y estáis content@s con vuestra forma de ser y vivir. Pero estoy seguro que vuestras vidas no son perfectas, no pueden serlo. La imperfección puede tocar el hilo inadecuado y derrumbar aquello que parecía eterno. ¡Seré aguafiestas! Me estoy yendo por las ramas.

Anillo Pascual - Roscón de PascuaEmpiezo, Capítulo I: sólo sé que nada es verdad. Nada es totalmente cierto de un modo absoluto. Nada es extrapolable a otros entornos diferentes en los que han sido probados inicialmente. ¿Es la vida un derecho? ¿Tengo yo derecho a decidir sobre mi propia vida? Como digo que nada es verdad estoy cayendo en una paradoja aparente: miento. Pero quizás existan verdades relativas, relativas a mi forma de pensar, a mi entorno, a mi ciudad, a la sociedad a la que pertenezco.

Es más fácil digerir nuestras bondades que nuestras imperfecciones. Mi vida no es perfecta.

Anillo Pascual - Roscón de PascuaIngredientes
  • 225 gr. de harina de fuerza (de pan, rica en gluten)
  • ½ cucharilla de sal fina (una cucharilla es equivalente a 5 ml)
  • 30 gr. de azúcar.
  • 8 gr. de azúcar vainillado.
  • 8 gr. de leche en polvo.
  • 14 gr. de levadura fresca de panadería (ó 2 cucharillas de levadura seca de panadería)[*]
  • 1 huevo grande ligeramente batido.
  • 75-100 ml. de agua templada, no caliente (unos 30º C). La cantidad necesaria, yo he necesitado unos 80 ml. Si queda muy pegajosa añadiremos harina poco a poco.
  • 20 gr. de mantequilla reblandecida.
  • 10 gr. de manteca (puede sustituirse por mantequilla/margarina)
  • Huevo batido para pintar antes de hornear.
[*] En verano no será necesaria tanta levadura, llegará con unos 8-10 gr. ó 1 ½ de levadura seca.

Relleno
  • 30 gr. de mantequilla derretida no caliente.
  • 60 gr. de pasas sultanas, hidratadas en ron.
  • 60 gr. de orejones de albaricoque troceados.
  • 55 gr. de almendras picadas.
  • 55 gr. de azúcar moreno.
  • 1 cucharilla de canela molida.
  • 1/8 de cucharilla de nuez moscada.
  • Una pizca de jengibre en polvo (opcional)
Glaseado
  • 110 gr. de azúcar polvo (impalpable, lustre, glasé, molido,…)
  • Agua
  • Medio tapón de licor de cerezas (Kirsch)
  • 25 gr. de almendras en láminas.
Anillo Pascual - Roscón de Pascua(1) En un cuenco grande tamizamos la harina y la mezclamos con la leche en polvo, la sal, los azúcares y la levadura desmenuzada muy fina. Mezclamos bien. Formamos un volcán, vertemos en el centro el huevo semibatido, mezclamos ligeramente y vamos añadiendo poco a poco el agua (templada) necesaria para formar una masa lisa y blandita. Depende de las características del agua, pero serán entre unos 75 a 100 ml. Amasamos un poco y añadimos la mantequilla y/o manteca. Mezclamos bien con una cuchara de madera hasta que la masa se despegue del cuenco.
Si nos queda muy blanda y pegajosa le añadiremos más harina, siempre después de trabajar bien la mezcla, pues a veces engaña y al trabajarla absorbe mucha agua. Yo me ayudo de una cuchara de madera o un batidor eléctrico para masas (que uso menos porque lo tengo guardado y es un lío montarlo).

(2) Colocamos sobre una superficie enharinada y acabamos de amasar con las manos, con generosidad (¿?), hasta que quede una masa homogénea y elástica. Formamos una bola y la dejamos reposar en un cuenco grande impregnado de margarina o aceite para que no se adhiera al cuenco. Dejamos fermentar en lugar seco y sin corrientes o en el horno a unos 28º C hasta que haya doblado o triplicado su volumen. Podría ser más de hora y media.

(3) Una vez haya doblado su volumen, aplastamos la masa con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada, formando un rectángulo de 45x30 cm2, aproximadamente. Mezclamos el azúcar con las especias, la sultanas escurridas (las habíamos dejado macerando en ron), los albaricoques y las almendras. Pintamos la superficie con la mantequilla derretida y esparcimos la mezcla de modo homogéneo por toda la superficie.
Enrollamos desde un lateral a modo de tronco (no me gusta el nombre “brazo de gitano”, ya lo he dicho). Dejamos el punto de finalización en la parte inferior y formamos un círculo sellando los bordes con agua o leche. Situamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y realizamos unos cortes de unos ¾ - 2/3 de diámetro, separados unos 3-4 cm entre ellos. Giramos los fragmentos para que se solapen ligeramente unos con otros.
Dejamos fermentar en lugar templado por espacio de una hora, aproximadamente, o hasta que haya doblado su volumen.

(3) Cuando haya doblado su volumen precalentamos el horno a 200 º C, pintamos con huevo batido e introducimos en el horno ya caliente. Horneamos hasta que haya tomado un tono dorado, entre 17 y 25 minutos, dependiendo del tamaño del roscón.
Cuando esté hecho lo retiramos con cuidado y pintamos con un jarabe hecho a base de agua y azúcar.
Para el glaseado mezclamos el azúcar polvo con un chorrito de licor de cerezas y/o agua, la cantidad justa y necesaria para que forme una pasta espesa y manejable. Esparcimos sobre el anillo a gusto y espolvoreamos con almendras fileteadas.
Tomamos templado o a temperatura ambiente. Aprovechamos los cortes para hacer las porciones individuales.

¡…y Santas Pascuas!

Anillo Pascual - Roscón de Pascua

miércoles 11 de junio de 2008

Sardinas marinadas con salmón y huevos de codorniz - Champiñones rellenos de huevos de codorniz y polvo de jamón

Sardinas marinadas con salmón y huevos de codorniz¡Qué no panda el cúnico!

Entrantes y tapas
(http://larsvontrier.blogspot.com)

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Si tengo tiempo me gusta acompañar los platos principales con unas tapas o algún entrante. Los fines de semana no faltan, durante la semana hago lo que puedo o el tiempo me permita. Uso aquello que tenga a mano y, si puedo disponer de unos huevos de codorniz, mejor que mejor. Deliciosos con en una simple tostada o dentro de unas alcachofas de bote ;-). Su problema es la caducidad y delicadeza, más de una vez he tenido que tirar alguno en mal estado nada más llegar a casa. En mí, usar huevos de codorniz se ha convertido en una cuestión de uebos (necesidad).

Sardinas marinadas con salmón y huevos de codornizCon la primera tapa quería haber usado huevas de pescado o unas verduritas, pero claro, sólo tenía huevos de codorniz y también han quedado muy bien.

La segunda tapa es una idea de José Andrés, rápida y facilísima. Bueno, lo de rápido tal vez no tanto, pues hay que secar el jamón en el horno. Esos trocitos de jamón pueden usarse para otras tapas o cremas, le dan un contraste o toque salado muy especial. Con los champiñones tengo una pequeña manía, no me gusta pasarlos pos agua con limón ni tampoco limpiarlos con una paño seco, me limito a pelar la piel externa con un cuchillo, aún a costa de mostrar sus partes más oscuras. De hacerlo de otro modo lo haría eliminando las arenas con una pañito, no me gusta alterar lo más mínimo las propiedades de los alimentos (cantidad de agua, oxidación, etc.). José Andrés lo hace con “polvo de jamón”, pulverizándolo una vez seco, esta vez me he limitado a cortarlo fino. También puede usarse un poco de cebollino picado.

Sardinas marinadas con salmón y huevos de codornizMarina de oro
Un pescado marinado es un plato muy sencillo e imaginativo. Sí, imaginativo, porque a fin de cuentas somos nosotros los responsables de decidir que sabores queremos añadir al pescado: ajo, pimienta, laurel, romero... Los marinajes clásicos son con agua, vinagre y sal, aunque yo apuesto por un marinaje poco abrasivo para conservar la autenticidad del pescado y aportar después los sabores de modo separado y alternativo.

Personalmente los marinado de pescado los prefiero suaves, nada avinagrados y, aunque la mayor parte de la gente le añade ajo y vinagre, prefiero la acidez del limón, que permite, además de darle un ligero sabor, conservar el sabor natural del pescado. Para mi gusto una vinagreta con resulta muy fuerte cuando se quiere acompañar con otros ingredientes. Los camufla.

Pedro Subijana hace una tapa de pescado marinado con aceitunas negras en la que sólo emplea Txakolí (vino de uvas verdes) que le da la acidez suficiente para un buen marinado. Yo tengo varias razones para seguir la vertiente de Subijana, la principal es el poco cariño que tiene M por el vinagre (los usos en su casa del vinagre se alejaban bastante de la cocina) y mi gusto por experimentar.

Sardinas marinadas con salmón y huevos de codornizAlgo raro pasa
Leyendo el breve comentario de la receta de alcachofas rellenas de huevos de codorniz me he quedado un poco asustado. ¡La que me viene encima! Pensaba que había pasado mucho tiempo desde aquello y fue hace poco más de un año. ¡Qué miedo! En un año no se puede cambiar tanto… Le he vuelto a ver las orejas al lobo. No entiendo nada, ¿ha sido una estrategia premeditada? ¿Soy incapaz de ver los hechos de modo menos local en el tiempo? Nada es eterno, espero.

Sardinas marinadas con salmón y huevos de codornizEl fin del mundo
Esta semana se acaba el mundo, o eso han dicho. Las estanterías están vacías, las gasolineras sin abastecimiento, la gente se encierra en bunkers y se suministra de máscaras de gas o bombonas de oxígeno. Se acaba la gasolina y el gasoil, los productos de belleza, las compras convulsivas, las rebajas,… ¡Qué llegue ya el fin del mundo!, pleaseeeeee!

Cuando se acaba el mundo yo a mis cosas, no tengo prisa ni me preocupa el fin del mundo, no sería la primera vez. Total, si me voy a morir mejor hacerlo tranquilo y relajado. Cuando el coche entre en la reserva, se encienda esa luz roja en el display, pasaré por una gasolinera, sólo en ese momento. Cuando me haga falta un tomate iré a comprarlo. Creo que podré vivir sin cerezas, he oído que ya no hay suministro, aunque las acabo de ver en la frutería de la esquina. Está bien esto de los “fines del mundo” para incentivar el consumo, ¡con lo que había bajado la venta de combustible! ¿Están vacías las estanterías? ¿Lo están por el consumo convulsivo y pánico o por la falta de suministro? Tengo todo lo que necesito y más.

No soy Nostradamus, ¡de verdad!, pese a todo haré un esfuerzo por predecir el futuro: acabará la huelga y se llegará a un acuerdo que beneficiará a los negociadores, sólo a los tres que negocian; todo volverá a ser como antes, con las gasolineras vacías y las estanterías llenas porque la gente no tendrá dinero para excesos; se volverá a hablar de Ana Obregón, desesperada por volver a salir en los medios tendrá un nuevo novio. En poco tiempo los programas volverán a hablar del fin del mundo, porque vende y “no es bueno que el hombre esté solo”, tiene que estar solo y alarmado. Volverá a llover y nos quejaremos del verano que estamos teniendo, hasta que vuelva a hacer sol y digamos: “¡menudo calor!, ya podía llover un poco” ¡A ver si nos aclaramos!, cuando no llueve nos quejamos de la necesidad y falta de agua, cuando llueve lo hacemos por la ausencia de sol y playa. En dos semanas la selección española de fútbol no volverá a pasar de cuartos… No soy Nostradamus, pero bueno, no es malo tener ilusiones ¿O sí?

Sardinas marinadas con salmón y huevos de codorniz

Sardinas marinadas con salmón y huevos de codornizIngredientes
Para seis tapas
  • 3 sardinas frescas.
  • Vino Albariño (blanco) o Txakolí.
  • Zumo de limón.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal maldon o flor de sal.
  • 6 huevos de codorniz.
  • 12 tiras de salmón ahumado.
  • Opcional: pan tostado.
  • Otras ideas de relleno: pasta de aceitunas negras (Subijana), huevas de salmón, verduritas,…
(1) Limpiamos las sardinas, escamándolas con la mano pero sin retirar la piel y corlándolas longitudinalmente en dos partes. Eliminamos las espinas que pudiesen quedar. En un recipiente no metálico (¡nunca de aluminio!, la acidez del marinado puede corroer parte del metal) las cubrimos con le vino blanco y le añadimos un chorro generoso de zumo de limón. Si lo preferimos, el marinaje (que no maridaje, que es otra cosa) lo podemos hacer con medio litro de agua y 150 ml de vinagre de calidad.
Las dejamos reposar unas 12 horas, hasta que tenga un color blanco. Las escurrimos y las cubrimos con aceite de oliva virgen extra. Las dejaremos reposar un mínimo de 2 horas.

(2) Tostamos unas rebanadas de pan en la sartén con aceite de oliva, recortamos a gusto. Enrollamos las sardinas con unas arenitas generosas de sal gruesa, flor de sal o Maldon y las situamos sobre las tostadas sobre las tostadas. Rellenamos de trocitos de salmón ahumado y, por último, cubrimos con huevo de codorniz recién hecho.
Para que no se rompa el huevo de codorniz aremos un corte con un cuchillo en la base del huevo y lo vaciaremos sobre un poquito de aceite caliente en una sartén antiadherente.
Otras ideas de relleno: huevas de pescado, sofrito de verduras, puré de aceitunas negras, etc.
Delicioso.

Champiñones rellenos de huevos de codorniz y polvo de jamón

Champiñones rellenos de huevos de codorniz y polvo de jamónIngredientes
Para seis tapas
  • 6 champiñones grandes.
  • 6 huevos de codorniz.
  • 3 lonchas de jamón serrano.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.
  • Pimentón dulce y/o cebollino picado.
(1) Preparamos el polvo de jamón precalentando el horno a unos 150º C. Situamos las lonchas de jamón en una bandeja con papel de hornear e introducimos en el horno hasta que se haya secado, entre 20-35 minutos. Limpiamos los champiñones como acostumbremos, por ejemplo eliminando la piel y secándolos bien.

(2) Una vez seco el jamón lo pulverizamos (yo lo he trocado fino) y reservamos. En una sartén antiadherente añadimos aceite de oliva virgen y doramos los champiñones por ambos lados hasta que estén blandos. Salamos. En la misma sartén freímos los huevos de codorniz abriéndolos como he dicho anteriormente. Situamos los huevos sobre los champiñones, espolvoreamos con un poco de polvo de jamón y añadimos un poco de pimentón dulce o cebollino.

Champiñones rellenos de huevos de codorniz y polvo de jamónFacilísimo y riquísimo. Podemos utilizar este método para rellenar otros productos que se nos ocurran: calabacín, alcachofas, cebollas escalibadas, … y así hasta el infinito.

Champiñones rellenos de huevos de codorniz y polvo de jamón

lunes 9 de junio de 2008

Tartaletas de limón con merengue al limón

Tartaletas de limón con merengue al limónAyer, hoy y siempre

Los colores del limón (I)
(http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Es fresco y suave, es dulce y ácido. Disfruto de estos postres por su sabor, sencillez y su elaboración precisa por etapas. No se requiere todo el tiempo del mundo, sólo el tiempo necesario para construir la etapa que nos ocupe. Como siempre, las bases pueden ser modificadas por otras al gusto: de galleta, quebrada, dulce u hojaldre. Una base de hojaldre a modo de pasteis de nata le quedaría también estupenda, y rápida si se usa congelada.

Tartaletas de limón con merengue al limónA partir de hoy intentaré ser más preciso en las cantidades cuando hablo de huevos, claras, yemas o pizcas. Así evitaremos errores achacables a la variedad de huevos de distintos tamaños.

En principio iba a hacer un merengue con sabor a fresas o rosas, de ahí ese colorido, después opté por el limón. Pese a todo, el rosa sigue resultando muy atractivo a la vista, o a mí me lo parece.

Tartaletas de limón con merengue al limónAyer parecía (parecía) estar algo molesto por la escasa aceptación de postres visualmente poco atractivos, o mejor dicho, por la discriminación de éstos frente a los visualmente atrayentes. Ni mucho menos, sólo estoy contrariado con la naturaleza humana (la mía propia), esa atracción por la belleza visual sin capacidad para ver más allá de la membrana que nos recubre. Soy humano, también me recreo en la belleza visual viva o inerte. Desde la más instintiva a la más emotiva, desde unas caderas a un cuadro o un paisaje.

La belleza no siempre es visual. La belleza del olfato, un perfume; la belleza del sonido, una composición; la belleza de la palabra, un poema; la belleza del tacto, una caricia; la belleza del gusto, un sabor; la belleza de la bondad, una vida. ¿Qué es la gastronomía? ¿Una ciencia del gusto?, ¿del olfato?, ¿de la vista? Te todo ello y más, pero en una fotografía pasan siempre desapercibidos los dos primeros y principales elementos: el gusto y el olfato. Hasta la percepción visual se ve modificada en la distancia por la pericia o falta de destreza del fotógrafo, por los medios disponibles, por la luz o por un buen tratamiento Photoshop, del que no soy partidario, salvo para quitar arrugas ;-) [es broma].

Dicho está. La cocina no es más que una escusa para hablar de todo y de nada. Por otro lado me gustaría que todos sepamos e intentemos, y yo el primero, ver más allá de las primeras impresiones, las fachadas o las imágenes. En la vida no todo es lo que parece.

Tartaletas de limón con merengue al limónMañana
Como muchos de los otros viernes que nos vamos de fin de semana con la inmensidad de las bolsas, y más si hacemos circuito, M se ha vuelto a enfadar. El enfado le viene de repente, es capaz de pasar de la alegría más efusiva al enfado, más rápido de lo que se baja un suflé.

Como la conozco, ya la (y me) había prevenido: “no tengas prisa”, “quisiera hacer la bolsa con calma”… le había advertido el día anterior. Ella me había respondido: “no te preocupes, tengo cosas que hacer”. Pero nada, en cuanto ella ha descansado, y como siempre, empiezan las prisas y las tensiones. Con el enfado sus expresiones se vuelven acusadoras: “yo quería…”, “aprovechar”,… “yo quería”, así cada treinta segundos durante una hora. ¿Y yo? Yo quería tomarme la vida con calma, sin prisas, no estar corriendo de aquí para allá. ¡Qué más da llegar a las siete que a las ocho! Eres incapaz de disfrutar del momento, siempre vamos, nunca estamos. ¡El momento!, ¡quiero un momento! Un momento que no se llene de proyectos y sí de hechos. Siempre proyectando, siempre mañana.

Tartaletas de limón con merengue al limónHoy
Hoy no tenías prisa, ninguna. Hoy nos esperaban, ayer no. Hoy el que se ha enfadado soy yo, íbamos a comer a casa de mis padres y no sólo no hiciste el mínimo ademán de apurar para comer a horas razonables, incluso parecía que disfrutabas haciéndome (los) esperar.

Lo que me molesta no es llegar tarde a la comida, lo que me molesta es tener que darnos prisa cuándo tú lo desees (aunque no sea necesario) y tomarnos todo el tiempo del mundo cuando te apetezca (aunque nos esperen).

Te he dicho alguna palabra fuerte. No me arrepiento porque eran verdades, no eran crueldades con intención de herir, sólo palabras que siento pero no te gustaría oír. Tienes esa capacidad de cambio de humor que se me hace todavía más cruel. Pasaste del enfado a la dulzura cuando mis palabras sonaron verdaderas (¿miedo?). Porque sabes que lo eran, que nada (y todo) está dicho.

Tartaletas de limón con merengue al limónDespués llega la calma. Ahora en tu toalla y yo escribiendo sentado en la silla. Esta vez no diré que es una estampa idílica, porque no lo es. Montones de tierra arenosa en una playa descuidada no es demasiado idílico, aunque el sol haya puesto su parte.

Tartaletas de limón con merengue al limónAyer
Ayer has vuelto a tener prisa. Esta vez tampoco me importaba, pues había mucho que hacer. No creo que sea una casualidad que quieras volver de casa de mis padres lo antes posible. Apostaría a que el próximo fin de semana será al revés, no tendrás prisa en volver. “Toca” Ferrol.

Tartaletas de limón con merengue al limónTío Pepe
Ser tío supongo que sería un hecho digno de ser celebrado. Lo sería si hermano fuese hermano. Los he visto en la lejanía, ellos también me han visto, pero de inmediato han girado las cabezas al avistar mi presencia. He tenido tiempo para ver “el bombo”.

Un hermano que no es hermano, un hijo que no es hijo, un ser olvidado por el paso del tiempo y que a veces asoma la cabeza. Hasta papá ya ha dejado de creer en el hijo pródigo.

Esa persona que se pasea cogida de la mano de una mujer encinta, esa persona que dice no conocernos, esa persona a la que se le ha dado todo a cambio de nada,… esa persona era mi hermano.

Tartaletas de limón con merengue al limónMasa dulce
La primera cantidad entre corchetes es para unas 8 unidades, que es la cantidad que he usado esta vez. La última es para dinosaurios, familias numerosas o fiestas. Haced uso de las proporciones que necesitéis, la primera es perfecta. También puede hacerse a modo de tarta. La flor de sal puede sustituirse por sal fina, una cucharilla para 250 gr.
  • 150 gr. de mantequilla [90 gr.] [300 gr.]
  • 30 gr. de almendra molida [18 gr.] [60 gr.]
  • 95 gr. de azúcar polvo [57 gr.] [190 gr.]
  • 0,25 gr. de vainilla en polvo (¡qué precisión!), puede usarse esencia o azúcar vainillado (11 gr) [7 gr.] [0,5 gr. ó 22 gr. de vainillado]
  • 60 gr. de huevo (uno grande). [36 gr. de huevo] [120 gr. de huevo]
  • 1 gr. de flor de sal, una pizca. [0,6 gr. = ¾ cucharilla de sal normal] [2 gr. de flor de sal]
  • 250 gr. de harina [150 gr.] [500 gr.]
(1) Con una espátula de plástico, trabajamos la mantequilla hasta que se reblandezca y quede lisa. Añadimos el resto de ingredientes (menos la harina) en el orden indicado en la lista: almendra, azúcar, vainilla,… Cuando añadamos la harina mezclaremos con cuidado, lo justo para que ligue (como una masa quebrada, para que no se contraiga al salir del horno). Envolvemos en película de cocina e introducimos en el frigorífico hasta que tenga cierta consistencia.

(2) Estiramos la masa (si tenemos buen ojo, en proporciones necesarias para las tartaletas) hasta unos 4 ó menos mm. de espesor. Cortamos en discos del tamaño del molde, teniendo en cuenta que necesitamos cubrir los laterales, y volvemos a introducirla en el frigorífico para que se endurezca, una media hora. Engrasamos los moldes con mantequilla y cubrimos con las placas. Volvemos a introducirlos al frigorífico unos 20-30 minutos para que tenga algo de consistencia antes de hornear.


(3) Cubrimos los moldes con papel de hornear, rellenamos con garbanzos o alubias para que no crezca e introducimos en horno precalentado a 170-175º C durante 20-35 minutos, dependiendo del tamaño del molde. En el último momento podemos retirar el papel para que se coloree un poco la superficie.
Dejamos enfriar y desmoldamos para rellenar.

Crema de limón al horno
  • 167 gr. de azúcar [84 gr.]
  • Ralladura de un limón [ralladura de 1 limón no grande]
  • 40 gr. de yemas (2 grandes) [20 gr. de yemas, una grande]
  • 200 gr. de huevos (unos 3 extragrandes) [100 gr. de huevos, unos 2 pequeños]
  • 148 ml. de zumo de limón [73 gr.]
  • 200 gr. de nata fresca espesa (crème fraîche) [100 gr.]
(1) Aromatizamos el azúcar con la ralladura de limón, bien con las yemas de los dedos o presionando con la parte cóncava de una cuchara. Debe desprender mucho aroma y humedecerse el azúcar.
Sin batir en exceso para que no coja espuma, mezclamos las yemas con los huevos y el azúcar aromatizado. Por último añadimos el zumo y la nata espesa. Mezclamos suavemente hasta que no haya grumos y quede homogénea.

http://larsvontrier.blogspot.com(2) Rellenamos masa de las tartas o tartaletas con la crema colando la mezcla. Introducimos en horno precalentado a 115º C, cocinándolo el tiempo necesario hasta que haya cuajado y no baile la crema. Unos 30-45 minutos, hay que ir probando. Retiramos y cubrimos con el merengue italiano.

Tartaletas de limón con merengue al limónMerengue italiano al limón
También puede usarse lima u otro aroma que no sea graso (no montaría).
  • 120 gr. de azúcar [188 gr.]
  • 32 ml. de agua [50 gr.]
  • 80 gr. de claras (2 grandes) [125 gr.]
  • 8 gr. de azúcar. [13 gr.]
  • Ralladura de limón, ¼ aproximadamente. [ ralladura de ½ limón]
  • 12 ml. de zumo de limón (opcional) [20 ml.]
  • Unas gotas de colorante rojo (opcional)
(1 ) Preparamos un jarabe con el azúcar y el agua, poniéndolos en un cazo al fuego hasta que alcance los 121º C. Al mismo tiempo, con ayuda de un batidor eléctrico, empezamos a montar las claras con el azúcar restante a punto de pájaro, es decir a medio montar. Cuando el caramelo esté preparado, sin dejar de batir a velocidad media, vamos incorporando el jarabe en forma de hilo sobre las claras a medio montar, pasando de inmediato el batidor por dónde vaya cayendo el caramelo. Cuando se haya acabado el caramelo añadimos la ralladura de limón.

http://larsvontrier.blogspot.com(2) Batimos por intervalo de unos 30 segundos más e incorporamos el zumo (opcional). Seguimos batiendo hasta que la mezcla se haya enfriado totalmente y tenga una textura suave y brillante. En el último momento podemos añadir unas gotas del colorante que más nos guste, amarillo o rojo. Como la idea inicial era aromatizarlo con rosa he usado rojo, después opté por limón.
Introducimos en una manga pastelera y decoramos las tartaletas a gusto. Podemos espolvorear con azúcar glasé y quemar con un soplete.

Pequeñas alegrías.

viernes 6 de junio de 2008

Tronco de calabaza con crema de mascarpone

Tronco de calabaza con crema de mascarponeLa arena

Brazo
(http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

¿Cómo lo diría? Un botón: M me ha pedido que lo repita en breve, le ha encantado. Hasta lo ha acabado ella, cuando, en su intención de que coma algo, siempre me deja el postre porque sabe que es de las pocas cosas que como.

Sigo teniendo calabaza y por suerte seguiré teniéndola, mientras tanto, iré probando o ideando postres con calabaza. El siguiente podría ser... Casi me atrevería a decir que éste es el mejor, quizás por cercanía, quizás por contraste de sabores. No lo sé, sólo decir que está muy rico.

Tronco de calabaza con crema de mascarponeLe he puesto un relleno de crema de mascarpone, una crème anglaise collée al mascarpone, que dirían en Roland Garros. Por suavidad y ligereza ha quedado muy bien combinada con el bizcocho de calabaza con especias. Podríamos usar una crema pastelera o una sencilla crema de queso y azúcar aromatizada con vainilla.
No me gusta nada esa traducción de “crema inglesa”, prefiero usar la versión castellana de “natillas”. En muchos libros, para mí erróneamente, le llaman “crema inglesa” cuando no es más que una traducción literal de la expresión francesa. Para mí intentaré que sean unas natillas espesas al mascarpone.

Tronco de calabaza con crema de mascarpone1,5*10-8
La arena está sobrevalorada, sólo son piecitas diminutas” (Joel).
Siguen rondando mi cabeza esas frases ingeniosas de la última película (no, no me refiero a la de Peter Bogdanovich, ya sabéis cual) que llevan a la reflexión. Por lo menos conmigo así lo hacen.

¡Cuántas cosas están sobrevaloradas! Joel, con su estado de ánimo, decaído, se atrevió a afirmar esa obviedad, sin percibir que lo que estaba haciendo era, a su vez, menospreciar al ser humano. ¡Cuánta razón! Yo escribiría hoy en mi diario: El ser humano está sobrevalorado, no es más que una minúscula materia en la inmensidad del Universo y Pepinho está sobrevalorado, no es más que un 0,000000015% de los seres humanos que actualmente pueblan la tierra. Por no contar los que ya no están o los que no tardarán en llegar.

Cuando lo pienso todavía me veo más pequeño y despreciable, como “épsilon”, esa letra griega que se emplea para denotar una cantidad “pequeña y despreciable”. Dejémoslo en pequeño. Si todas las arenas pensasen de igual modo el desierto se quedaría desierto, ni arena. Si sólo lo hacen unas pocas (como yo) es cuando esas arenas sí somos despreciables ante la inmensidad.

Tronco de calabaza con crema de mascarponePara que os hagáis una idea de nuestra insignificancia dentro de la nimiedad humana, os sugeriría que entraseis y recargaseis este enlace pasados un par de segundos. De esos números que crecen sin cesar, la mayoría serán bebés nacidos en el mundo pobre y explotado por accidente, no emplearé ningún eufemismo, y con casi toda probabilidad muchos no llegarán a cumplir los 20 años. Como para estar preocupados de si se pasa de cuartos de final o de octavos.

Sólo soy unas décimas de segundo en una página Web.

Ya está aquí M, “¿has mirado lo de las ayudas?”, “¿has mirado lo de las gafas?”, has, has. She has…. Inglés para lechones. Lechón One: has.

Tronco de calabaza con crema de mascarponeSonríe
Es el momento de reír y sonreír, de olvidarse de los problemas y pasear al sol (¡por fín!). De ver a los amigos y tomarnos unas cañas (yo un agua o un zumo). Es el momento de vivir el presente, de dejar el teclado y hacer una gracia a tus compañeros de convivencia (papá, mamá, marido, esposa, hijo, espejo…). Es el momento de disfrutar del fin de semana, el primero con luz solar. Es el momento de comprar las bicicletas de una vez por todas e ir de paseo con ellas, volver agotado y darse una ducha.

Es el momento de cortar el césped, de bañarse bajo una manguera y correr descalzo por la playa. Es el momento de intentar, de huir, de cantar, de hablar, de descansar (un poco). Es el momento de hacer borrón y cuenta nueva, por lo menos hasta el lunes.

Podría contar un chiste para crear ambiente, pero ahora no se me ocurre ninguno que no sea: de “gallegos”, del Lepe, machista, discriminatorio, feminista, sexista, racista, verde o picante,… ¡menuda gracia! Pues nos echamos unas risas con este conocido video (aunque a veces la risa se vea un poco forzada) o con el nivel cultural en USA (¿alguien duda quién va a ganar las elecciones o a dónde me voy a ir de vacaciones? ;-), “elecciones” rima con “vacaciones”, muy mal, eso sí).

Buen fin de semana y buena suerte…

Tronco de calabaza con crema de mascarponeNos vamos
Nos vamos de fin de semana, más bolsa y más kilómetros. Después de varios fines de semana en Santiago ha llegado el verdadero momento de ver el sol, de escaparse para intentar relajarse un poquito. Haremos un pequeño circuito triangular: A illa-Casa papás-Santiago. Nos vemos el lunes, si Dios quiere. Para ser agnóstico utilizo demasiado esa expresión, ya se sabe, cosas de mamá.

Pepinho.

Tronco de calabaza con crema de mascarponeIngredientes
Una cucharilla=5 ml. (¡cuántas veces lo habré dicho!, pero por si acaso)
  • 95 gr. de harina normal.
  • ½ cucharilla de levadura química (Royal).
  • ½ cucharilla de bicarbonato sódico.
  • ½ cucharilla de canela molida.
  • ½ cucharilla (casi) de jengibre en polvo.
  • 2 pizcas de nuez moscada.
  • Una pizca de clavo molido.
  • ¼ cucharilla de sal.
  • 200 gr. de azúcar (90 + 110)
  • 3 yemas de huevos grandes.
  • 3 claras de huevos grandes.
  • 165 gr. de puré de calabaza.
  • 8 ml. de esencia de vainilla.
  • 60-80 gr. de nueces troceadas, aprox.
(http://larsvontrier.blogspot.com)(1) Preparamos la bandeja del horno con papel de hornear (¿sulfinado?), la engrasamos y enharinamos para facilitar que no se pegue el bizcocho. Precalentamos el horno a 190º C. Mezclamos los ingredientes secos menos el azúcar, esto es: la harina, la levadura química, el bicarbonato, especias y la sal. Reservamos. En un cuenco grande u olla batimos las yemas con 90 gr. de azúcar hasta que quede espumoso. Añadimos la calabaza y el resto del azúcar, poco a poco, mientras seguimos batiendo con un batidor de varillas a alta velocidad hasta levantar la mezcla. Vertemos la vainilla y acabamos de montar la mezcla.

(http://larsvontrier.blogspot.com)(2) Levantamos las claras a punto de nieve firme. Incorporamos la mezcla de harina tamizada sobre la mezcla de yemas y puré, batiéndola con cuidado. Por último, con ayuda de una espátula de plástico, añadimos ¼ de las claras montadas, mezclamos para aligerar la masa, y añadimos el resto de las claras de modo envolvente, de abajo hacia arriba partiendo del centro del cuenco.
Extendemos la masa sobre la bandeja con papel de hornear, alisando la superficie con una espátula. Espolvoreamos con las nueces picadas e introducimos en el horno caliente. Dejamos cocer durante unos 10-15 minutos, hasta que esté hecho y al pulsar la masa con un dedo recupere su posición original.

Tronco de calabaza con crema de mascarpone(3) De inmediato volcamos la masa sobre un paño de cocina espolvoreado con azúcar glasé con la capa de nueces hacia abajo, despegamos cuidado el papel (si resulta difícil podemos retirarlo una vez frío) y envolvemos el tronco para que tome forma. Lo dejamos en esa posición mientras preparamos la crema de mascarpone.

Tronco de calabaza con crema de mascarponeCrema de mascarpone
También puede rellenarse de una crema pastelera o una mezcla de queso aromatizado con vainilla: 225 gr. de queso crema, 8 ml. de extracto de vainilla, 30 gr. de margarina y 120 gr. de azúcar polvo, todo bien batido hasta obtener una crema untuosa.
No recuerdo exactamente la cantidad de crema hecha, pero creo que ha sido la proporción de dos yemas. Con tres es más que probable que sobre bastante y con una yema que quede escasa.

  • 200 gr. de nata 32% M. G. [300 gr] [150 gr.]
  • 50 gr. de azúcar. [75 gr.] [38 gr]
  • 1 vaina de vainilla [1+ ½ vainas] [1 vaina pequeña] (Opcional)
  • 40 gr. de yemas (2 grandes) [60 gr., 3 unid.] [30 gr. 1+ ½ unid.]
  • 1 hoja de gelatina (2 gr.) [1+ ½ hojas, 3 gr.][casi 1 hoja; 1,5 gr.]
  • 200 gr. de queso mascarpone [300 gr.] [150 gr.]
(1) La primera parte es idéntica a la elaboración de unas natillas (o “crema inglesa” como dicen en Francia). Con gelatina es lo que se denomina “crema inglesa espesa” (crème anglaise collée).
Dejamos hidratándose la gelatina unos minutos en agua fría. Si vamos a aromatizarla con vainilla, partimos la vaina longitudinalmente en dos y raspamos las semillas. Hervimos la nata con las semillas de vainilla en un cazo y las dejamos infusionar fuera del fuego unos 15 minutos. Colamos la mezcla. Si no usamos vainilla herviremos la nata con el azúcar.

(http://larsvontrier.blogspot.com)(2) Batimos las yemas con el azúcar (si hemos usado vainilla, si no la hemos usado el azúcar ya lo habremos disuelto en la nata) y, sin dejar de remover, vertemos poco a poco la nata sobre las yemas. Incorporamos al fuego y calentamos a una temperatura de 85º C [*] (después explicaré el porqué), sin que llegue a hervir. La retiramos y seguimos removiendo hasta que quede lisa y se adhiera a la espátula o cuchara, quedando limpia al pasar el dedo. Vertemos la gelatina hidratada y escurrida. Colamos (opcional) y atemperamos la crema hasta 45º C. A esa temperatura agregamos cuidadosamente el mascarpone que hemos trabajado ligeramente con una espátula. Lo ideal es cortar la cocción sumergiendo el cuenco en hielo, pues favorece su apariencia y conservación posterior.
[*] 85º C es la temperatura ideal para que no se corten las natillas. A temperatura baja (< 65º C) no espesará, y a mayor temperatura tendrá el aspecto de haberse cortado (coagulación excesiva de la yema). Si se corta podemos bajar la temperatura retirando la crema del fuego y batiendo para que se disuelva en coágulos de menor tamaño.
Dejamos enfriar hasta que tenga la consistencia necesaria para rellenar el tronco.
Esta crema también está muy buena con nata montada (unos 250 gr.) en vez de queso, que es lo que se llama bavaroise, y una hoja más de gelatina, pues necesita mayor consistencia. Ese tipo de cremas son más utilizadas para tartas y mousses que para rellenos.

Extendemos sobre el tronco y enrollamos cuidadosamente. Envolvemos con película de cocina e introducimos en el frigorífico hasta que tenga consistencia.
Espolvoreamos con azúcar glasé antes de servir.

¡Disfrutad!

Tronco de calabaza con crema de mascarpone

miércoles 4 de junio de 2008

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)¡Eterno resplandor de la mente sin mancha!

La receta más larga jamás contada (que no hecha) de esa tierra santa
(http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Un día leí una entrevista a Paco Torreblanca en la que decía que lo primero era buscar el sabor, después, como valor añadido, la presentación. No podría estar más de acuerdo con esas palabras, sin embargo, no por ello uno no puede dejar sentir cierta desilusión por haber cometido errores en la presentación, casi siempre encadenados, que puedan hacer el plato menos atractivo a la vista. Vuestros comentarios son un ejemplo, los platos que mayor aceptación han conseguido son aquellos en los que la presentación era relativamente buena. Otros, muchas veces mejores (que recalcaba con mis palabras), han pasado sin pena ni gloria por una mala presentación o fotografía.

Es lógico, a mí me sucede, aunque cada vez tiendo más a indagar en la receta en busca de esos aromas que engrandezcan el plato, no sólo me dejo guiar por una presentación atractiva. Las mousses son un buen ejemplo, es de esos postres que se pueden decorar de manera elegante y resultona pero que en muchos casos (si no se disponen de buenos ingredientes, por ejemplo) pueden llegar a ser muy insípidas si no las acompañamos de una buena cobertura o base para fortalecer su sabor.

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)Hablaré de esta tarta. Ésta es una tarta ideada por Pierre Hermé, cuyas fotografías en los libros consultados, y dentro de su grandeza, podían pasar desapercibidas frente a otras. Podríamos recurrir a la expresión: “Sí, otra tarta con mousse de chocolate”. Pues no, no es “otra mousse de chocolate” (a partir de aquí haré uso de mi vehemencia característica para hacer honor a una combinación grandiosa –ya he empezado–), se trata de una de las mejores (si no la mejor) combinación de chocolate con frutas (¿criollas?) y especias. Sublime.

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)He aquí en dónde haré uso de mi reflexión inicial. Cometí dos errores, como en la película, uno que lleva a otro, por suerte han sido únicamente errores de presentación. Es una de las mejores tartas de chocolate que he hecho con las que podríais sorprender a cualquiera. El sabor y la combinación de capas ideada por PH es ¿casi? perfecta. Mis errores han sido provocados por mi impetuosidad y deseos de probarla lo antes posible. Primer error: el frigorífico no estaba a una temperatura suficientemente baja (M no soporta los productos demasiado fríos [*]) y la desmoldé pasadas unas horas pero sin siquiera pasarle un cuchillo por el lateral. Ese error ha hecho que se bajase ligeramente por los laterales (la dacquoise la había dejado a 1 cm. del borde con mousse a su alrededor), en vez de conservar su forma plana original. “No problema”. Solución muy recomendable: congelar la tarta y desmoldarla antes de napar (glasear), tampoco creo necesario dejar tanto espacio entre la dacquoise y el molde, unos milímetros para la decoración de coco rallado lateral es más que suficiente. Segundo error: como de inmediato me di cuenta de mi error anterior y ya tenía la cobertura, la introduje a trompicones en el frigorífico, sin cubrir ni. En ese mismo instante empezaron a caer ligeras gotas de hielo que deslucieron la preciosa cobertura lisa y brillante. Solución: o usar un gran congelador o cubrirla con película de cocina.

No ha sido para tanto, ¿verdad? Un ligero abombamiento central y unas pequeñas partículas en la cobertura que sólo se perciben gracias a la macro de la Nikon, casi ni a simple vista. Por lo demás, una verdadera delicia. Salvo que no templé el chocolate adecuadamente y se me bajó la nata algo (hacedlo en dos adicciones). ¿No habían sido dos errores?, ejem, eso es una pequeñez, no un error ;-)

[*] M llega a retirar los yogures antes de comer para que no estén fríos.

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)Criollo
Con el tiempo la palabra “criollo” ha ido mudando su significado original, “hijo de españoles nacido en Latinoamérica”, por la de “nacido en un país hispanoamericano, para resaltar que posee las cualidades estimadas como características de aquel país” (RAE) o “autóctono, propio, distintivo de un país hispanoamericano” (RAE). Es esta última acepción la más extendida en la actualidad y la que da nombre al postre, que emplea productos propios de tierras de América o tropicales: plátano, coco, jengibre, limón,… y, por supuesto, ¡CHOCOLATE!, lo mejor que se trajeron los españoles de la conquista (no “descubrimiento”) de América.

He hecho dos cambios, leves y creo que (modestamente –esa maldita palabra–) muy acertados. He usado otra receta más precisa para la dacquoise de coco y he empleado una cobertura más ligera y brillante que la propuesta inicialmente por Pierre Hermé, que no era otra que la usada en la Fraîcheur chocolat (Tarta de chocolate a tres capas).

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)Clementine
Hoy (sábado 31 de mayo) hace 6 años, aunque el viernes pensaba que eran 5, ;-). ¿Condición masculina? Sólo me interesa retener datos realmente importantes. ¿Es importante conocer la fecha exacta de un aniversario?, quizás.

M quería ver una película mientras palillaba y yo me dedicaba a “mis labores”. Le he puesto “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”. ¿Condición femenina ese desinterés por saber cómo funciona un grabador/reproductor de DVD? Más de lo mismo: sólo interesa retener datos que nos puedan resultar realmente importantes. ¿Es importante saber cómo funciona un DVD?, quizás no.
Yo tenía que estudiar, aún así no he podido evitar quedarme. Dos horas perdidas más. No consigo concentrarme lo más mínimo, será porque no hay necesidad de hacerlo o porque el esfuerzo baldío o sin un objetivo no tiene demasiado sentido, salvo que como yo se tenga una pequeña dosis masoquista. Llevo dos meses de eterno desánimo.

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)Joel: "¿Por qué me enamoraré siempre de la primera mujer veo y que me presta la más mínima atención?"

Conversaciones de una mente sin mancha.

Joel: ¡Espera!.
Clementine: ¿Qué?
Joel: No lo sé, sólo espera. Sólo espera.
Clementine: ¿Qué quieres, Joel?
Joel: No lo sé, sólo espera. No lo sé, quiero que esperes… sólo un rato. Clementene: Vale.
Joel: ¿En serio?.
Clementine: No soy un concepto, Joel. Soy una mujer jodida que busca su propia paz de espíritu. No soy perfecta.
Joel: No veo nada que no me guste de ti.
Clementine: ¡Pero lo harás!
Joel: Ahora mismo no lo veo.
Clementine: ¡Pero lo harás!, ¡pero lo harás!. Ya se te ocurrirán cosas. Y yo me aburriré de ti y me sentiré atrapada porque eso es lo que me suele pasar.
Joel: Vale.
Clementine: [pausa] ¡Vale!., [lágrimas] Vale [risas]”
[Música y fundido en blanco: Change your heart,...]

¡Me encanta! Me han vuelto a saltar las lágrimas. ¡Y esa versión de Beck!, guauuuuuu

¿Lo volveríamos a hacer aun conociendo los malos ratos? Sintiendo lo que sentimos en aquel momento ¿nos echaríamos atrás sabiendo qué habría pasado? Como dice Clementine: “pero lo harás”. Él encontrará algo que no te guste de ella y ella se aburrirá de él, se sentirá atrapada porque siempre le sucede. Vale. Vale, vale.

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)No hace falta vivirlo para saberlo, sólo que en esos primeros momentos prefieres no pensarlo. La nube. Sabes que tu vida no será perfecta ni distinta de las demás, que llegará un día en el que ya no sea como la primera vez, ni como la segunda… No conozco a ninguna pareja a la que no le haya pasado. ¿Por qué nosotros íbamos a ser diferentes?

¡Y qué más da! Como se suele decir: que nos quiten lo bailado. Cuando decidí borrarte de mi memoria ya todo lo malo había sucedido, ¿y qué? Habrá que volver a enamorarse, el cómo no lo sé. Borrar el pasado e intentar volver a conocernos desde el principio.

Unos dicen que “se quiere de otra manera”, otros que “cada uno necesita su espacio”, otros que “los hijos lo cambian todo y traen la felicidad al hogar”, otros escapan en busca de “eso” que tuvieron y no han vuelto a sentir, así una y otra vez.

¡No perdamos la memoria!

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)Pensamientos al azar
“Pensamientos al azar sobre el día de San Valentín de 2004. Es una celebración inventada por los fabricantes de tarjetas de felicitación para que la gente se sienta como una mierda.” (Joel)

Recuerdo el primer regalo que le hice, hace más de diez años. No la conocía suficientemente, por eso pensé que le haría ilusión. En aquel momento creí que así había sido, ahora que la conozco intuyo que en aquel momento no le hubiese importado fingir ilusión, como creo que así fue. Era una caja de música, una caja artesanal de esas con engranajes y a cuerda. Un hermoso sonido procedente de los engranajes en el momento de dar cuerda, sosteniendo milagrosamente la llave en cada giro. A mí me gustaban y pensé que a ella también le gustarían ¿Por qué no?, estábamos juntos.

El segundo regalo se lo hice unos meses después, ya la conocía lo suficiente como para saber que le gustarían unas joyas, unos buenos pendientes. Descubrí que teníamos gustos muy diferentes.
Hoy (lunes) abrí la caja y todavía sonaba… a Tchaikovsky. Los pendientes, creo recordar, los guarda en la caja fuerte.

How happy is the blameless vestal’s lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray’r accepted, and each wish resign’d.
Alexander Pope

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)Muertos cenantes
"Somos como esas parejas que dan pena en los restaurantes. Somos muertos cenantes". (Joel).

Llegar a eso, a cenar sin decirse nada, o peor, no tener nada que decirse. “Pásame la sal” y poco más. Mientras, observamos como otros muertos cenantes nos rodean, moviéndose para que no se les vea muertos. Gente casada.

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)Martes
Ya llevo muchos días desaparecido. Tengo ganas de escapar, de dejarlo todo. Estoy decepcionado conmigo mismo, esa dejadez y desgana es asombrosa. Nunca me había pasado, ni en los momentos de mayor decaimiento, en esos momentos actuaba para escapar y luchar. No tenía este pasotismo que me asquea, que hace me sienta muy mal, como un funcionario de la vida. Ficho y a lo mío.

Todo lo veo banal y sin importancia. La vida parece un juego de niños en lo que importa es estar entretenido y ocupado. Los estudios, el ocio, el trabajo, el matrimonio, la política. Todo me parece un engranaje para no caer en el hastío y en el agujero negro del pensamiento.

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)No sé qué pasará por el blog ni qué pensarán mis amig@s Gastronautas y Hermenautas. Espero que lo entiendan, que hay ocasiones en los que se necesita tiempo, para vivir, para centrarse, para estudiar, para pensar, para estar solo. Volveré, como dice mi madre, si Dios quiere.

“…No sé por qué, no soy una persona impulsiva. Supongo que me he despertado deprimido” (Joel)

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)Por fin, la receta
Recomendaciones: (a) congelar el pastel antes de desmoldar; (b) darle la forma que más os guste y dependiendo del tipo de molde (aros) que tengáis, no sólo circular; (c) no dejéis espacio entre la dacquoise y el borde de la tarta; (d) sería perfecto poder disponer de un termómetro (para la cobertura y el templado). Si se controlan los pasos es una tarta casi perfecta y relativamente sencilla.

(http://larsvontrier.blogspot.com)Dacquoise de coco
Son dos recetas muy parecidas. La primera con una pequeñísima mayor cantidad de coco frente a la segunda. Por los demás, si las claras son de tamaño medio-alto, unos 35 gr por clara, las proporciones son muy similares. Como hasta ahora yo hacía la primera versión, y dado su parecido con la propuesta en la receta, he preferido asegurar con una ya probada y comprobada. Las diferencias serán casi imperceptibles.
Como he hecho la tarta algo más pequeña, con dacquoise de 20 cm de diámetro, he empleado la cantidad entre corchetes. Las cantidades indicadas son para dos discos, uno que será la base y otro en la capa media-superior.

Versión 1
La que he hecho
  • 108 gr. de azúcar lustre [85 gr.]
  • 70 gr. de almendra molida [55 gr.]
  • 54 gr. de coco en polvo [43 gr.]
  • 120 gr. de claras [95 gr.]
  • 40 gr. de azúcar glas [33 gr.]
  • Azúcar glasé para espolvorear
Versión 2
La del libro. Podría quedar algo escasa para dos discos de 22 cm, no lo he probado pero tengo esa impresión.
  • 40 gr. de coco en polvo
  • 60 gr. de almendra molida.
  • 90 gr. de azúcar glasé (polvo).
  • 3 claras.
  • 35 gr. de azúcar en polvo.
  • Azúcar glasé para espolvorear
Plátano confitado (relleno)
  • 250 gr. de plátanos pelados.
  • 20 gr. de mantequilla.
  • 25 gr. de azúcar moreno.
  • 10 ml. de zumo de limón.
Mousse sabayón de chocolate con limón y jengibre
  • 3 cucharadas de agua.
  • 70 gr. de azúcar.
  • 3 yemas de huevo, unos 58 gr.
  • 1 huevo, unos 50 gr. (Un detalle: yo he usado huevos grandes y en realidad deben ser de tamaño medio).
  • 175 gr. de chocolate negro al 66% de cacao (cobertura negra Pur Caraïbe de Valrhona, ¡espectacular!).
  • 1 limón.
  • 3 gr. de jengibre fresco picado muy fino.
  • 250 ml. de nata líquida.
  • ¿Una hoja de gelatina hidratada? Planteo esta pregunta porque podría ayudar a asegurar una densidad suficientemente consistente y no tener que enfriar demasiado la mousse. No se la pondría pero sería una buena solución de urgencia.
Decoración
  • 300 gr. de glaseado de chocolate.
  • Coco rallado.
  • 2 plátanos (opcional).
  • ½ limón (opcional).
  • Jalea de manzana (opcional).
(http://larsvontrier.blogspot.com)(1) La Dacquoise la prepararemos con antelación, mejor la víspera, tendrá más sabor y mejor textura. En general, esta tarta está mejor uno o dos días después, o eso me ha parecido. Preparación de la dacquoise. Precalentamos el horno a 150º C (yo lo he puesto a 160º C durante unos 25 minutos, como acostumbraba a hacer).
En un cuenco tamizamos y mezclamos el azúcar (la primera cantidad), la almendra y el coco. Reservamos. Montamos las claras a punto de nieve, añadiendo el azúcar (la segunda parte) poco a poco. Con una espátula de plástico mezclamos las claras, poco a poco, sobre la mezcla de azúcar-almendra-coco, desde el centro y de abajo a arriba.

(2) En una bandeja grande o dos, ponernos papel de hornear y dibujamos dos círculo de 22 cm de diámetro. Yo los he hecho de 20 cm. Rellenamos una manga pastelera (o mi pistola de cocina) con una boquilla lisa del número 12 y formamos los círculos en forma de espiral y desde el centro del dibujo. Espolvoreamos con azúcar glas y dejamos reposar durante diez minutos.
Pasado el tiempo volvemos a espolvorear con azúcar y dejarnos reposar otros 10 minutos antes de introducirlas en el horno. Introducimos la/las bandejas y las cocinamos por espacio de 35 minutos a 150º C (lo he hecho a 160º C menos tiempo).
Cuando estén hechas se deberían despegar con relativa facilidad, las ponemos sobre una rejilla. Si no se despegan fácilmente las dejaremos enfriar totalmente antes de retirarlas. Las envolvemos en película de cocina y las introducimos en el frigorífico hasta el momento de usar.

(3) Al día siguiente preparamos el relleno de plátano. Cortamos los plátanos en rodajas de 1 cm. de grosor y los rociamos con el zumo de limón para que no se oxiden. En una sartén antiadherente ponemos a fuego fuerte la mantequilla y, cuando esté derretida, los plátanos (con cuidado). Espolvoreamos con el azúcar moreno y las doramos por ambas partes. Esta operación debe hacerse con rapidez para que no se deshagan. Cuando estén dorados y ligeramente caramelizados los dejamos escurriendo en una rejilla para que no sigan ablandándose. Reservamos.

(4) Preparamos la mousse. Troceamos el chocolate con un cuchillo de sierra y lo reservamos en un cuenco. Ponemos las yemas y el huevo en un cuenco u olla. Como otras veces, debemos casi simultanear el montaje de las yemas (otras veces claras) con la preparación del caramelo. Preparamos un almíbar mezclando el agua (3 cucharadas) con el azúcar a fuego fuerte hasta alcanzar los 125º C. En ese instante y rápidamente vertemos en forma de hilo mientras batimos las yemas-huevo con un batidor eléctrico. Como si hiciésemos un merengue italiano con yemas (sabayón). Seguimos batiendo hasta que triplique su volumen y haya enfriado. Reservamos.

(5) Montamos la nata bien fría en un cuenco que haya estado en el frigorífico para montarla con mayor facilidad. Al final del proceso de montaje añadimos una cucharada de azúcar (opinión personal). Reservamos. Fundimos el chocolate al baño María (¡ojo con el agua!; lo he hecho en el microondas). Pelamos el limón y picamos la corteza muy fina (he rallado el limón con un rallador). Hacemos lo mismo con el jengibre fresco y los añadimos al chocolate fundido.
Templamos el chocolate, bajando la temperatura hasta 27º C y subiéndola hasta unos 32 º C, y vertemos ¼ de la nata sobre la cobertura fundida, mezclamos y añadimos el resto de la nata con cuidado. Añadimos el sabayón frío. Las mezclas deben hacer delicadamente. Debemos usar de inmediato, por lo que ya debería estar preparado el aro y las dacquoises.

(6) Disponemos el aro ajustándolo hasta unos 23-24 cm. de diámetro sobre papel para hornear. Situamos un primer disco en el centro, al que hemos ajustado los bordes cortándolo con una cuchilla o tijera (debe quedar en el interior). Vertemos un poco de la mousse (1/3) y asentamos por toda la superficie los plátanos caramelizados. Vertemos otro poco de mousse y sobre ella el otro disco de dacquoise. Por último vertemos un poco más por la superficie y los lados de la tarta, que debe sobrepasar medio centímetro del borde de la dacquoise. Introducimos en el frigorífico un mínimo de 6 horas, mejor de un día para otro (mínimo).
Como he dicho, lo mejor es introducirla en el congelador para que coja consistencia y se desmolde con mayor facilidad.

(http://larsvontrier.blogspot.com)(7) Pasado el tiempo cubrimos con el glaseado de chocolate, desmoldamos y forramos los laterales con coco rallado. También se podrían haber cubierto los laterales con el glaseado, desmoldando antes de proceder a napar.
Una forma de desmoldarla con facilidad es introduciéndola en el congelador para que se endurezca. Decoramos con coco rallado y plátano bañado en limón para que no se oscurezca. Cubrimos el plátano con la jalea o jarabe.

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)Glaseado de cacao(http://larsvontrier.blogspot.com)
  • 120 gr de azúcar.
  • 80 gr. de nata al 35% MG.
  • 100 ml. de agua (98 ml).
  • 40 gr. de cacao puro en polvo.
  • 2 hojas de gelatina (unos 4 gr.)
(1) Dejamos las hojas de gelatina hidratándose en agua fría, unos minutos. Ponemos un cazo al fuego con la el azúcar, el agua y la nata. Disolvemos un poco, añadimos el cacao y calentamos a fuego fuerte hasta alcanzar los 103º C. Retiramos del fuego y esperamos a que baje la temperatura hasta unos 60º C. Vertemos las hojas de gelatina hidratadas y secadas con un paño y, removiendo suavemente con una espátula, mezclamos hasta que no haya grumos. La usaremos cuando haya alcanzado los 38-40º C. Si ya la tenemos preparada hay que volver a calentarla hasta alcanzar esa temperatura, muy suavemente.
Es una de los glaseados más sencillos, decorativos y deliciosos que conozco. Además, no necesitamos glucosa para dar brillo y que no se endurezca.

Clementine: This is it, Joel. It's going to be gone soon.
Joel: I know.
Clementine: What do we do?
Joel: Enjoy it.

Criollo (Tarta mousse sabayón de chocolate con limón, jengibre, coco y plátano)